viernes, 31 de diciembre de 2010

labrarse el futuro

Me gusta esa expresión, sinónima de inventarse el futuro, construirse el futuro o dibujarlo. Labrar la tierra es sinónimo de paciencia y tranquilidad, de la que no andamos sobrados, y sí, es cierto que la espera de los frutos puede chocar y chocará con el azar. Ahora que acaba un año y empiezan las peticiones de los deseos para el 2011 no está de más volvernos hacia nosotros mismos y buscar en ese rincón recóndito de nuestra alma donde guardamos la llave de la felicidad. En ese rincón no caben los fenómenos paranormales o los espíritus malignos o benignos. Me da pena ver como un chaval no puede oír pronunciar la palabra jamón por prejuicios de creencia o ver como se contratan médiums para que la suerte llegue a una administración de lotería. Es el azar el que pone la piedra en nuestro camino, el amor delante de nuestra puerta o la nube sobre nuestras cabezas. Y de nosotros depende evitar el choque, apostar por esa cosa llamada amor o no mojarnos. Lo demás son ganas de poner excusas. Así que apueste por ese rincón, búsquelo, siembre, y quizás, pasado el tiempo, pueda recoger los frutos. Feliz año.

martes, 21 de diciembre de 2010

huracán

El 20 de diciembre de 1968 pasó por Vitoria un huracán. Eso es lo que quedó para siempre grabado en mi memoria. Dicen que a la media hora de un hecho se decide si se almacena o no en el cajón de los recuerdos. Yo debí de ser rápido a la hora de guardar. Tenía seis años recién cumplidos y debió de ser la emoción, o el miedo, el desencadenante del archivado. Fue antes del solsticio, día de poca luz, recuerdo la imagen de mi madre bajando las persianas. Es lo único que me queda. No sé si fue la radio la que anunció el vendaval. No hubo tal fenómeno. Imagino, no me acuerdo, que debí de oír el viento con sus rachas huracanadas, mientras confiaba ciegamente que la casa resistiría todo, hasta esos vientos. Y las casas resisten no porque sean buenas o fuertes, sino porque están mis padres conmigo y con ellos no puede pasar nada. Al día siguiente no sé si hice preguntas, no sé si pregunté por qué no se habían caído los árboles o por qué no se habían volado las farolas. Dicen las hemerotecas que ese día 20 expulsaron a los carlistas de España. Carlos Hugo de Borbón fue obligado a cruzar la frontera y pasar a Francia. Yo era pequeño y no sabía quiénes eran los carlistas. Yo digo que ese día se abatió un huracán fantasmal, vendaval de sueños y de emociones,…

domingo, 19 de diciembre de 2010

víspera de navidad

Nada queda claro. Algunos se llevan el secreto a la tumba y otros no hablarán nunca. Las noticias se contradicen. Parece que su empleo estaba en el aire, con algunos sueldos sin cobrar y con un posible embargo a la vista. Así se encontraba en Olot la persona que mató poco después a cuatro personas, incluida su jefe. El ayuntamiento se reúne para condenar los crímenes. No sé qué condenan. Se puede condenar la violencia en general, lo que ya se supone y en lo que es fácil estar de acuerdo. Pero la desesperación y la locura no se pueden condenar, se pueden prevenir y no siempre. Pero se debería intentar. Y entonces habría que condenar a más gentes, incluidos aquellos que tienen la responsabilidad de dirigir empresas. Pronto será Navidad, aunque ya lo sea en las calles desde hace días. La Navidad ya no es como antes, dicen por la tele en una encuesta callejera. Nunca lo será. Qué bello es vivir. Es el título de una película. Le aconsejo que la vea y vuelva a verla y crea en los milagros, aunque sea mentira, pero hágalo sólo durante dos horas, y no se olvide de volver a verla el año que viene, cual niño que cree en los magos. Al menos una esperanza cada año; unas lágrimas furtivas y un James Stewart maravilloso a punto de arrojarse por el puente le harán olvidar todo lo que la realidad se empeña en recordarnos el resto del año.

suite francesa

¿Por qué leer un libro inacabado? No lo sabía cuando empecé a leerlo. Primera razón. Si lo hubiera sabido lo hubiera hecho de todos modos. Hay libros inconclusos que dan vueltas, miles, a muchos de los meditados, reescritos y releídos mil veces. La autora no pudo terminarlo. Envuelta en sus meditaciones sobre cómo seguir, un día se encontró detenida y en menos de mes estaba muerta sin que el mundo se detuviera para dar noticias de ella a su familia. Su condición de judía la marcó. Ni siquiera el hecho de pertenecer a la burguesía rusa huída de su país durante la revolución, ni su antibolchevismo declarado le valió. El famoso campo de Auscwitch la albergó y la mató. Su novela incompleta destila de todo. Pienso a veces que todo está escrito y a veces encuentro refrendo. Si usted quiere saber qué pasó en Francia con la ocupación alemana durante la segunda guerra mundial no deje de leer este texto. Encontrará desesperación, encontrará dignidad, encontrará colaboracionismo con el invasor y todo ello le interrogará constantemente a usted y a sus principios inamovibles. Preguntas que producen vértigo. Dice uno de los protagonistas, alejado de todo egoísmo que él no se cree ser “una criatura única e irreemplazable”, más bien uno de los “muertos incontables, los que antes han sido”. Uno más. Dejo de leer de vez en cuando para recrearme en lo leído y sentir la belleza y ternura de algunos párrafos. Vuelvo a releer alguno de ellos y vuelvo a ver y a dibujar las imágenes en mi cabeza, toda una galería de emociones contradictorias. De lectura imprescindible.
Suite Francesa. Irene Nemirovsky. 1942

leticia valle

“Un hilo de llanto corría por un lugar que era como el escondrijo del alma”. Frase de la protagonista, una niña, que aprende, dejando su alma al descubierto. Lo oscuro, lo inesperado, lo que no se entiende ni se atisba. Los mayores y su mundo. Oculto y desconocido a los ojos infantiles, abiertos de par en par, deseosos de captarlo todo, la luz y la penumbra, ansiosos de felicidad e inocentes ante el peligro.
Memorias de Leticia Valle. Rosa Chacel. 1945

lo posible

Todo es posible, gente que duerme sentada con las manos recogidas en gesto de oración, con la cabeza inamovible, ajena al bullicio de la juventud que no entiende de retrasos aéreos, y que comparte su tiempo con gritos y chillidos, con la algarabía que dan los pocos años. Nieva en toda la zona y Londres se prepara para la gran tormenta. La navidad a la vuelta de la esquina y las calles se pueblan de negocio, tradición y villancicos. Grupos corales desafían a las bajas temperaturas al borde de un río oscuro y profundo, ancho y que destila todo el frío del mundo mientras lo atravieso por un largo puente. La gente compra, ajena a crisis, que afectan a otros, a los afectados. La amabilidad parece extraordinaria, incluso excesiva a veces; nos habremos malacostumbrado. Deberíamos ser así siempre. La vida sigue para el resto y las luces iluminan árboles y tiendas. Todo es posible en Navidad, hasta quedarse colgado por culpa de los copos, hasta ceder a la tentación del consumismo, incluso del espíritu navideño. Hasta seguir dormido con los ojos cerrados mientras todo sigue girando alrededor.

un año

365 días, con todos sus minutos y segundos. Nunca he entendido por qué se celebran los aniversarios, los de la muerte, digo. Será por recordar. El recuerdo no entiende de años ni de dígitos, no es digital, es analógico, tiene forma de onda, con sus valles de pendientes que suben y bajan, onda de frecuencia cambiante, según el día, intensa o débil, onda que no se atenúa, hasta a veces se acrecienta la amplitud. Su cerebro generaba ondas, como todos. Creo que al final esas ondas estaban ya de vuelta. La última vez que le vi no sé si sabía de verdad quién era yo. Sus ondas habían perdido el sincronismo con la memoria o con vaya a saber usted qué. Intentó escribir también. Ahora sé por qué el primer trazo era así de grande y de rápido, era cuestión de empezar, para vencer el miedo de la inestabilidad que provoca el temblor creciente, que desemboca en no saber escribir, en garabatear cosas ininteligibles, en no saber escribir nada, en no saber plasmar esos pensamientos, en no saber transcribir esas aberraciones de lo que un día fueron ondas llenas de vida. El día 366, o el día después del año después empezará como todos, con tu ausencia tras aniversario incomprendido.

sábado, 18 de diciembre de 2010

ave ave

Sábado por la tarde, el AVE ya rueda hacia Valencia. España bate todos los records de comunicación por raíles. Orgullosos, los reyes, príncipes y autoridades viajan e inauguran estaciones y vías. En un pueblo de la sierra madrileña, el fútbol base asiste a uno de tantos espectáculos poco edificantes. Una mezcla de espíritu de la caverna y pijos genera desahogos gratuitos, llenos de insultos y provocaciones. La educación a la palestra, la mala. Y ya no es cuestión de suspensos, no, el fracaso escolar no se mide en la media de no aprobados, no, se mide en respeto, saber estar, tolerancia, igualdad y no sé cuantas cosas más. La tolerancia se acaba con el color de la camiseta de los míos. Espíritu primario, la prehistoria debía ser horrorosa, qué suerte hemos tenido de nacer hoy y ahora, a pesar de todo, aunque haya que aguantar que nuestra educación de segunda vaya sobre ruedas de primera. Esto ya lo he dicho alguna vez, pero hay que repetirlo, y alzar la voz, y gritar a los cuatro vientos, aunque el desierto ahogue nuestra voz, porque no se enteran de que siguen equivocados en su asignación de prioridades.

siempre

Seguro que usted ha visto imágenes del fútbol de antaño, de esas en blanco y negro, mis hijos dicen al verlas que era muy diferente, que no es como ahora. Yo, que he vivido en blanco y negro, no me acuerdo. Será que la pasión me cegaba el entendimiento y no puedo establecer comparaciones entre los perseguidores del esférico en cada época. En nuestros días parece que el Barcelona ha establecido un modelo de juego que le da muy buenos resultados y que encima resulta atractivo. Por lo menos para mí. Hay gente que piensa que es aburrido y que cansa. Para gustos son los colores. Veo partidos donde no juega el Barcelona y me lleva a la conclusión de que actualmente el fútbol se divide entre los azulgranas y los demás. Los demás intentan hacer cosas y no les salen, intentan finalizar las jugadas y no les sale. Y miras a algunos banquillos y hay entrenadores que se empeñan en dejar sin jugar a los ahora llamados peloteros, aquellos que pueden provocar el juego bonito. Volvemos a los colores. Y entonces me pregunto que hasta cuando durará este estilo de juego que persigue el equipo catalán. Y sin entrar a conjeturar mucho, siendo simplista, alguien puede responder que para siempre. Y yo contesto que no. Nada es para siempre. Ni siquiera los diamantes de antaño. Ya lo decía Azaña en Mayo del 32, cuando se debatía el Estatuto Catalán: “siempre es una palabra que no tiene valor en la historia,…”
Así que disfruten cuanto puedan, que algún día lo echaremos de menos.

sábado, 11 de diciembre de 2010

dudas

Tengo dudas sobre todo lo que rodea a Wikileaks. Filtraciones, espionaje, robo de documentos, todo parece salido de una película de James Bond. Aparecen noticias y más noticias, en una entrega por fascículos. Leo opiniones de embajadores y agregados norteamericanos, subjetivismo pleno. La mayoría de las informaciones no sorprenden. Las interpretaciones sobre lo publicado son múltiples. Unos le llaman cotilleo, otros, chismorreo. Algunos ya hablan de que ciertos documentos son señuelos en sí mismos, falsos de partida para confundir un poco más a los que ya lo estamos suficientemente. ¿Hay delito en la actuación de jueces españoles presionados para archivar casos? ¿O qué es delito? ¿Vale todo para los Estados soberanos? Otros lo denominan defensa de la libertad de conocer los entresijos del poder. No puede ser que tampoco nos pongamos de acuerdo los humanos en interpretar los datos revelados y su impacto global. Se habla de actitudes y aptitudes, todo a cinco columnas, y supuestamente, se destapan algunas vergüenzas. Con el paso de los días la bebida pierde fuerza y empieza a aburrir. Será que estamos curados de espanto. Dos noticias me merecerían ser dignas de portadas de tal amplitud, con letra negrita: que los extraterrestres nos visitan de una maldita vez, o que Dios da una rueda de prensa. Fuera de ahí, quizás el que algún botarate desencadene la tercera guerra mundial. Fuera de eso, todo parece insignificante. ¿La lucha por el poder?, conocida. Los medios, también conocidos. Mientras, el fundador de Wikileaks es detenido, en una maniobra oscura, acusado de violación. Cada vez más negro. Ante la falta de luz, recomiendo irse a la ficción en forma de novela y sumergirse en la burbuja de la indiferencia relativa. Pero me cuesta y sigo leyendo y lo que no parece ficción es lo que ocurre aquí, en nuestra piel de toro, donde volvemos a la carga con el dopaje en el deporte. Esta vez le toca al atletismo. Esta vez, la sonrisa de Marta Domínguez se desdibuja por momentos. Uno de esos ejemplos de sacrificio y voluntad se hace añicos, de momento. Wikileaks pierde fuerza ante la sonrisa de Marta, antes tan cercana y ahora tan lejana ¿Todo verdad o todo mentira?

domingo, 5 de diciembre de 2010

esfuerzo

El nombre de Joe DiMaggio quizás no les diga mucho. El siguiente un poco más, Simon y Garfunkel. Ellos grabaron una famosa canción, Mrs. Robinson, donde se preguntan: ¿Dónde has ido Joe DiMaggio? El nombre de Marilyn Monroe es conocido por todos. Marilyn y Joe estuvieron casados, poco tiempo. Pero su relación siguió aún después del divorcio y de hecho, era a él a quién Marilyn acudía cuando las cosas no iban bien. Murió ella y dicen que Joe nunca la olvidó. Y Joe intentó desaparecer de la escena. Un tipo raro, decían de él, un tipo solitario, uno de los mejores jugadores de beisbol de la historia. Se juntaron un solitario y una solitaria y Joe no soportó el mundo de las estrellas. De donde no desaparecía Joe nunca era del campo de juego. Dicen que le preguntaron una vez la razón de su esfuerzo y él contestó: “Porque puede haber alguien ahí afuera que nunca me ha visto jugar antes”.

