domingo, 23 de noviembre de 2025

vivo

Hay algo de tristeza en ver un bodegón con sus componentes inmóviles y con apariencia de olvidados o convidados de piedra. También me produce cierta tristeza escuchar el discurso, una vez mas victimista, de Florentino Pérez, aquel que no entiende perder, debería estar prohibido presidir un club de fútbol a su edad, considerarse imprescindible nunca es acertado ni es un buen ejemplo.
Me produce igualmente tristeza comprobar el impulso que lleva a miles de personas a vivir en directo el encendido de las luces de la navidad futura en múltiples ciudades.
Lo mismo cuando me veo incapaz de no poder y no saber escapar del sentimiento de culpa.
Lo mismo cuando veo a jovenes nostálgicos, un contrasentido, que hablan bien de un dictador. Nunca mas.
Y también me trae tristeza lo que cuenta Yakarta, una serie imprescindible. Pero de ahí también me nace algo, el milagro, la alegría de comprobar como el arte de filmar puede lograr conmover los cimientos de mi persona, de esa manera.
Y me alegro igualmente de ver los charcos vivos de agua congelada y las praderas verdes del monte de Valdelatas al que llego atravesando los Carriles, el campo de toda la vida que quieren destruir para construir casas, que error. Ese campo acogía hoy los rayos de un sol incipiente, matizando cada paso de mis pies. Como acogió en pasados días uno o varios amaneceres naranja que premiaron mi madrugar, gratis todos, impagable.

jueves, 20 de noviembre de 2025

cerebro

Arrimo el hombro, y después vienen tristezas invasoras, de esas que caen del cielo o suben de los infiernos, será porque veo que la soledad se suele sentar en bancos.

Su cerebro no se ata a la supervivencia como el de ella, se ata a un destino cierto lleno de incertidumbres, cerebro débil, los niños no lloran, y menos los que ya cumplieron tantos años y almacenan tantos conflictos emocionales que si explotaran mancharían todo con sus idas y venidas.

cometas

Infancias y adolescencias marcadas por los juegos y la violencia en un Afganistán convulso. Historias de refugiados a salvo en Occidente. Lo que sucedió antaño siempre vuelve. Novela de  emociones intensas y de tragedias desgraciadamente cotidianas.

Cometas en el cielo. Khaled Hosseini. 2003

domingo, 16 de noviembre de 2025

luces

Vigo encendió las luces de navidad el 15 de noviembre. No sé si todos estarán contentos con este adelanto. No sé de qué va esto, si de rellenar huecos, si de atraer visitantes, si de lograr que nos olvidemos de la maldita rutina y de todo lo demás, no sé si pretenden que nos centremos en las luces, que son muy tristes durante el día y a veces mas tristes durante la noche.

amantes

No se puede conocer y leer todo pero habría que hacer que ciertos autores llegaran a mas gente. Es el caso de Pratolini y su monumental fresco sobre la vida en Vía del Corno, una estrecha y corta calle del centro de Florencia donde transcurre la historia, ambientada en 1925 y 1926.
La calle es asfixiante en verano, fría en invierno, hay miseria casi siempre, falta el aire y la vida sale a borbotones a través de las ventanas. Novela coral con múltiples personajes, vecinos que hablan, se enamoran y se vuelven a enamorar. Hay mucha juventud y algo de vejez. También hay violencia, los fascistas están en el poder, todo contado de esa forma que entretiene y obliga a seguir leyendo. 

Crónicas de pobres amantes. Vasco Pratolini. 1947

miércoles, 12 de noviembre de 2025

adorable

Te contaré la historia de un niño que buscaba la niebla para dormir, y que cuando no la encontraba se mantenía en vilo, respirando de otra forma. Y te la contaré cuando despierte del sueño que me trajeron las nubes.

Un perfil pelirrojo, adorable. La veo mientras las mariposas grandes e incansables revolotean buscando algo. Imposible seguir su vuelo, como imposible será saber dónde se fue el perfil, desvanecido en la maraña del bosque.

silencio

Premio La sonrisa vertical. Me dice poco, enrevesada, extraña, poco atractiva.

Silencio de Blanca. Jose Carlos Somoza. 1996

horno

Busco los hornos que madrugan para elaborar el pan, hay puertas abiertas que dejan escapar el olor de antes, podría vivir esta vida y otras en ese olor de verano, de arroz al horno que se lleva y se trae, que se cuece sobre ese fuego del que se saca con una pala enorme para colocarlo en una mesa que tendrá harina siempre, como los suelos o las paredes, todo impregnado y todo tan blanco.

gagarin

Relatos breves, todos tienen un algo atractivo y curioso, ambientados fuera de nuestro país presentan personajes normales para los que la vida sigue sumando días, pero para los que todo cambió en algún momento, perdieron el dinero, se abandonaron, o todo mudó sin saber por qué. Especialmente emocionante me resulta “Inevitablemente corto”.