DiMaggio, the last american knight (Joseph Durso).1995

aplauso

En un partido de baloncesto de hoy, el narrador dice del equipo que va perdiendo que están recibiendo su merecido. Merecido castigo se sobreentiende. Se pueden hacer méritos para el premio o para lo contrario. Mientras los aviones vuelan, los controladores corren de nuevo a la torre de control, huyendo del castigo. Les ha salido el tiro por la culata. Nuestro refranero es rico y se ajusta a cualquier situación. Decía Ortega y Gasset que “de un pueblo que no aplaude, se puede esperar poco”. El aplauso abre el corazón, observe el gesto, siempre y cuando sea sincero. Hipocresía hay hasta en ese gesto. Dice Sánchez-Ferlosio en un artículo del lunes 29 de noviembre, publicado en El País, que se aplaude demasiado, incluso en los entierros. No nos ponemos de acuerdo. Creo que miles, por no decir millones, aplaudirían la resolución del conflicto de los controladores. Ahí les dejo con la duda de si abrir su corazón o no, pero si lo hacen, háganlo de verdad.

viernes, 3 de diciembre de 2010

seguro

El mundo de la publicidad es a veces apasionante, cuando crea verdaderas obras de arte de escasos segundos al servicio de la promoción de la venta. Otras veces, atenta contra la inteligencia de los espectadores, causando vergüenza ajena en éstos, que no entienden si los publicistas intentan captar la atención de algún sector de la población con mente obtusa. Vender seguros de decesos, o de muertos, no es fácil. El otro día recibí una llamada de alguien que quería venderme el seguro de los muertos. Yo de pequeño no entendía a qué venía a mi casa cada mes alguien a cobrar el seguro de Santa Lucía. Lo entendí hace poco, cuando dejas que alguien se encargue de todo tras años pagándolo todo. Pero cuando la amable señorita me recitaba por el auricular las ventajas de su aseguradora, me sentía desprotegido y estúpido. Todo tipo de ventajas para un muerto, ventajas que nunca podrá valorar en su justa medida el finado. Todo tipo de detalles para que el último trago sea menos amargo. Con sensación extraña le dije que me llamara dos días más tarde, para pensarlo. No sé qué hay que pensar aquí. Será por lo de dilatar el futuro. Mientras pienso, vivo. Y mientras vivo, no necesito seguro.

controlador

Ser controlador aéreo en los tiempos que corren es un privilegio. Uno, porque significa que tienen trabajo. Dos, porque trabajan menos horas y cobran mucho. No dudo de la responsabilidad y del estrés que puede genera esa labor. Como muchas otras, peor pagadas. Todo el mundo tiene derecho a la huelga, pero no a hacerlo de forma encubierta, mintiendo respecto a su salud y cerrando los aeropuertos. Falta de respeto a los que quieren viajar para disfrutar de unas vacaciones y falta de respeto a los que nunca viajan porque no pueden y falta de respeto a todos en general. El privilegio debe ir acompañado de un sentido de la responsabilidad, de tamaño igual o superior a la que ellos aducen para pedir más salario. Esa falta de responsabilidad tiene otros calificativos, que dada mi responsabilidad a la hora de hacer público este escrito, no puedo teclear. Adjetivos que resuenan en boca de miles de ciudadanos. Adjetivos, a mi juicio, razonables y justos. Hay que ser de piedra para no entenderlo o tenerla muy dura, la cara. En las fechas que estamos, llenas de buenos deseos, sólo les deseo que algún día sufran en sus carnes la falta de responsabilidad de alguien. Es impagable.

lunes, 29 de noviembre de 2010

clásico

El clásico viene con nieve en Madrid, blanca. Y lluvia en Barcelona. El clásico de la simpatía o la antipatía. Del pendenciero Mourinho, que parece empeñado en enfadarse con todo ser humano y de un Guardiola diferente. Dos modelos de construir un club de fútbol que comparten el mismo objetivo de ser más que el otro o más que nadie. Ideas diferentes para llegar a la cumbre. Dos modelos que comparten los oídos sordos y ojos ciegos de un sistema que permite los endeudamientos de clubes, no empresas, generadores de riquezas para unos pocos a la par que frustraciones y sinsabores. El pan y circo de siempre. La crisis se olvida, la nieve deja de ser noticia, partido atípico en lunes, primer día de la cuesta arriba semanal, hoy más soportable. Nadie soportará perder, los aficionados, los que menos. Está todo dicho o escrito. Todo menos que la nieve es blanca, no azulgrana. Y nunca lo será. Hay cosas que no tienen color, como la impotencia. El Madrid la demostró, como en los últimos años. El Barcelona, también, como en los últimos tiempos, hizo lo que sabe, jugar al fútbol, y muy bien. El césped se tiñe de azulgrana, de momento. Algunos egos salen del clásico estrellados y blancos como la nieve, pálidos.

poetas

Paso de puntillas por la poesía de Vicente Aleixandre. Dicen que la poesía no hay que leerla sino sentirla, pero yo leo sin leer, sin sentir y no entiendo lo que dice. No lo veo. “La destrucción o el amor”, obra de 1933. Salto a Miguel Hernández, que dedica su “Viento del Pueblo” a Aleixandre. Año 1937, en plena guerra civil, el poeta habla de la guerra y del pueblo, de la vanguardia y de la retaguardia. Y también de los niños, entre ellos el yuntero. La pasión de la muerte y la lucha traspasada a las letras. Obra comprometida, sin tapujos. De ahí salto a Rafael Alberti, “Marinero en tierra”, año 1925. Me dan ganas de convocar a los niños y leerles, como hace años. Ya no querrían. Poesía dulce, clara, infantil. Ideal para expresarla y entonarla, para cantar leyendo, delante de aprendices de la palabra, terreno para abonar y para sembrar el ritmo y la rima.

domingo, 28 de noviembre de 2010

pendiente

Dicen los que saben y los que nos estudian que nos dejamos el tintero medio lleno. Que al final de todo nos arrepentimos de no haber luchado por ese amor imposible, ese reto fantástico o ese anhelo soñado. Existe algo especial en los programas de divulgación animal que hace que los humanos nos quedemos enganchados viendo el comportamiento de los animales. Párese a pensar por un momento lo atractivo que nos resulta lo fácil, lo sencillo, las pequeñas monadas o los grandes logros de animales entrenados para conseguir realizar alguna tarea o gesto. Debe de ser que por unos momentos retrocedemos millones de años y recordamos lo primario y el aprendizaje de aquella nuestra infancia como seres evolutivos. Miramos y remiramos a ese animal que nunca pasará de hacer algo que para nosotros es pan comido. Lo fácil para ellos y a veces también para nosotros, porque muchos de los nuestros no pasamos de ahí, y así es que muchas veces dejamos lo difícil para la siguiente reencarnación, lo cual no es atrevido ni osado, sino simplemente perezoso y cobarde.

sábado, 27 de noviembre de 2010

sobre el fallo

Una mirada furtiva a un ordenador ajeno, el de uno de mis hijos, me deja una foto de dos adolescentes con pelo extravagante y aspecto no normal, y cuando digo normal, me refiero a lo que la mayoría hace con su aspecto exterior. El pie de foto me sorprende: “Padres, habéis fallado”. La frase así dicha parece un reto o un desafío, también pudiera tratarse de un comentario jocoso, una tomadura de pelo al padre o madre ya anclado en el buzón de sus recuerdos y ajeno a las “modas” imperantes. No me quedo con ningún significado. Las palabras escritas se califican muchas veces a sí mismas dependiendo del tono de voz de quién las pronuncia. Pero no me anclo en el pasado y me voy al futuro, y es casi seguro que esos adolescentes algún día serán padres, y es casi seguro que sus vástagos los verán algún día como seres trasnochados y caducos, es decir, susceptibles de ser objeto de una dedicatoria o pie de foto similar. No se trata de ojo por ojo, o diente por diente, se trata de la vida misma, que da y quita en función de la edad. Alguna ventaja teníamos que tener los padres ya talluditos, ¿no?, y en eso de ver el futuro no nos gana nadie.

anna karenina

Un artículo de Eduardo Lago, director del Instituto Cervantes de Nueva York, publicado el 15 de agosto de 2010 en El País, me impulsó a leer Anna Karenina. Dentro de ese artículo aparecen dos frases de las que no se puede escapar. Nabokov la calificó como “la mejor novela de amor de todos los tiempos”, y dicen que cuando Dostoievski terminó su lectura, “se echó a la calle proclamando a gritos que Tolstói era Dios”.
Tras 1116 páginas de lectura, todo cabe en ellas, la pasión, el amor, los celos, el drama y la búsqueda del sentido de la vida, donde la religiosidad acude como salvavidas para alguno de los personajes. Se editan precisamente ahora los diarios escritos por Sofía, la esposa de Tolstói, donde se narra la difícil y tortuosa relación que mantuvieron. Cabe pensar que la búsqueda del amor ideal que pretende reflejar Tolstói en su novela es otra forma de escapar de su realidad, diferente y alejada del virtuosismo, huyendo de algo que no es capaz de asumir. Hablamos de una obra publicada en 1877, cuando el mundo era otro mundo, tan alejado de nosotros y tan cercano a la vez. La soledad nos sigue acompañando en nuestros días, la que persigue a todos y cada uno de los personajes de la novela, de la que buscan sin denuedo escapar, como ahora, como en este minuto, como ayer o como mañana, solos ante la vida, buscando sin parar hasta encontrar. Una foto del entierro del autor muestra a un gran número de personas arrodilladas sobre el terreno nevado. En algunos árboles, aparece gente subida, en difícil equilibrio para no perderse detalle. Unos rezan mirando al suelo y otros quieren ver. Así somos, imprevisibles, variables y diferentes, como los personajes de la novela. No se la pierda.

Anna Karenina. Leon Tolstoi. 1877

domingo, 21 de noviembre de 2010

previsible

Lo previsible en el mundo tecnológico es que los componentes electrónicos no fallen. Pero cuando lo hacen sólo vale estar preparado. Somos los humanos los que muchas veces cometemos errores que hacen que los ordenadores no hagan lo que deben y los aviones no vuelen. El factor humano sigue mandando a pesar de todo. En un mundo tan dependiente de la centésima de segundo como el de la fórmula 1 no sorprendía que todo el mundo apostara por el mismo orden de la parrilla de salida como podio final y broche del campeonato. Se olvidaban del factor humano, de lo que convierte al fútbol en una pasión y a las carreras de coches en un insufrible tostón, se olvidaban de lo imprevisible, del azar, de la influencia no divina, sino humana, y a veces, hasta ambiental. Me alegro por Botín, así tendrá oportunidad de seguir gastando dinero en sus juguetes de cuatro ruedas, pintados de rojo sangre. Porque estar preparados para el fracaso consiste para él en aflojar la cartera e invertir para que el coche corra más, con permiso de los ingenieros de las otras marcas que no deben de ser mancos.
De vuelta a España, parecía previsible que en algún momento se pensara en una ley para la muerte digna. Esa dignidad es la que deberíamos alcanzar para todos, a nivel planetario. Y precisamente porque sabemos que existe la miseria, no es necesario que nos presenten la foto de portada del El País del día 18 de Noviembre, donde una mujer yace en la calle, en Haití, desnuda, a la vista de todos, enferma de cólera, mujer que mira a la cámara y no es capaz de reaccionar. Nadie puede responder si era previsible la cólera de Haiti, pero lo que sí necesitamos es que nos digan si alguien ayudó a esa mujer de la foto, si alguien la sacó de la calle, la llevó a un hospital y la intentó curar. Necesito saber si alguien estuvo atento en cuidar de ese ser humano, algo que entraría dentro de las previsiones normales.

datos de campaña

Las campañas electorales sacan lo mejor y lo peor. Lo mejor en forma de promesas y lo peor en forma de declaraciones que marcan territorios, que buscan votos de extremos, desesperados o desencantados, votos en suma. Cataluña afronta la última semana de campaña y Puigcercós de ERC ataca con que Madrid es una fiesta fiscal y en Andalucía no paga ni Dios. Todo ello sin datos que corroboren la sentencia. Sin datos que leer, sólo carnaza en forma de insulto a la inteligencia del votante. A la par, Durán y Lleida, de CIU dice que en algunas poblaciones catalanas, el 50% de los nacimientos son de madre extranjera. Eso es un dato. Y ahora viene su particular interpretación de ese hecho objetivo: “Bienvenidas sean todas ellas [las criaturas], pero hemos de ser conscientes de que aquí tenemos un problema”. Luego me entero de que el dato es falso. Entre los que no aportan nada y los que aportan falsedades, el ciudadano se pierde. El ego de cada individuo puede quedarse dentro de cada uno, o trascender hasta un nacionalismo de barrio, de aldea, de pueblo, de comunidad o de nación. ¿En que nos quedamos si nos desnudamos?, no de ropa, sino de alma. ¿En qué quedamos si dejamos de lado las ideas preconcebidas, si olvidamos nuestro origen, si olvidamos todo aquello que nos ata a este trozo de tierra que ni siquiera nos pertenece? Que cada uno se responda, a la luz de su ego, con los datos que quiera, pero que sean verdaderos, por favor.

domingo, 14 de noviembre de 2010

objetivo myanmar

Me recuerda Almudena, una buena amiga, que hace un tiempo escribí sobre Birmania y sobre la reclusión de la premio Nobel Aung San Suu, que esta semana recobró la libertad, y continúa: “pienso que por fin mereció la pena no perder la esperanza en ciertos lugares del planeta donde el paso del tiempo parece que es eterno, pero a veces no es tan inútil”.
A veces sobran las palabras, pero ahora hacen falta, y esa frase encarna lo que es necesario recordarle a los jóvenes, para que sepan de qué va esto, por qué merece la pena vivir, y cómo compartir la alegría aunque el bien sea ajeno y lejano.

teatro

Dicen que la actividad más antigua del mundo es la prostitución. No estoy de acuerdo. Le supera la de actor o actriz. Los humanos nos pasamos la vida actuando. Algunos son parte del atrezzo, como los saharauis. No sabemos si los que desalojaron el campamento con violencia inusitada estaban actuando. Probablemente, sí. Sí sabemos que los actores internacionales interpretan bien su papel, mínimas condenas por parte de los gobernantes, el gobierno español casi no llega a condena, no vaya a ser que se enfade el amigo monarca de Marruecos, los negocios son los negocios. Existen actores profesionales, españoles, que hasta se ponen un pañuelo, de esos que cubren la cara para no sentir el polvo del desierto. Y protestan. Pasan de las pasarelas y las corbatas y los grandes fastos a vestirse como si fueran hermanos de los saharauis. No hay nada como ser actor para que no se note si estás actuando o eres verdadero. Yo también me incluyo, en el grupo de los actores no profesionales. Ya casi ni me acordaba de que existía el Sahara. No se puede estar en todo.
Sigo con el teatro, no me creo que el PP se crea eso que dice de expulsar a los inmigrantes que estén en paro. ¿Con familias, niños estudiando, etc,…? Están actuando, seguro.
¿Actúan también los vándalos que rompen todo lo que encuentran a su paso en Londres, en protesta por el recorte de servicios sociales?
Y qué me dicen del fasto y boato de la iglesia. Una misa presidida por el Pápa parece una gran representación. Me cuesta creer que no tenga una parte teatral. Las encuestas reflejan un gran desencanto con la iglesia en general y un abandono progresivo de los centros de culto. La Verdad con mayúscula no termina de imponerse, más bien, retrocede, será que es difícil, por no decir imposible, encontrarla, a no ser que se sea muy buen actor.

viernes, 12 de noviembre de 2010

contrastes

El líder del grupo vivió encima de un burdel durante siete años, y sólo. Quizás ello explique el tono de algunas de las canciones de la banda. Son los Tiger Lillies, músicos ingleses, tres, letras oscuras para sonidos diferentes. Escuche este tema http://www.youtube.com/watch?v=aLjNkyo2E08 y opine. “Estoy llorando pero nadie secará estas lágrimas….”. Acordeón que sabe a gloria, música diferente, alejada de las ondas acostumbradas. Música en directo, su único concierto en España. A la salida firman discos, a precios altos. Actuaron en Alcobendas el 5 de Noviembre. Al día siguiente veo La del Soto del Parral, teatro de la Zarzuela. Romanticismo en estado puro, candidez. Zarzuela de otra época para enganchar a los de ésta. Los jóvenes no acaban de enamorarse de un espectáculo rotundo, lleno de color, luz y música. Grandes cantantes, grandes coros, el factor humano llenando la escena. El amor, los equívocos, los celos, la vida en el campo, todo ello reflejado en un libreto de los de antes, reflejo de la vida de nuestros antepasados, estrenada en 1927 en Madrid, cuando el campo estaba ahí al lado, tan cerca y tan lejos. ¡Indina!, dice uno de los protagonistas refiriéndose a su prometida; dicho de una persona joven: traviesa o descarada, dice el diccionario. Tanto como la música de los Tiger Lillies.

martes, 9 de noviembre de 2010

tras la vida

Martes, 9 de Noviembre de 2010, es fiesta en Madrid, día de la Almudena. Viajo hasta el cementerio de Albacete para visitar el nicho de mi padre. Y de paso, los de múltiples familiares, algunos de ellos fallecidos sin que yo les conociera, algunos con lápidas que sólo dejan ver las letras que dicen no os olvidamos. Ya ni los nombres existen. Llueve, y comparten estado cristales y corazones, ambos rotos. Unos, los cristales, por el viento, que inmisericorde azota la península, reventando improvisados floreros. Otros, los corazones, rotos por la enfermedad, la pena, la angustia o la congoja. El cementerio está lleno de cosas: lápidas, tumbas, flores, agua, tierra, fotos color sepia, rostros serios, otros angelicales, otros, muertos por la patria, otros, fusilados en la tapia, que todavía muestra los impactos; cruces, columnas y galerías llenas de fallecidos. No hay nada en el cementerio, salvo lo anterior, nada. Algunos quizás encuentren consuelo, los que creen. Yo encuentro el vacío, sinónimo de la nada. Ya de noche, la carretera se cubre de luces. Algunos se empeñan en querer llegar antes de tiempo a los campos santos. Se empeñan en generar consuelos o vacíos anticipados.

domingo, 7 de noviembre de 2010

iguales

La palabra igualdad siempre gusta. A unos más que a otros. Se emplea tanto que a veces se desgasta. No siempre igualdad es sinónimo de algo positivo. Elija usted, ahí van unos ejemplos. El gobierno está ultimando la legislación que permitirá que ante la falta de acuerdo de los padres para poner apellidos a los niños, prevalezca el orden alfabético, en vez del paterno. Ya desde 1999, los niños podían llevar en primer lugar el apellido de la madre, siempre que hubiera mutuo acuerdo. Ahora, los apellidos de recio abolengo cuyos apellidos empiecen por las últimas letras del alfabeto corren el riesgo de desaparecer. Las grandes sagas se interrumpirán por un quítame allá esas pajas y nuevas discusiones aparecen en el horizonte porque tu apellido es feo o tu familia es un desastre. Los tiempos cambian y la familia tradicional se desmorona, palabra del PP. La igualdad quiere abarcar otros campos, y viene por los aires, y nos encontramos con la realidad aeroportuaria, donde dicen que España tiene 48 aeropuertos, muchos deficitarios, síntoma de incompetencia a la hora del reparto del dinero público. El todo para todas las provincias, o autonomías, o localidades no es razonable. Acabamos con el concepto. Un estudio británico clasifica las drogas por su impacto en el entorno, no sólo en el consumidor, y ahí, el alcohol no sólo iguala sino supera a las que tanto miedo nos dan, a todas ellas. El estudio no debiera dejar indiferente a nadie, pero ahí se topa con una sociedad donde el alcohol todavía permanece como una de las fuentes primarias de socialización. Sin saberlo, sin conocerlo, traspasando las fronteras de lo permisible, la deseada igualdad equilibra a jóvenes de uno u otro sexo en eso de poner una chispa en su vida, y no precisamente bebiendo aquello que se dio en llamar la chispa de la vida.

sábado, 6 de noviembre de 2010

faros

Tras las últimas elecciones en Estados Unidos planea la palabra fracaso, aplicada al todavía presidente Obama. Su popularidad decrece, su partido pierde la mayoría en el congreso y ahora se enfrenta a una complicada cohabitación. Dicen algunos analistas que el país necesita gobernantes, no guías morales. Yo creo que todos necesitamos ambas cosas. Gobierno a corto plazo y guías a largo plazo que iluminen cual faros en la negra noche de la mar para que los navegantes no acaben con sus huesos en la arena. Si algo hizo Obama fue generar ilusión. Cierto que no ha conseguido mantener la capacidad de movilización de sus electores, pero cierto es que la palabra fracaso huele a carroñero, como la mayoría de las veces. Dice Sarah Pallin, una de las republicanas que pueden aspirar a la próxima candidatura a la presidencia, que lo único que hay que tener para gobernar es sentido común. Cierto, pero el sentido común tiene ideología también, y a veces tiene amigos poderosos, e intereses económicos y egoísmo. Decía Chernomyrdin, ex jefe de gobierno ruso, fallecido esta semana, lo siguiente: “queríamos hacerlo mejor, pero resultó como siempre”. Eso es lo que le queda a Obama por delante, que no resulte como siempre. Ahora sólo falta definir qué es lo mejor, para todos.

domingo, 31 de octubre de 2010

la guerra

Los crímenes de la guerra de Irak o los abusos o los efectos colaterales de esa guerra son noticia por las filtraciones que salen a la luz, directamente obtenidas del Pentágono. Parece que a muchos les extraña, y no sólo eso, les asombra y les indigna, que todo eso que se cuenta pase en las guerras. Mi capacidad de asombro ante el que se asombra no tiene límites. Dicen que la convención de Ginebra prohíbe ese tipo de prácticas. Lo que debería prohibir son las guerras. La guerra es un abuso en sí mismo. Centenares de víctimas irakíes de esos abusos irán a los tribunales en Londres. Ojala consigan algo. Los muertos por accidente o por inocencia no irán. Los derechos humanos se atacan todos los días de la semana, y todos los días del año, por muchos países, a los que otros países venden armamento constantemente, entre otros el nuestro. Sí, somos exportadores de armas, aunque oficialmente no somos guerreros. Quizás lo que le pasa a la persona que se sorprende es que no ha vivido la guerra, sólo la conocemos por televisión, y es imposible ponerse en la piel del que está en primera línea y no tiene ojos para mirar a todos lados, y dispara al bulto, sin saber si mata inocentes o niños que juegan, porque él en sí mismo es un niño con fusil, pendiente de perder en una milésima de segundo toda esperanza, ilusión o sueño. No tenemos ni idea de lo que debe de ser eso. Así que mejor no dar lecciones de falsa moral o no sorprenderse de que en las guerras pase de todo y se cometan barbaridades sin pararse a preguntar dónde está Ginebra.

marcelino

“Si uno se cae, se levanta inmediatamente y sigue adelante”, fue una de las últimas frases de Marcelino Camacho. Su mujer lo afirma, orgullosa de toda una vida dedicada al servicio de los demás. Vida austera, fuera de círculos de poder que enseguida cambian actitudes y maneras de vivir. “Servir, no medrar”, así definió Clara Campoamor su compromiso con la sociedad, así se puede definir igualmente el de Marcelino. Descanse en paz.