Gagarin o la triste certeza de viajar solo. José Moreno. 2024 

miércoles, 5 de noviembre de 2025

prisa

Existe un lugar donde las prisas se acabaron, lleno de personas que tienen algo que enseñar. Y yo quiero aprender, y ese no correr me traslada a otro espacio, al vagón donde me desplazo con ciudadanos inmóviles, miramos sin palabras y compartimos silencios, hay próximas paradas, hay jovenes, muchos, hay lectores de papel, qué alegría. Es el tren y el viaje, no existe tren sin destino pero puede haber viaje sin ello. Por eso salgo a las calles sin rumbo definido, tomo la de Alcalá donde los coches oficiales, la policía y la vigilancia hacen prever que alguien importante se aloja en un hotel de lujo, todos son parte del séquito del sultán de Omán que visita nuestro país. Mi mente sigue espesa, sin prisas, a merced de los vientos que soplan. Después de visitar los evacuatorios públicos de Cibeles entro al Retiro y busco los tímidos rayos de sol. Dos trompetistas en puntos diferentes tocan la misma melodía, es bella ciao, espero que lleguen sus notas a los oídos de runners, ciclistas y paseantes. En Nuestra Señora de Covadonga hay paz y gloria, además de susurros de confesión. Veo a los que piden sin hablar, los hay que hablan y alguien responde que es jubilado y no cobra, los hay que parecen mimetizados con el banco que ocupan y con sus pertenencias. Todo es parte de la ciudad de hoy y de la de mañana. Llego al final de la misa de once en otra iglesia, a tiempo de dar la paz y de ver la devoción, es la Concepción, donde hay una preciosa talla de la virgen. Llegué al cuatrocientos y pico de la calle, es hora de desandar el camino. Escucho Strangers in the night, mas trompetas, las bravas de Docamar siguen siendo un manjar, la temperatura sube y Alcalá se llena de gente que compra y come, jovenes en descanso de clase, niños que buscan palomas y soledades sentadas, me sorprende la cantidad de negocios que ofrecen compra y venta de oro. Pasan las Ventas, pasa Goya, los pies cansados, y allí donde siempre suelen estar aparece el cuarteto que está con el Canon, no me rescata ni me llegan los escalofríos. Las multitudes abordamos el interior de la tierra y luego el tren, allá donde la prisa vuelve a no estar presente.

viernes, 31 de octubre de 2025

miau

Tragicomedia de enredos, coral y muy entretenida. Se narran las penurias del cesante veterano que busca un último trabajo en el Ministerio y las estrecheces de todos los que viven en esa casa, aún así no frenan las apariencias. Un niño todo lo observa, un truhan todo lo enreda con sus engaños y el amor se transforma en ira.

Miau. Benito Pérez Galdós. 1888

blabla

Nos llegan  miles de mensajes y noticias en forma de palabras, videos, imágenes, viñetas y demás. Sin tiempo material para absorber todo las cabezas bullen, antes los altavoces eran limitados, diferentes emisoras de radio, escasas cadenas de  televisión, un ejemplar de prensa o dos, hoy nos llegan titulares de mil medios y de unas redes sociales, actualizadas al minuto, con un sin fin de millones de voceros hablando y publicando sin filtro de credibilidad o veracidad, ante eso las cabezas hierven; ante el bla, bla, bla necesitamos dosis infinitas de silencio, reflexión, cordura y humildad.

ordenar

Escritura diferente, historias distintas, seis relatos, inmigrantes, jovenes, parejas, hay miedos, pérdidas y desesperados intentos por seguir viviendo.

Nuria Labari. No se van a ordenar solas las cosas. 2024

viernes, 24 de octubre de 2025

adorar

Mi corazón a mil por hora. Luego se calma, cansado y aturdido, es por las dudas o las repeticiones o las infinitas palabras, las dichas y las no dichas, amontonadas, útiles e inútiles, tengo ganas de entornar los ojos y esperar que se venzan y se cierren. Casi lo hacen en el tren donde veo niños con comida que no es comida, el resto a su móvil, adorándolo, también vale para que se pinten los labios o se arreglen el pelo, agachan la cabeza como bueyes que van al matadero, a otros les vale para chillar o para roncar. Los carteles me confunden, la nueva y cambiante edad, los cervatillos a su bola. Y recuerdo que casi lloré por el camino al recordar y al escuchar una canción que habla de una instantánea Polaroid, y luego todo se para, hasta el tren, afortunadamente no mi corazón.

marcha

Novela coral, ocho escenarios, familias, apartadas geográficamente, de estratos sociales heterogéneos, unas vencidas, otras menos, es la posguerra del hambre, la malnutrición y la miseria. Se presenta a los hijos e hijas, se cuenta un poco de aquí y de allá. Luego llega la hora de emigrar en busca de un futuro mejor, Madrid como punto de encuentro, años 60, los que eran niños pasarán pronto a ser jóvenes universitarios, años 70, o trabajadores y el azar les une, de por medio reivindican, buscan libertad, conspiran contra el régimen. Novela que pudiera ser un reflejo del país que vimos crecer, más de cerca o más lejos. 

La larga marcha. Rafael Chirbes. 1996