domingo, 24 de octubre de 2010

micros

Seguimos con las palabras, aquellas que algunos micrófonos amplifican para que los sonidos lleguen más lejos. Hay adjetivos, como el de absoluto, que hay que emplear adecuadamente. Merkel, la canciller alemana, dijo esta semana que “los esfuerzos por construir una sociedad multicultural en Alemania han fracasado absolutamente”. No sé a qué vienen esas palabras, no sé cuál es el objetivo, pero los amplificadores han hecho que las palabras vuelen y la gente piense. Debería haber matizado Merkel cuál era el objetivo inicial de la multiculturalidad. La sociedad perfecta no existe, lo sabemos, pero el esfuerzo nunca debe considerarse como algo vano. Habría que preguntarle a las miles de parejas nacidas de esa multiculturalidad, mestizaje o como se le quiera llamar, qué opinan del absolutismo de las palabras. Los micrófonos no están al alcance de los mortales, sigamos con los presidentes, en este caso, el de Ecuador, Correa, los ha utilizado para lanzar un mensaje de esos que pasan desapercibidos entre las páginas de internacional de los periódicos. Textualmente: “En Europa hay unas hipotecas bien peculiares, que atentan contra los derechos humanos”. Se refiere a los problemas que están teniendo muchos de sus compatriotas para seguir pagando cuotas en plena crisis laboral. Suena duro mezclar derechos humanos y banqueros, pero Correa lanza la botella para que alguien la recoja. Imposible lo de luchar contra los bancos, intocables, sagrados y algo más, y volviendo al adjetivo inicial, si alguien se acerca hoy en día a los monarcas absolutistas de antaño, son ellos, los que mandan a base de prestar el dinero a gobernantes y ciudadanos.

sábado, 23 de octubre de 2010

cuadro

Pintaste unos ojos sobre la tabla, negros y hermosos, vacíos de cara, pero llenos. Luego, los colgaste sobre la pared, fondo azul, los ojos resaltaban, quisieran hablar, no podrían. Luego, te fuiste, me llamaste, te llevaste tus ojos de verdad, te llevaste tu vida y parte de la mía. Devolví la llamada, sin éxito, te busqué, sin encontrarte, me perdí por los caminos y regresé. Ahí seguían, alegres, como tú, tristes, a veces, reflejo mío. Un día lo descolgué, evitando recuerdos, eso me dijo el médico. Qué sabrá él. Nadie sabe nada de mí, sólo tú y tu mirada perdida.

viernes, 22 de octubre de 2010

de memoria

El narrador de Anna Karenina lo dice: “Y lo que vio entonces no volvió a verlo nunca más”. En un párrafo antológico Tolstói describe el amor y en una frase concentra ese sentimiento y la vida, con el tiempo que nos atrapa a cada momento, en instantáneas que desaparecen y que pasan al baúl de la memoria. Y yo me pregunto si los recuerdos, que me asaltan estos días o todos los días, se olvidan, esos que me ponen una cortina delante de mi alma y por unos instantes ciegan todo lo demás, y yo me pregunto si algún día dejaré de recordar, y me pregunto si esa enfermedad que mata la memoria hará que la mente no pueda llorar al recordar. Porque el llanto no está de moda pero hay veces que es inevitable. Y yo me pregunto si merece la pena escapar de la memoria, y me respondo que no, porque gracias a la memoria nos construimos a cada momento, y gracias a que podemos seguir enviando algo al baúl, seguimos vivos.

domingo, 17 de octubre de 2010

sentimientos

Hay palabras que salen inocentes de la boca, como en un programa de adiestramiento de perros, donde una dueña de un can dice: “yo me creía que los perros tenían sentimientos, pero si tú dices que no….”. Sí, sorprende descubrir que hay gente que piensa que los animales superan a los humanos. Hay veces que las palabras inocentes parecen no tener en cuenta los efectos colaterales. Una señora que vive en un pueblo donde unos moteros llegan los fines de semana después de jugarse la vida y poner en peligro a los demás con sus conducciones agresivas, imitando a los de moto GP, dice cabalmente: “le dan vida al pueblo, vienen, almuerzan, están un ratito y luego se van”. Como la vida misma, un ratito por aquí y luego a la nada, bajo o frente a lápidas irrompibles. En una de ellas descansa Juan Negrín López, el último jefe de gobierno de la Segunda República. Su lápida se reduce a unas letras, J.N.L. No quería nada más, ni siquiera flores. Su nieta no le hace caso y las deposita de vez en cuando. Los muertos no protestan. Sin palabras, así se van la mayoría. Negrín lo tuvo complicado, tomó el cargo ya al final de la guerra, tenía las de perder y perdió hasta en la historia. No sé si se sentía patriota pero sí sé que quiso hacer algo por alguien. La patria celebró el pasado martes una nueva fiesta. Un nuevo desfile en Madrid y una persona del público declara que hay que ser patriotas. Lo de ser patriota es como amar, envidiar, odiar o compadecer, es un sentimiento que no se puede imponer. De nuevo abucheos a Zapatero, elegido por el pueblo. Falta de respeto a las ideas y a la palabra, y a los millones de votantes que le otorgaron su confianza. Palabras que se estrellan contra la coraza de unos políticos que lo llevan en el sueldo, eso dicen. Palabras no inocentes que hacen daño a los oídos. Respeto por encima de patrias, planteo yo. Decía Forrest Gump: “Yo no sé nada de casi nada”. Yo tampoco.

sábado, 16 de octubre de 2010

mas o menos

No sé qué hacemos viendo en la tele esos programas que nos presentan las casas de los ricos. Lujos inalcanzables que quizás nos despierten la envidia, la admiración o no sé qué. Y me pregunto qué hay que hacer para llegar a eso, y se me ocurre que trabajar más, aunque sea falso, pero eso es lo que dice el presidente de la CEOE, que trabajemos mas, pero ganando menos. No entiendo que todavía tenga la caradura de hablar alguien que ha llevado a la quiebra a viajes Marsans. Pues ganando menos difícilmente llegaremos a salir de pisos normales sin piscina privada ni espacios infinitos para el descanso, fuera del alcance de los molestos vecinos. Quizás haya que protestar más. En Francia, estos días, las protestas se acumulan; no se limitan a un día de huelga, como nosotros, día que pasa de puntillas, casi a hurtadillas, casi día festivo. No, allí las huelgas tienen un componente de rebelión, el motivo es manifestar su descontento contra la elevación de la edad de jubilación. Y se ven cosas que no se ven aquí, no sólo la duración y continuidad de la protesta sino la involucración de colectivos que aquí pasan desapercibidos, y me refiero a los estudiantes, que no sólo cierran institutos sino que toman las calles. ¡Que se muevan los jóvenes!, grita alguien. Así es y será siempre. Los asilos no guardan fuerzas. O nuestra sociedad es demasiado mayor o nuestros jóvenes tienen la senectud avanzada. Y hasta los sábados hay protestas. Aquí el sábado es sagrado, día de centro comercial o de nada, pero sagrado. Nadie hará nada por nosotros. Son sólo diferencias, pero diferencias que marcan el futuro, reflexione usted.

domingo, 10 de octubre de 2010

bodas de sangre

Estrenada en Madrid en 1933, la obra teatral de Lorca describe la tragedia del amor, la pasión llevada al extremo en un entorno duro y cerrado donde los personajes parecen vivir para morir pegados a la tierra, sin vía de escape, marcados por la tragedia pasada y por la que deviene cuando el corazón late más fuerte que la cordura.
Bodas de sangre. Federico García Lorca. 1931

alegría y vida

Los premios Nobel no suelen ir dirigidos a los jóvenes. Se premia toda una vida, una trayectoria vital, y ahora que lo joven y juvenil manda, bueno, ahora y siempre, no está de mas ver a personas de pelo blanco, auténticos abuelos, ser reconocidos por toda una labor, constante, esforzada y no oportunista. Mario Vargas Llosa salía todos los años en las quinielas y nunca ganaba. Lo hizo finalmente, su literatura y su compromiso con la libertad se ven recompensados con portadas y primeros planos. Habrá muchos que se lo merezcan, pero seguro que él es uno de ellos. El de Medicina se lo lleva el precursor de la fecundación in vitro. 85 años le contemplan. Cuatro millones de seres disfrutan de la luz del sol gracias a esa técnica. A alguien no le ha gustado, el Vaticano lo censura. Nunca llueve a gusto de todos, pero para algunos, la lluvia siempre es mal recibida. Los inquisidores de lo ajeno y no de lo propio no reparan en críticas a la ciencia que da y salva vidas. Igual que el gobierno chino, que critica la concesión del nobel de la paz a uno de sus presos. No saben qué es eso de la libertad, todavía. Ya les llegará la alegría, a los ciudadanos, algún día. En fin, a quién le hubiera gustado tener un poco más de vida para llevarse una alegría es a José María Millares, premio nacional de poesía. Se murió hace más de un año y ahora reconocen su carrera. Nunca es tarde, incluso para los premios.

viernes, 8 de octubre de 2010

hacia el futuro

La campaña de respeto y apoyo al profesorado que presenta la Comunidad de Madrid nunca debiera de haber existido. Algo hemos hecho mal, todos, para llegar hasta aquí. Los mismos que patrocinan la campaña no se gastan los cuartos en suplir las bajas de los profesores en la última quincena de Septiembre. Así, dos de mis testigos en el tuto no tienen clase en una asignatura concreta hasta el 1 de Octubre. La realidad siempre supera a la ficción y en este caso a la propia realidad. Ver para creer, dijo alguien. Yo no lo veo, pero creo a quien me lo cuenta y lo cuento. Cada uno se gasta el dinero en lo que quiere, sobre todo Gallardón, con la majestuosa inauguración de la calle Serrano o con la enésima fiesta-concierto en la Gran Vía. Luego falta el dinero para lo más importante. Tenemos más AVE’s que nadie pero en ellos viajan y viajarán hacia el futuro los alumnos que sufren uno de los peores sistemas educativos de la Europa occidental. Insisto, no sólo en eso de perder el respeto a los profesores hemos hecho algo mal.

domingo, 3 de octubre de 2010

creer

Me voy a inventar las palabras y construiré un diccionario mío, particular, de caracteres unidos que salen sin querer o queriendo, un ejemplo, mundoescéptico. Hay un vocablo similar muy utilizado últimamente, euroescéptico, yo añadiría planetaescéptico. Escéptico, que duda o no cree en ciertas cosas. Esperar, confiar, creer, le podemos dar la vuelta, confiar, creer, esperar. Confiar es más que esperar, y espero porque creo. ¿Podemos creer en nuestros políticos? Tras la semana de la huelga, sólo queda esperar que pase el tiempo y se demuestre con datos si la reforma laboral sirvió para algo. ¿Podemos creer en los sindicatos?, atados al poder, sumisos hasta que su propia definición e historia no les dejó otra salida que la huelga. El clenbuterol no es una palabra inventada y esta semana sale a la luz, de moda otra vez. Ya hace tiempo que dejé de creer en el ciclismo, sería mejor correr un tupido velo sobre el ciclismo profesional, y echar el cierre patronal, porque confiar en la serpiente multicolor se ha vuelto cosa de niños, los que mantienen su diccionario impoluto, todavía inocentes. Entonces, dado que esperar empieza a ser difícil, si no imposible, me pregunto si me queda algo en lo que creer, y sólo encuentro una cosa, y es el amor.

Mercé

Hay gente que llega tarde a los espectáculos, maldita manía. Hay gente que intenta sacar videos con sus móviles durante las actuaciones, maldita manía, al igual que los que hacen fotos, iluminando el patio de butacas, o atienden a los mensajes de sus móviles mientras el resto de los asistentes intenta concentrarse en el silencio de su mente para escuchar al artista. Lamento, quejido y entrega, tres palabras para definir a José Mercé, que presenta estos días su nuevo trabajo, titulado Ruido. Tres palmeros con sus voces, caja de ritmos y tres guitarras acompañan a un trabajador del escenario que se retuerce en la silla, y que al final se acompaña del baile para vaciar su alma. Mercé disfruta en cada canción y su semblante lo delata. Suenan las nanas de la cebolla, de Miguel Hernández, con la música de Serrat y no se puede pedir más. Fuera, en la Gran Vía, hace calor y los escaparates muestran la ropa de otoño/invierno. Suena el adagio de Albinoni en versión de músicos callejeros, y ni siquiera eso puede calmar la soledad del mendicante. Mientras, las nanas siguen llegando a mi boca.
“No sepas lo que pasa ni lo que ocurre” (Miguel Hernández)
José Mercé actuó en Madrid, Teatro Compac, el 1 de Octubre de 2010.

domingo, 26 de septiembre de 2010

un poco de locura

El mundo del fútbol no puede reducirse a lo razonable. No hay paz suficiente, la reflexión viene marcada por el corazón y no abunda la objetividad. Es decir, lo mismo de hace treinta años. Se discuten las decisiones, se ataca al árbitro y se enmascaran los propios defectos. Surge la polémica de las tarjetas rojas por juego sucio. No debería haber discusión en eso. Un jugador, de nombre innombrable, es expulsado por lesionar a Messi, esa es la diferencia entre querer crear y querer destruir. Y lo dice Guardiola en una campaña publicitaria del Banco Sabadell que utiliza su imagen. En Valencia, a Mourinho, entrenador del Madrid le muestran un cartel que dice, “Mourinho traductor”, rebajándole su papel de técnico, recordándole como empezó. La crueldad del aficionado no tiene límites. En la sexta los comentaristas se enzarzan en una discusión por la tarjeta roja a un jugador del Athletic de Bilbao. No se puede poner a un forofo de comentarista de su propio equipo, cuando se darán cuenta. En rueda de prensa se comenta esa jugada, donde el expulsado hizo una dura entrada a Iniesta. Él, aplaudido como el héroe de la roja por campo que pasa, sale entre silbidos de San Mamés. El entrenador local, Caparrós, dice que la afición suya es muy sabia, y que 40.000 almas no pueden equivocarse. Bueno, la tasa de premios nobel en los campos verdes no suele ser muy alta Caparrós. Lo de sabio es un adjetivo que ha perdido todo su valor. Y otra cosa que olvida el mister es que en Bilbao no se sienten muy españoles, lo que pasa es que eso no lo puede decir quien come de la mano de su amo, y quien no reconoce que su equipo está a años luz del otro. A Guardiola le preguntan lo mismo y responde que la afición es soberana, para eso paga. Me gusta este mister, se equivoca poco en sus respuestas, tiende a dar ejemplo y algunos, como los de ese banco, le elijen como pantalla publicitaria. Como dice Guardiola, “todo se reduce a sentirse querido”, y él lo consigue dentro de la locura colectiva del mundo futbolístico que habita.

dolores

Madrid vuelve a ser tomada por los corredores. Más de 10.000 personas trotamos por el centro de Madrid, libre de coches por una hora, en una mañana soleada de otoño. Una serpiente multicolor que sube Gran Vía soplando y respirando, que esquiva bolardos en Callao y Preciados y que se topa con las inevitables obras en Opera. Ya sé con quién corro. Amiga íntima, se llama dolores. Su presencia suele ser inoportuna, afortunadamente pasajera, delata su presencia en sitios insospechados, allí donde nunca sentiste la existencia de músculo o hueso, de mañana o de tarde, incluso de noche, en calentamientos o en carrera; amiga íntima a la que nunca se añora ni se echa de menos. ¿Hasta cuándo se puede correr?, se preguntan algunos. Hasta que la dolores minúscula se haga mayor, la d y la o se confundan en su crecimiento, la l aspire a llegar al cielo, la r se haga mayúscula y te atrape en su laberinto, y la e crezca para arrástrarte al sofá que comienza por s. Mientras, las calles me seguirán viendo esquivar a las minúsculas letras que se afanan en perseguirme por más que acelere.

sábado, 25 de septiembre de 2010

trocito de cielo

No los busco, llegan, son los escalofríos, que me devuelven a la vida. Es de noche todavía, voy camino al trabajo, un día de esta semana, bajo una luna imponente que se esconde. Y llegan gracias a la música. Suena Emmylou Harris y su álbum Pieces of the sky (trozos del cielo); podría estar conduciendo horas escuchando a esta señora. Una de las canciones dice “te dije todo lo que pude sobre mí”. Y me acuerdo del facebook donde mi cuenta me abre una ventana a gente que conozco, a otra que casi no conozco y a otra que no conozco de nada, y veo como la gente presenta sus fotos, con amigos o familiares, y se va creando una comunidad virtual de personas que en mayor o menor medida van haciendo pública su vida. No sé lo que se guarda la gente, probablemente mucho, creo que los secretos se nos acumulan a pesar de internet. Y también oigo una noticia que habla de lo sucedido en Ciempozuelos (Madrid), donde el director de una residencia de ancianos se olvida de sacar a dos ancianos de la furgoneta de transporte del centro y mueren. Y luego habla él, y no le veo la cara pero me suena tranquilo a pesar de todo, diciendo lo mal que se siente, sólo unas horas después. Yo no sé si podría salir en público después de una cosa así, pero me suena a exposición o a sobre exposición. Parece uno de tantos realitys televisivos y parecen faltar las lágrimas. Pero claro, son ancianos, tripulación sacrificable. La culpa es nuestra, por ser de naturaleza débil. Cuando nos hacemos mayores nos volvemos frágiles como niños recién nacidos y nos faltan las fuerzas para escapar de los confines de una silla de ruedas, o para escapar corriendo de las cuatro paredes de una residencia o para gritar cuando ves que te cierran la puerta de una furgoneta para siempre. Pero existe otra naturaleza, inagotable, bella y dominante, que sobrevive generación tras generación y que no se guarda nada, nos lo dice todo.
Un ejemplo es el siguiente: http://www.asc-csa.gc.ca/eng/astronomy/auroramax/default.asp; auroras en video o en instantáneas, sin trampa ni cartón, aportando la luz que nos falta, creando espacios de infinita belleza e interrogándonos constantemente sobre nuestro papel aquí abajo mientras los escalofríos vuelven a aparecer.

una historia verdadera

Fue hace tiempo, el 16 de octubre de 1968, juegos olímpicos de México, tres atletas en el podio, dos puños en alto y una cabeza baja, en señal de protesta por la discriminación racial en su país. Dos americanos, Tommie Smith y John Carlos. El australiano Peter Norman, segundo en la carrera de 200 metros, también secundó la protesta. Cayeron en el ostracismo para luego rehabilitar su vida, entre miedos, amenazas y desplantes. La mujer de John se suicidó y Peter se hizo alcohólico y murió. Los otros dos llevaron el féretro en su funeral. Aprovechando los europeos de atletismo, Smith visita Barcelona y declara “he tenido miedo toda mi vida”. Por si alguien no se ha enterado, Smith y John son negros. Leo la biografía de Hank Aaron, jugador de beisbol americano, también negro, famoso por batir el legendario record de home runs de Babe Ruth. Hank inició a primeros de los 50 su periplo por las ligas menores, rompiendo la barrera del color en los equipos, a la par que trataba de descubrir donde estaba autorizado a ir o a cenar; baste como ejemplo de segregación racial el de un restaurante que rompe los platos después de que hayan terminado de cenar. Se llega a interiorizar que eres inferior cuando lo oyes de continuo. Eres un bicho raro porque llegas a pueblos donde todavía no han visto a nadie como tú y soportas las miradas de todos sobre tu cabeza. Pasando por pedradas o insultos en los campos, o pasando por tener que comer y vestirse en el autobús, o dormir en casas privadas porque los hoteles no te admiten, sólo blancos; hablamos de 1953. Tremenda contradicción la de un país que mandaba a los negros a dejarse la vida en Corea mientras que a la vuelta no eran admitidos a cenar. Pasaron los años y cuando Hank se acercaba al record se incrementaron las amenazas, miles de cartas recibidas exhortándole a desaparecer; hablamos del 73 y del 74, donde finalmente batea para ser el número uno. Ante la imbecilidad de muchos seres humanos, Aaron da ejemplo de superación para alcanzar la gloria. Lo dice uno de sus compañeros, no volvería a vivir un verano de esos ni por 1 millón de dólares, pero tampoco vendería la experiencia por otro millón.
I had a hammer. The Hank Aaron Story. 1991.(Hank Aaron con Lonnie Wheeler)

domingo, 19 de septiembre de 2010

asombro

Algunas personas tienen un afán innato de conocimiento. Y como es imposible saber todo, los estudiosos se especializan según sus intereses y aptitudes. A mí me gusta aprender cosas todos los días, de todo un poco. Y una de las alegrías de la vida es descubrir que la capacidad de asombro no tiene límites. Cuando oí que en Caudete de las Fuentes, Valencia, había una biofábrica de moscas estériles que se utilizan para combatir las plagas de los cítricos, no me lo creía. El reportaje televisivo lo mostraba en imágenes y lo que me produjo más estupor fue la cantidad de minúsculos insectos que podemos crear por hora. Más de 400 millones de moscas a la semana. Imagínenselo por un instante. Somos productores de vida aunque sea adulterada. Mientras, en el periódico de esta semana aparece una noticia que pasa desapercibida. Un estudio conjunto de varios organismos de Cataluña, entre ellos el Centro de Investigación en Epidemiología Ambiental y el Hospital del Mar, han llegado a la conclusión de que el excesivo cloro en las piscinas puede alterar nuestro ADN, el de los que se bañan, claro, lo que podría implicar un riesgo para la salud. Junto las dos noticias y me acuerdo de la película de La Mosca, donde mutaciones genéticas hacen que el protagonista se transforme en insecto. Nadie nace aprendido, ni siquiera los científicos, por eso, hay gente que dedica sus días a investigar lo que nos sucede a medida que vivimos, sobre la marcha, mientras cambian los condiciones que nos rodean, nuestros hábitos y aparecen aspectos nuevos en nuestra existencia, uno de ellos el disfrutar del agua como ocio. Nuestros abuelos no pisaron las piscinas, por ejemplo. Todo se reduce a intentar encontrar respuestas para las preguntas que nos hacemos todos los días, sobre todo el por qué enfermamos o envejecemos cuando lo que queremos es no hacerlo, sinónimo de que queremos seguir aprendiendo eternamente. La mayoría encontramos respuestas definitivas en charlas de taberna y otros dan pequeños pasos cada día mediante el trabajo abnegado y constante en sus laboratorios

sábado, 18 de septiembre de 2010

principios

No hay principios cuando nacemos. Los adquirimos con el crecimiento, con la enseñanza y compartiendo nuestro tiempo con la sociedad. Pareciera que los principios de la gente normal se alteran según los destinos, ocupaciones o trabajos. Algunos políticos sufren esa transformación, que suele tener dos estadios, el ser político, y el ser gobernante. Dependiendo de la actividad se cambian unos u otros. Los intereses económicos o políticos provocan variaciones increíbles, algunas casi de un día para otro. Ejemplos miles, Moratinos, ministro de exteriores, declaraba hasta hace unos días que nunca reconocerían la independencia de Kosovo. Ha cambiado de opinión, porque Serbia, haciendo gala de un pragmatismo asombroso reconocerá a Kosovo para que le permitan ser Europa. Y el gobierno español cambia el discurso rápidamente, la postura numantina se ha disuelto como una pastilla efervescente y donde dijo digo,….. Sorprende también el apoyo de Zapatero a Sarkozy en la cuestión de la expulsión de los gitanos. Ya sé que la política es diplomacia, pero….Mientras, Trinidad Jiménez y Tomás Gómez siguen a la greña, lucha cainita por el poder. Ahí la diplomacia no juega, no vale, ambos son candidatos. En Francia, los socialistas en la oposición votan en contra de retrasar la edad de jubilación a los 62 años. Aquí, sus compañeros quieren retrasarla. Creo que no valdría para ello, para ese trabajo. No defiendo las posturas numantinas, tarde o temprano los muros se derriban, pero entre principios y oportunismos, me quedo con los primeros. Lo difuso me da miedo. Estoy de acuerdo en que los dogmas sobran, pero de eso al hoy sí, mañana, no, qué será, será, hay un trecho. Yo, como ciudadano de a pie, me voy acostumbrando a no entenderlos, pero bueno, habrá que ser empático, aunque cueste, porque cuando se acaban los principios, los finales no suelen ser buenos.

viernes, 17 de septiembre de 2010

la vista

Se llama presbicia o vista cansada, sinónimo de dos palabras que tiene una connotación traicionera. Los ojos fatigados dejan de ver en las distancias cortas, allí donde un hombre se la juega. Y yo me pongo unas gafas monofocales para corregir ese defecto natural y resulta que no veo lo que hay alrededor. Pongo el foco en el libro o en el periódico y pierdo la perspectiva global. Se acabó eso de leer a la par que ves la tele o miras al infinito. Tendrá algo bueno, y es que te concentras en eso que lees, un poco más de lo normal. Durante ese tiempo, de alguna manera, fuera de esos veinte o 25 centímetros, el mundo no existe, porque es ruido sin definición, nebulosa de sombras que transmiten goles que no se ven o corazones rotos en las ondas. Ni siquiera la globalidad del periódico es posible de atisbar, ese vistazo general de la portada ha dejado de existir, para convertirse en un recorrido donde se mueve el periódico o la cabeza, según seas de Lepe o no. En fin, tienen los budistas un dicho que dice: “haz lo que haces”. Tienen razón y mucha, algunos queremos cabalgar a lomos de siete caballos a la vez y hay veces, las más, que la caída está asegurada. No vendrá mal de vez en cuando no ver más allá de un palmo de tus narices.

el primer día

“No buscar exactitud donde sólo una aproximación a la verdad es posible” (Aristóteles)

Empieza el tuto, los testigos hablan, las palabras surgen rudas de su cuerpo, hablan de coñazo, de mongolo, perdón por las expresiones. Es normal, el verano fue muy largo. Y el acceso al deber es perezoso. Uno de los testigos recibe la visita de un investigador educativo que busca el modelo perfecto para la educación. Le pregunto al testigo cual es. Me responde que el investigador no lo ha dicho. No existe. Ya lo decía Aristóteles. Admiro a ese investigador que camina en dirección a El Dorado. Mientras todos nos aproximamos a la verdad, la locura del verano deja su poso. Los niños crecen, se divierten, descubren el exterior y a los exteriores. Al principio del estío dejé un libro encima de la mesa del salón; ha acabado en la habitación de uno de mis hijos, lo hizo, lo leyó, El guardián entre en el centeno. Leo un párrafo y siento escalofríos. “estoy de pie,…, al borde de un precipicio de locos,..., sé que es una locura…”. Sí, la vida es una locura, a la que los niños se dirigen rápidamente, la locura de sentir, amar, buscar, soñar, mientras se pueda. Mientras deciden, se enamoran y acaban un ciclo, me quedo escuchando a Manolo García: “ruge mistral, vuélvenos locos de atar,…”

domingo, 12 de septiembre de 2010

montes, montilla y fidel

Fidel Castro se sincera y dice que “el modelo cubano ya no nos funciona ni a nosotros”. Se refiere a la economía. Es un hecho. Pero no habla de la democracia. Eso es otro cantar. Las ganas de perpetuarse describen una curva exponencial. Hay que saber irse, a tiempo, y no mirar hacia atrás. A las pocas horas rectifica, yo no he dicho eso. Síntoma de cobardía. La bendita democracia es invocada aquí por Montilla, que juzga las elecciones del 28 de noviembre en Cataluña como decisivas para toda una generación. Y tiene razón, porque cada elección es decisiva para intentar ganar adeptos a una democracia que parece languidecer entre tanta apatía. Adeptos que deben exigir a los gobernantes el trabajo serio y la honestidad. Porque el día 28-n es importante pero más lo son los cientos de días que vienen a continuación para demostrar si hay vocación de servicio o no. Repito, temo a la apatía que nos invade y que se oculta, entre otras cosas, bajo el manto del deporte; pareciera que nuestro producto interior bruto depende de que ganemos partidos o carreras. Y no se dan cuenta que no pasa nada cuando se pierde, vamos, que no baja el paro ni la economía mejora cuando se glosan las gestas de los ricos hombres del deporte. Repito, me acuerdo de Andrés Montes, para él comentar un partido de baloncesto era una diversión, que acababa o continuaba después, independientemente del resultado. Los comentaristas de ahora son inaguantables, porque los deportistas españoles tienen que ganar por decreto, porque somos más altos o más guapos o vaya usted a saber por qué. Y el deporte es democrático, a veces ganan los débiles. Y por decreto sólo gobiernan y ganan los dictadores. Las democracias son libres, por eso Cataluña celebra sus enésimas elecciones democráticas, y en Cuba no saben lo que es una urna. Por eso, no dejemos pasar de largo nuestra ocasión de volver a ellas y depositar allí nuestra esperanza de futuro.

amazonas

El autor, Javier Reverte, estuvo a punto de perder la vida en su viaje por el Amazonas. La malaria, la que mata cada año a millones de personas, atacó su cuerpo y los glóbulos rojos comenzaron a desaparecer. Por eso dice el autor que cree que le salió un libro melancólico, contado desde la recuperación. Probablemente no sea otro el sentimiento que invade a los que por allí viajan dado lo inalcanzable e inabarcable de una naturaleza que a pesar de tanto expolio sigue ofreciendo una imagen de impenetrabilidad para el viajero. Otro viaje que me pone los dientes largos, porque viajar en barco por ese río se asemeja a sumergirse en la ausencia del tiempo, en ese espacio de ausencia total de responsabilidad, con el viajero, con su cuerpo y su alma, sólo para abordar los días y las noches. Por las páginas de este libro desfila no sólo el presente sino el pasado de una región maltratada por los imperios y por la codicia humana, con indígenas masacrados sin número en pos de un beneficio económico que se olvida de la dignidad, bendita palabra.
El río de la desolación. Un viaje por el amazonas. Javier Reverte. 2004

viernes, 10 de septiembre de 2010

tiempo pasado


Hay fotos que resumen toda una existencia y quizás toda la humanidad, porque humano es el gesto de acercarse al otro para aliviar su dolor. Mírenles a los ojos. Harvey Cushing, doctor americano, uno de los pioneros de la neurocirugía, 1869-1939, en unos años donde la medicina estaba más cerca del milagro.

jorobado

Me es difícil entender los tiempos que corren. Me debato entre la libertad y la prohibición. Los padres que adoptan, la mayoría de ellos deseosos de experimentar la paternidad, y con la voluntad de darse a sus hijos, necesitan exámenes de todo tipo para proceder con el ansiado trámite. Los que no necesitan adoptar son libres para engendrar, a veces sin ton ni son. La escuela de padres no existe, es la vida la que te pone en tu sitio, desgraciadamente a veces a costa del niño. Ahora, el gobierno vasco tramita una ley que de aprobarse definitivamente entrará en el ámbito privado de la familia para prohibir fumar en los coches si los niños viajan. ¿Ya falta menos para el examen de idoneidad paterna? Y a la par, parece que hace 125 millones de años vivía por tierras de Teruel un dinosaurio enorme y con joroba, del cual han encontrado ahora los restos. ¿Nueva especie de dinosaurios quasimodos? ¿O el único jorobado de esa especie? Decía Einstein “que una de las motivaciones más fuertes de los hombres para entregarse al arte y a la ciencia era el ansia de huir de la vida diaria, con su dolorosa crudeza y su horrible monotonía, el deseo de escapar de las cadenas con que nos atan nuestros siempre cambiantes deseos”. Quizás el remedio para no tener que entender los tiempos que corren sea sumergirse en la búsqueda de los compañeros del jorobado.

domingo, 5 de septiembre de 2010

síntomas

Acabo de trabajar, me siento, abro el periódico y zas, bofetada a la razón. Sí, si todos sabemos que es un payaso, pero líder de un país; yo, ni bufón ni líder, por eso sus declaraciones se publican y las mías no. Gaddafi visita Italia y quiere que el Islam sea la religión de Europa. Al poco leo lo que les sucede a las viudas en la India. Tras la muerte del marido, ellas no son nada, sólo objeto de desprecio y repudio, tanto que se las considera las culpables de la muerte de sus maridos. Tanta religiosidad, tanta ciudad sagrada para nada. Dice una de ellas: cada noche rezo para no despertar al día siguiente. Pero ningún Dios la escucha. Tendrá razón Hawking cuando dice que Dios no creó el universo. Demasiado imperfecta es nuestra casa para tanta perfección e infinita bondad divina. Por eso, los seres humanos, huérfanos en el valle de lágrimas, en este país, consumimos al año más de 64 millones de envases de ansiolíticos. Prueba irrefutable de que el silencio de Dios es sintomático.

alto

Poner esta crónica en el apartado de política es cruel con la política. Debería haber una etiqueta de salvajismo que me niego a crear. Los encapuchados de ETA declaran un alto el fuego. Protagonismo tras la capucha para unos descerebrados que no crecieron a tiempo, perpetuándose en una de tantas formas absurdas que se inventan los humanos para transcurrir sus días. Lástima de vida y de existencia. Si algún día dejan las armas no sé donde podrán encontrar trabajo. Ni me importa. Lo único que me importa es cómo reaccionarán y qué sentirán los hijos de las víctimas cuando vean a sus verdugos pisar las mismas calles y asistir a mítines independentistas de las fuerzas políticas que ahora se sumarán a captar a los desmemoriados que olvidarán sus raíces teñidas de sangre mientras dicen que siempre han creído en la democracia. Espero que en esos actos se oigan palabras y no vivas a una organización terrorista, y que esas palabras dejen escapar perdón y algo más.

viernes, 3 de septiembre de 2010

sentidos

No sé si me estoy quedando sordo o es que hablan bajito a mi alrededor, o es que me quieren jugar una mala pasada, mis oídos y los que me hablan. Es divertido reírse de un sordo hasta que el sordo se llama como tú, y se queda con cara de cateto mirando a la nada, buscando las ondas que llegan pero penetran con un factor de atenuación que se sale de la gráfica. Siendo optimistas, en esta bajada, todavía con frenos, que representa la madurez, hay algo positivo: ya no tienes que hacerte el sordo, a veces, el mundo no merece la pena ser escuchado, ni visto, pero lo de no ver, mejor ni mentarlo. Los comentarios, por favor, por escrito, que de este oído no voy bien.

la tele

En los albores de la televisión, allá por los años 20, se probó una técnica llamada noctovisión, o televisión por rayos infrarrojos. Básicamente, consistía en que el sujeto televisado permanecía a oscuras en una sala pero su imagen se podía ver televisada fuera de aquella estancia. En dos palabras, la televisión distorsionaba la realidad de una sala oscura, y allí donde el ojo humano sólo podía ver la negrura de la noche, el investigador televidente veía a un ser humano. Hoy en día, la tele sigue distorsionando la realidad. Un vistazo global basta para ver que ahora, los jóvenes quieren bailar, jugar al fútbol o a mil deportes, y hacer mil cosas antes que estudiar. Quieren ser concursantes, hermanitos, cantantes, tertulianos, todo menos hincar los codos. ¿Qué quería la juventud antes? ¿Qué buscaba? ¿Qué quería ser? Yo no me acuerdo, las cosas se olvidan. Quizás es que no teníamos mucho donde elegir. Había que estudiar porque era la salida y los años demuestran que es la segura, la mejor. Insisto, la distorsión se lleva por delante la imagen de los miles de estudiantes que esta semana inician sus estudios universitarios, que no salen en platós, que no son objeto de realitys porque la vida de universitario es dura, y eso no vende, se trabaja, y eso no vende, se sufre, y eso no vende, uno se hace anónimo y eso tampoco vende. Tampoco vende el que tengamos el nivel de paro juvenil más alto de Europa. No hay trabajo, dicen, aunque los que estudian suelen tenerlo. Y ahí afuera, de nuestras fronteras, hay mucho donde elegir. Pero claro, pensar que todos pueden ser bailarines o todos deportistas esta lejos de la realidad y sobre todo de la cordura. No hay oferta para tanta demanda. Y luego nos quejamos que los niños se nos quedan en casa. Claro, sin trabajo es difícil escapar de las alas protectoras, pero sin ganas y voluntad también. Y pasan los años y algunos siguen sin salir del nido porque es fácil vivir así y quejarse. El mundo espera y las oportunidades están ahí, no en tu pueblo, ciudad o provincia. Te acompañará el miedo al traspasar las fronteras pero con la confianza en tí mismo trabajarás para vivir y para ver que tu patria está en tus zapatos (gracias a El último de la fila), y de paso, para desmentir la falsa imagen de una parte de toda una generación.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

sueño

Me duermo con la intención de soñar y de que ese sueño sea el más bonito del mundo. Tengo que elegir un sueño y tomo aquel que me llevará a los confines de la infancia, refugio de inocentes, con balones rodantes, goles imposibles y botas de rayas. Con despertar de sábado o festivo, con presencia amorosa que tranquiliza la noche, con besos, con fiebres, con ternura y médicos que lo curan todo, con paseos sin hora, con días sin prisa, con vida por vivir, eterna a los ojos del soñador. Que ya me duermo, ya los cierro, ya desaparezco, por unas horas, en el reino donde todo es posible.

domingo, 29 de agosto de 2010

reos

Los cautiverios ocupan la prensa esta semana. Afortunadamente, los cooperantes españoles son liberados tras su largo secuestro. Aparece junto a ellos el secuestrador, ya libre. Imágenes para la locura. Su tortura no tenía fecha de caducidad, incluso pudo tener otro tipo de caducidad. Ahora se critica la caravana solidaria. La ayuda desinteresada a veces no es entendida. Hay otros cautivos, mineros en Chile. Saldrán si todo sale bien. Pero no se sabe cuándo. La ingeniería al servicio de la vida. La misma que bien empleada, con medidas de seguridad adecuadas, hubiera evitado este encierro involuntario. Desde el accidente se han cerrado unas cuantas minas. Nos acordamos de Santa Bárbara cuando truena. En Afganistán hay otro tipo de cautividad, el que sufren millones de almas inocentes, presos de un fundamentalismo religioso estúpido que no quiere ceder sus privilegios, que las encierra de por vida, que se ceba en mujeres y niñas, reos de una historia que parece haberlos dejado anclados en la edad media, de una miseria de la que no salen y de un conflicto de intereses donde ellos son los escudos humanos. Antes, las guerras tenían principio y final. Ahora tienen principio y el final se inventa, se anuncia a bombo y platillo pero no es real. Pasan los años y no se avanza. Entre medias, los soldados españoles se dejan la vida. No sé cuántos de ellos se sentirán también atrapados, atados por decisiones geoestratégicas que para nada calmarán a viudas o familias. Éstas quedarán presas de una historia que pasó por la puerta de su casa y se llevó a sus hijos para devolverlos envueltos en banderas, siempre las banderas.

jueves, 26 de agosto de 2010

letra y música

No son famosos, pasan desapercibidos, pero aquello que sus cabezas y almas crearon, sigue ahí, tarareado y cantado, por siempre jamás. Se inventan letra y música y casi no tienen nombre. Bobby Hebb creó “Sunny”, días después de que su hermano y JFK fueran asesinados en un intervalo de 48 horas. Rutina para escapar del dolor, amor para olvidar. Roberto Cantoral escribió “el reloj”, o “el preso nº 9”. Los intérpretes de sus canciones ocuparían mucho espacio. Por último, quién no ha oído alguna vez a Louis Armstrong interpretar “What a wonderful world”. Uno de los autores era George David Weiss. La canción parece un sueño, el tiempo de la canción es el presente y sólo se invoca el futuro para depositar la confianza en los niños que lloran, “ellos aprenderán mucho más de lo que yo nunca sabré”. Toda una declaración de intenciones a favor de la mejora de la humanidad. Todos estos autores tienen en común haber fallecido en los últimos días, tras los que el sol seguirá brillando, el reloj seguirá latiendo y el maravilloso mundo seguirá ahí, esperando que disfrutemos de él.

historia corta

Novela autobiográfica, Luis Hernández R., un soldado más, republicano en la guerra civil, en el bando defensor de la legalidad, un exiliado más, en Francia, mas tarde en la Resistencia francesa, luchando contra la ocupación nazi. La historia mil veces oída, conocida, pero contada por dentro, sin aspavientos, con memorias y recuerdos. A los que pasaron la frontera, derrotados tras la guerra, no les esperaba un camino de rosas. Campos de internamiento en Francia, luego mano de obra barata. “La hez de la tierra”, dijo de ellos Arthur Koestler, otro resistente ante la barbarie, se incluía él mismo. Nadie los quería. De trabajo en trabajo, de un escondite a otro, huyendo de la policía colaboracionista, luego de la Gestapo, hasta la liberación de Francia. Luego se pierde la pista, ni google es capaz de encontrarla.
Historia corta de una guerra larga. Luis Fernández R. 1972 (publicada en 1977).

domingo, 22 de agosto de 2010

una pelota

Llego a la basura, levanto la tapa y veo una pequeña pelota de fútbol, con sus pentágonos blancos y negros, con los blancos oscurecidos y los negros un poco más pálidos que antaño. La pelota en cuestión es de espuma, excepto el cuero exterior y ha estado ahí durante muchos años. No en la basura, sino en la estantería de mi hijo mayor. Probablemente la pelota tiene 17 años, los mismos que él, incluso puedo creer recordar dónde la compramos, en una pequeña juguetería de Bravo Murillo a la altura de Tetuán. Aunque esto quizás sólo sea un intento de recordar cosas que ya no están ahí. Hay fotos donde él aparece con su primer traje de futbolista y esa pelota, gateando tras esa pelota, haciéndola rodar con torpes manos y encendidos gritos. Y un día aparece en la basura porque su habitación no puede acoger todos los restos de la infancia. Y no te ha preguntado si podría tirarla, y te enteras cuando vas a arrojar basura a la basura. Y si preguntas por qué, obtendrás la respuesta que no quieres oír, y como tantas otras cosas en la vida, es mejor no preguntar porque la mayoría de las preguntas, las importantes, no tienen respuesta.

frío en el alma

Segundo aniversario de la tragedia del avión de Spanair en Barajas. Las familias piden justicia, exigen responsabilidades. Frío en el alma es la expresión que utilizan para que sepamos lo que sienten. Dos años y no hay explicación. No es dinero lo que buscan, es otra cosa. Hay cosas que deberían tener prioridad y este tipo de catástrofes la pide a gritos. Los afectados por las inundaciones de los últimos días también exigen información. Los sistemas de alcantarillado no son los ideales. La tele muestra un reportaje sobre Ciudad Juárez, México, y una viuda muestra en su camiseta negra la petición de justicia para poder sobrevivir a la muerte de su marido, periodista, uno de tantos asesinados por la lacra del narcotráfico. Decía Julián Marías en el año 2000, “la mayoría de los males son casos de irresponsabilidad”. Yo añado, antes y después de cada catástrofe. Necesitamos formar mejores profesionales, en todos los órdenes y para eso hay que querer, querer enseñar y querer dejarse enseñar. Para que la responsabilidad se tome en serio. También en el campo educativo hay que priorizar. Decía Adela Cortina en el año 2005, nunca dejen de leer nada suyo, que la asignatura de filosofía estaba siendo devaluada, y entonces daba cuatro razones para que tuviera un poco más de importancia en el currículum de nuestros hijos, apunten: aprender a reflexionar, excitar la capacidad crítica del individuo, educar en la argumentación, y por último, formar ciudadanos que puedan saberse y sentirse como libres e iguales. Todo ello para que el frío en el alma sea un poco más llevadero.

sábado, 21 de agosto de 2010

de tarde en Madrid

Tienen hasta el cinco de septiembre para ver la exposición de fotos que lleva por título ¡esto es la guerra! El lugar, el Círculo de Bellas Artes de Madrid. Los autores, Robert Capa y Gerda Taro. Se dejaron la vida en su trabajo, ella en España, año 37, él, más tarde, en otra guerra, la de Corea. Fotografiaron la guerra civil, y él siguió con la guerra chino-japonesa y con el desembarco de Normandía. Las fotos guardan silencio y no reflejan el ruido, las risas, la música de bandas y de artistas ciegos, pero sí la inocencia, la desolación, el sufrimiento, el miedo y la muerte. Hay de todo en las guerras. Las imágenes tantas veces vistas están ahí, al alcance de sus ojos. En la azotea del Círculo el silencio se transforma en rumor, el de una gran ciudad que despierta tras un día de duro calor. La vista es espectacular y los dos euros son bien pagados. Busco después a Anna Karénina por las estanterías de los comercios de la zona. Ha desaparecido, todo vendido. La culpa es del escritor Eduardo Lago y su artículo, “La lección de Tolstói”, publicado en la cuarta página de El País, domingo 15 de agosto de 2010. Una de las empleadas de la Casa del Libro me pregunta cuál es la razón de que esta semana se hayan agotado los ejemplares. Se lo cuento. El poder de los medios. Dice el culpable: “cuando Dostoievski terminó de leer la novela, salió a la calle para gritar que Tolstói era Dios”. Razón suficiente para no dilatar su lectura. La Puerta del Sol alberga a mucha gente, entre ellos a los que protestan contra el gobierno chino por la persecución a los practicantes del Falun Gong o Falun Dafa, práctica de meditación y enseñanza. China guarda silencio, como sobre tantas otras cosas. La tarde se anima, el calor permanece y las tajadas de bacalao de Casa Labra se superan a sí mismas.

crónica

Cae en mis manos la crónica de un partido de fútbol. Dice lo siguiente tras unos primeros minutos de juego poco vistoso: “…dado el dichoso afán de hacer los pases largos, sin preocuparse dónde está el jugador que puede recoger la pelota. (…) ¿Recordáis a los famosos equipiers ingleses que nos han visitado? Sus pases eran siempre relativamente bajos y precisos. (…)”. Ya en la segunda parte: “…., durante diez minutos presenciamos algo extraordinario. Se unen los jugadores y salen a relucir los pases precisos; la colocación es excelente. El público, entusiasmado, puesto en pie, aclama a los jugadores….”
Los rivales eran el Athletic y el Racing Club de Irún. La fecha, 22 de agosto de 1913. El motivo, la inauguración de San Mamés. 97 años después, el juego bonito sigue siendo un referente. Andrés Montes acuñó el termino tiki taka hace unos pocos años, una de sus contribuciones a la vida; allá por los albores del siglo XX no se le puso nombre a esa forma de jugar al fútbol, pero parece claro que algo compartimos con aquellos espectadores, coetáneos de nuestros abuelos, el placer por el buen fútbol.

jueves, 19 de agosto de 2010

vuelo hacia el futuro con mirada hacia atrás


Palabras de Walter Benjamin (1892-1940), filósofo alemán, que se suicidó en España tras ser detenido por la policía franquista, cuando huía de los nazis.
“Hay un cuadro de Klee (1920) que se titula Ángelus Novus. Se ve en él a un Ángel al parecer en el momento de alejarse de algo sobre lo cual clava su mirada. Tiene los ojos desencajados, la boca abierta y las alas tendidas. El ángel de la Historia debe tener ese aspecto. Su cara está vuelta hacia el pasado. En lo que para nosotros aparece como una cadena de acontecimientos, él ve una catástrofe única, que acumula sin cesar ruina sobre ruina y se las arroja a sus pies. El ángel quisiera detenerse, despertar a los muertos y recomponer lo despedazado. Pero una tormenta desciende del Paraíso y se arremolina en sus alas y es tan fuerte que el ángel no puede plegarlas… Esta tempestad lo arrastra irresistiblemente hacia el futuro, al cual vuelve las espaldas mientras el cúmulo de ruinas sube ante él hacia el cielo. Tal tempestad es lo que llamamos progreso”.

miércoles, 18 de agosto de 2010

camino verde

Es domingo 15 de agosto de 2010 y camino solo y corro solo por los caminos de Álava. Dice la canción del Liverpool que “nunca caminarás solo”. Yo no llevo a nadie conmigo, escasos sonidos en los que no se repara, el pisar de las zapatillas no se percibe, oculto bajo la respiración que acompaña rítmicamente los pasos. Ni siquiera el camino ofrece compañía, aunque sea ocasional. La vista juega malas pasadas, parecen caminantes aquellos, o postes, o algo parecido. Algún ciclista, algún paseante y poco más, alguno ni siquiera saluda, cuestión de educación. Lo curioso es que en un punto dado se produce una extraña concentración o conjunción humana de siete personas, cuatro ciclistas, dos andantes y yo. En el resto, soledad y escaso sol, pensamientos que se van y vienen, cuentas de lo que va y lo que resta y paso de estaciones antiguas, las del ferrocarril vasco-navarro, trazado convertido en vía verde, estaciones llenas de historias que nadie recuerda. Unas habitadas, reconvertidas, otras fantasmas, huecas, con paredes que aún muestran el nombre de la estación, esperando al tren que nunca llegará. Atravieso un túnel de 150 metros, húmedo y sombrío, y lo hago corriendo, en parte por el frío, en parte por el miedo, las paredes de un túnel son el espacio ideal para las pesadillas nocturnas. Antaño, esos metros de oscuridad servirían para lanzar besos furtivos, de escasos segundos. El paradigma del deseo encerrado en un túnel, con sonido de ruedas sobre torpes vías. Al igual que en uno de los hayedos que se atraviesan donde parece que la luz se ha ido y donde los árboles parecen esconder a habitantes que se mueven de tronco a tronco, los que espían a los viajeros, o los que son espiados por estos. Los limacos se cruzan en el camino, siempre transversales, atravesando el peligro de una orilla a otra, animales repugnantes que a veces sucumben a las ruedas de las bicicletas, para ser devorados por minúsculos seres de todo tipo que reptan, o vuelan, para intentar colarse en las bocas de los transeúntes, con zumbidos amenazantes algunos, con enjambres de bichos voladores que parecen querer formar una pared negra. Vendrán las paredes de verdad, con subidas espeluznantes y bajadas pronunciadas en terreno de nadie, donde nadie habita y donde la cobertura del móvil se difumina. Llegando a Cicujano hago uso de la tecnología, el comodín de la llamada, los calambres y el cansancio se acumulan. Más de 31 km tienen la culpa. El coche escoba me recoge. El objetivo era llegar a Vírgala, cinco kilómetros más. Otra vez será. Sigo sin saber con quién camino.

viernes, 13 de agosto de 2010

el olvido de las personas

El ministro de industria chino dice que antes de dos meses cerrará 2087 grandes empresas de su país, industria pesada, para poder cumplir con los compromisos de ahorro de energía y de reducción de emisiones. El anuncio llega 48 horas después de que los organismos internacionales pongan en duda el trabajo de China en ese sentido. La noticia no dice nada de las personas, miles, a poco que sepamos multiplicar, que saldrán mal paradas. Se les olvidó la persona. Los talibanes de Afganistán ejecutan a una embarazada de 35 años, viuda, acusada de relación ilícita. 200 latigazos y tres tiros. Se les olvidó la persona. Otros talibanes, esta vez en Pakistán, rechazan la ayuda internacional tras las inundaciones. Nuevo olvido. Descendemos del nivel de inhumanidad extrema hasta otros niveles, más cotidianos y cercanos. Una encuesta dice que el 43% de los españoles aprueba la evasión fiscal. Los cangrejos van para atrás, copiando a los humanos. Tan fácil como sumar, impuestos igual a servicios. Algunos siguen sin entenderlo. Se nos olvidan las personas. A veces estamos muy cerca de ellas, un ejemplo, las inundaciones en India. Nuestros compatriotas son buscados para ser repatriados. Unos no quieren venir. Se quedan para ayudar. Me quito el sombrero. Otros se quedan para seguir a lo suyo, esperando subir montañas o lo que sea. Otros llegan, en contra de las indicaciones de la embajada española. En caso de problema, ya les sacarán de allí en helicóptero; los nativos se quedarán, quemando a sus muertos, sin poder tomar el viaje al olvido. Es lo que dicen los que llegan: quiero olvidar. Se nos olvidan las personas. El Cardenal Cañizares parece velar por las personas, en este caso por los niños. Dice que le gustaría que la primera comunión se adelantara. Aduce que cuanto antes la hagan antes estarán preparados para el ambiente adverso que impera. El uso de razón, imperativo para tomar la comunión, lo puso alguien a los siete años. Algunos no lo alcanzan nunca. No hay edad. Otros son como el Guadiana, van y vienen, ganan y pierden la razón, lo más parecido a un loco, o a un enfermo que pierde la memoria y la recupera hasta que la pierde definitivamente y ya no pueda llegar a esa parte del cerebro que maneja el recuerdo y el olvido.

la batalla

Tomás Gómez dice que no cree en improvisaciones, es partidario del trabajo. Él lleva tres años luchando para ser candidato por su partido, el PSOE, a las elecciones autonómicas de la Comunidad de Madrid. Pero la historia no es tan sencilla. Por cuestiones que algún día se conocerán, un nuevo candidato aparece en escena. Se trata de Trinidad Jiménez. Dicen las encuestas del partido que ella estaría en disposición de hacerle sombra a Esperanza Aguirre. Nunca sabremos quién lo hubiera hecho mejor. Lo que si sabemos ahora es que en base a carisma, desesperación, amiguismo, favores pendientes, vaya usted a saber, se pone en tela de juicio el trabajo de Gómez, parece ser más importante la forma que el fondo y el carisma quiere derrotar la actitud numantina de Tomás Gómez, tal y como fue calificada por Zapatero. Se impone la cordura por fin, y la democracia, interna, de partido, dirá quién es el candidato. Ya llegan las primeras voces, que hablan de juego sucio, por unos, por otros. Tiempo habrá hasta la celebración de las primarias de sacar a la luz la verdadera naturaleza del ser humano, capaz de mucho para salir en los papeles, para no perder comba o para asegurarse un trabajo para el futuro más próximo. Nos gusta, les gusta mucho el poder, quizás la apariencia, todo para seguir en la pomada. Lo de vocación al ciudadano parece a veces una excusa.

domingo, 8 de agosto de 2010

doble unión

Me gusta la conjunción copulativa, alguno seguro que dice: a mí también. Pero hablo de lenguaje, conjunción es algo que enlaza o une con, copulativa también une, doble unión. Me gusta como recurso que abarca escrituras enteras, que posiciona un estado de ánimo al principio de una frase o que engancha para enfatizar, para terminar de descargar el sentimiento sobre el papel; algunas veces viene la “e”, otras “ni”, pocas veces aparece ”que”. La reina es la Y, majestuosa para ir, para venir, mi preferida. Hoy no sé qué decir. A veces pasa, hoy tocan puntos y aparte. Una encuesta refleja que cuatro de cada diez personas creen que la culpa del maltrato es de la mujer. Lo mejor es no comentar estas cosas, excepto para desear que nunca les toque de cerca, de refilón o de pasada una situación de esas. Seguro que no piensan lo mismo al cabo de un rato. Dios como salvavidas, tiempo de verano, tiempo de caminos, de Santiago, hay más, veredas o sendas para buscarle o para hacer deporte. Lo que no se ve es en lo que muchos depositan su confianza ciega, opción con más éxito que confiar en lo que se ve. Comparen ustedes la fe en el más allá con la fe en los políticos. La última encuesta del CIS en España ya pone a los políticos como problema. Vertederos en Ecuador, una señora de 75 años se está quedando ciega, pero todavía se acuerda de Dios después de una vida indigna a todas luces, escarbando la basura para vivir. Se acuerda para pensar que pronto se la llevará. No me resisto, la copulativa asoma. Y la nave va, me refiero a la que navega por aguas de Mallorca, con el príncipe enrolado. Qué bien viven los que viven bien, alejados de todos los problemas, hasta de elegir entre Dios y los políticos.

sábado, 7 de agosto de 2010

méxico

Utilizando el alfabeto, Carlos Fuentes desgrana los temas de la vida. Llega a la M y se encuentra con su México. Cuenta que en 1920 el ministro de Educación, José Vasconcelos intentó acometer una campaña alfabetizadora. Por entonces, el 90% de la población se encontraba fuera de los mínimos conocimientos. Los dueños del país, los hacendados, no querían que sus súbditos supieran leer y escribir. Muchos maestros fueron colgados y otros regresaron mutilados. El México de hoy dio el salto hace años y el analfabetismo es residual, pero la barbarie se ha instalado, otro tipo de barbarie, con narcotraficantes, con poder corrupto, con fronteras difusas entre buenos y malos. No todo es la educación, desgraciadamente, sino lo que se quiera hacer con ella. El dinero fácil, la avaricia, el vivir sin más, sin sentido, sin futuro, hace que las armas campen a sus anchas y los muertos se sucedan en una orgía de sangre sin sentido, con muestras de terror que hacen palidecer a los maestros del género de ficción. En este caso la realidad se ha instalado y no parece fácil salir de ahí. Otro México vive a su lado, el de la mayoría, el que intenta salir adelante, pero la mancha para los que vemos de lejos crece y crece y da miedo. Dice el autor, “país inconcluso, México, paciente y sereno, esconde sin embargo la rabia de una esperanza demasiadas veces frustrada”. Sólo queda desear que la frustración no gane más terreno.
En esto creo. Carlos Fuentes. 2002

jueves, 5 de agosto de 2010

azaña

Sobran las presentaciones, de Don Manuel Azaña:
"Quizás la libertad no haga felices a los hombres, pero al menos, los hará hombres".

americanos

Llega la mujer de Obama y algunos se piensan que es un nuevo plan Marshall. Solo nos falta cantar lo de “americanos, vienen a España, gordos y sanos,…”. Los hosteleros dicen que ahora vendrán más turistas americanos; para acabar con el paro, añado yo. Seguimos teniendo espíritu de admiración hacia los “grandes”, y nos sigue faltando autocrítica. Por eso le damos tantas vueltas a los éxitos deportivos, admiramos a los deportistas, los nuestros, que no salen de la rueda informativa, tenemos que ser buenos en algo, en todo menos en lo importante, que es en mejorar el día a día. Es autocrítica, con datos y dosis de realidad. Este verano he tenido la suerte de visitar varios países, Alemania, Holanda, Dinamarca y Suecia. Sólo dos puntos: no vi mayor caos que en Barajas y no he visto mayor suciedad que en Madrid. Somos únicos para llenar las cunetas de nuestras carreteras de basura, que limpien otros. Colillas, latas, botellas, pañuelos, lanzadas por la ventanilla del coche. Me acuerdo de la madre que los parió. Esas madres fallaron en alguna enseñanza o sus hijos/as son unos energúmenos, algunos de traje y corbata y con coche caro. El civismo nos lo pasamos por el forro. Lo importante es ser campeón del mundo de algo, de canicas, de corrupción, de comisiones ilegales, de chapuzas y de huelgas de controladores aéreos. Ética y responsabilidad, palabras difíciles para los tiempos que corren. Mejor cantemos y hagamos pasillo a la mujer del presidente.

domingo, 1 de agosto de 2010

china

He tardado en leer este libro mucho tiempo. Leído a salto de mata, en consultas médicas, como libro de espera, para llenar espacios, es ideal para los tiempos muertos. Paul Theroux se marchó a China, se metió en mil trenes y recorrió el país de punta a punta, mezclándose, preguntando, convirtiéndose en un observador de una realidad que asombraba día a día. Eso no es turismo, es otra cosa, es viaje, anonimato, ausencia de prisas, como decía Baudelaire, “los verdaderos viajeros son aquellos que parten por el gusto de partir”. Theroux me da envidia. Tuvo tiempo para hacerlo, no es cuestión de dinero, osadía, atrevimiento y talento para dar forma a este relato, páginas de descubrimientos continuos, historias contadas sobre un país a camino entre la locura y el futuro, que seguro que actualmente se parece poco a lo que Paul vio en el año 1986. Es lo que tiene que el tiempo no se pare.
En el gallo de hierro. Viajes en tren por China. Paul Theroux. 1989

el antónimo de aprecio

La prensa ofrece lo siguiente: el sabio, chamán o guía espiritual del presidente de Bolivia, Evo Morales, es detenido por narcotráfico ante la sorpresa de muchos de sus compatriotas. Siete de cada diez controladores aéreos que estaban de baja en nuestro país, no pasan la inspección médica, es decir, tienen que volver a trabajar. El dueño del Hércules Club de fútbol, supuestamente implicado en un intento de compra de partidos para que su equipo suba a primera división, lo que finalmente logró. Veo salir de la cárcel al jefe del clan de los charlines, narcotraficante, y siento desprecio por él. Ni siquiera su edad suaviza mi reacción. Hacía tiempo que no me pasaba algo parecido. Hace años, compraba el ABC los jueves, para leer la tercera página, donde escribía Julián Marías, uno de los grandes pensadores de este país. Busco y encuentro un artículo suyo de aquella época, enero de 2001. Se titula desprecio y empieza así: “Mi resistencia a despreciar a las personas es casi invencible,…, pero hay conductas que podríamos llamar parcialmente despreciables, y sería un gravísimo error no reconocerlas…”. El desprecio del que habla Julián Marías es el desprecio a la mentira, “…. permitirla es destruir la convivencia,…”, concluye. Todos esos ejemplos del principio, con diferentes grados de engaño, pero con responsabilidad individual total en cada caso, crean también diversos grados de desprecio, lo siento, no lo puedo remediar.

sábado, 31 de julio de 2010

empleo

Se aprueba la reforma laboral. No hay libertad de voto, al contrario que para la votación sobre la abolición de los toros en Cataluña. Para las cosas importantes hay ataduras de partido, no vaya a ser que la conciencia traicione al carnet. El portavoz de empleo del Psoe ofrece su testimonio. Su capacidad de convicción no traspasa la expresión de su rostro, dice que la reforma apuesta por la flexibilidad, no por el despido. El rostro sigue siendo el espejo del alma. No parece que él esté convencido de lo que dice, mal comienzo. Y digo yo, si las empresas se permiten hoy en día despedir con beneficios, qué no harán ahora. Ojalá acierten y yo esté equivocado. El tiempo nos lo dirá.

miércoles, 28 de julio de 2010

toros

Sólo he ido dos veces a los toros en mi vida. Una hace muchos años, 20 quizás, en Las Ventas de Madrid, una corrida cualquiera, por ir, por conocer de qué iba eso. No volví a ir, no era algo que necesitara. Las aficiones surgen de no se sabe dónde, muchas veces de los sueños, otras veces de la realidad, de lo que nos cuentan cuando somos niños o de lo que vemos hacer a los adultos más cercanos. Mi bisabuelo fue veterinario en la plaza de toros de Albacete. Mi abuelo, por otra vía, gustaba mucho de la fiesta. Recuerdo que en su casa nunca faltaba la revista El Ruedo, que yo leía con gusto en los meses de Agosto, los vacacionales. Y recuerdo que yo imitaba a los dibujantes que en esa publicación mostraban su buen arte y pasaba ratos dibujando estampas toreras, con caballos y reses, con matadores a caballo y a pie, en muy diversos lances, dibujos inexpertos y carentes de opinión. Nadie hubiera discutido entonces las corridas de toros. Mi padre heredó de ambas ramas su afición, disfrutó en la plaza y después en la tele. Yo no heredé la afición pero sí la curiosidad. Me gustan las prohibiciones que tienen sensatez. Nunca se me hubiera pasado por la cabeza que alguien pudiera pensar en prohibir este espectáculo. En este debate hay de todo menos amor a los animales. A éstos los quieren cuatro, lo cual no digo que esté bien, pero todos comemos cerdo, ternera, merluza y algunos de los que prohíben se irán esta noche de cena y no comerán verdura. No es hipocresía, es falta de coherencia, es ganas de salir en la tele, es oportunismo, es búsqueda de protagonismo, cuando el mundo y nuestro país tienen tantas cosas por resolver. Pero la política es a veces oscura, retorcida y llena de sombras. No me manifestaré, no creo que vuelva a ir a los toros, pero sí pensaré en aquellos que, movidos por no se sabe qué, recuerdos, memorias, afición, diversión, quisieran ir en Cataluña y no podrán. Por cierto, la segunda vez que asistí a una corrida fue con mi padre el verano pasado, meses antes de que falleciera. Quizás fuera la última que vio, en directo seguro. Incluso televisada. Creo que disfrutó. Y eso no tiene precio.