miércoles, 7 de enero de 2026

única

Se acabó la Navidad, hace tanto que comenzó que se hizo larga, y llegaron las rebajas, el caso es que el consumidor no descanse y siga haciendo girar la rueda capitalista que llena de papeles y plásticos los contenedores, los que envolvían juguetes y regalos que se disfrutan un rato, que se cambian o que simplemente se aparcan y olvidan. Padres que cargan maleteros faltándoles manos y niños abrumados, nerviosos y llenos de ansiedad por no saber con qué jugar y hacia dónde mirar. Se repiten los errores. Y ahora nos dicen que estemos atentos a las pantallas, que habrá eclipse total de sol, lo nunca visto, lo que se decía en el circo, será visible, muy visible, se agotaron las plazas turísticas en algunas zonas, todo por disfrutar de una experiencia única en la vida. Se olvidan que vivir cada día es la experiencia única de verdad.

helechos

Dos historias que se entrecruzan en un Valladolid de todo tiempo lleno de retaguardias de guerras e historias de poetas y personajes de nuestro pasado. Los protagonistas son niños, Paquito y Francesillo, el primero habitando el palacio de la abuela, el segundo el lupanar de la Formalita.  
Prosa poética que alcanza momentos gloriosos, lenguaje duro, de otro tiempo, festival de palabras olvidadas, de esas que ya no se utilizan.  

Yo lo he disfrutado.

Los helechos arborescentes. Francisco Umbral. 1980

selva

Aturdido queda una parte del mundo o los que siendo parte de él leen y escuchan al saber que el gobierno americano se llevó a Maduro de Venezuela. Siempre habrá millones que vivan en la ignorancia y no sepan nada de nada y vivan quizá felices. Sin jugar a poner etiquetas de buenos y malos, no sería fácil, me quedo con la sensación de impunidad y el desprecio al derecho internacional, un desprecio que se multiplica y alcanza cotas inimaginables. Menos mal que nos enseñaron en las escuelas y colegios que la violencia no era buena consejera, ni el egoísmo, ni la ambición, ni la avaricia, ni tantas otras cosas. Qué sería de nosotros sin las escuelas, las que han permitido alejarnos un poquito, pero muy poquito, de los animales y su ley de la selva. 

conjura

Los ojos del niño ven como el ficticio triunfo del aviador Lindbergh en las presidenciales americanas en plena guerra mundial y su política de aislamiento y simpatía hacia el régimen nazi ponen en cuestión todo su pequeño mundo, el que era seguro, el formado por una familia judía, más norteamericana que la que mas. A partir de ahí surge la crispación, el odio a los diferentes, la alteración de la convivencia, “ellos viven en un sueño y nosotros en una pesadilla”, el niño cuenta y escucha, “¿cómo es posible que personas así estén al frente de nuestro país?”. Muy buena novela y apropiada su lectura para los tiempos que corren. 

La conjura contra América. Philip Roth. 2004 

karaoke

Hay días en que el karaoke no termina de despegar, no importa el tesón que le ponga Ana invitando al personal a que se anime, ¿quién quiere cantar esta de Mocedades o aquella de Nino Bravo?. Pero no, algo falla hoy, sobra gente y falta gente. A escasos minutos de cerrar aparece ella y pide una canción de Jeanette, porque te vas. Y de repente se hace un silencio antes de que ella abra la boca, es su forma de moverse, imperceptible, o su forma de tomar el micro o su forma de mirarnos a todos antes de que a cada uno nos llegue su lamento, porque te vas.

delicias

La narración del exilio de un presidente sudamericano en Madrid empieza de manera seria, se contempla la posibilidad de volver tras 20 años al poder, para lo cual hay gestiones, entrevistas, etc. Pero de repente la búsqueda de un cadáver lo altera todo, y la narración se transforma en un ir y venir de pasos nocturnos y puertas que se abren y se cierran, al mas puro estilo teatral.

Las delicias del exilio. José María Mendiola. 1984

lunes, 5 de enero de 2026

cabalgata

¿Cambiamos ya de día o seguimos en el mismo? 
No sé si es tiempo de andar, de entristecer los pasos o de alegrarlos, o de pisar suelos con hojas, no fui el primero que vio llover, ni el primero que oyó hablar del invierno. 
Veo una cabalgata en TV, ya no es como antes, es ampulosa, exagerada, abandonó la sencillez. Nos cambian la infancia.

jueves, 1 de enero de 2026

bola

Estábamos los dos delante de la bola de cristal que no nos valía para adivinar ningún futuro, tal vez solo servía para rememorar inviernos pasados y es que si la volvías loca la nieve caía durante unos segundos y se posaba sobre el abeto y el suelo, y vuelta a empezar, y obnubilados y al calor de esa nieve él seguía sin recordar los lugares donde había vivido porque su padre se movía mucho, eso decía.

cayos

Principios del siglo XX, en el nuevo mundo se construye el ferrocarril de los cayos de Florida, ahí se enmarca esta novela que se lee con interés, todo un folletín digno de telenovela, serie o película, plagado de amores, aventuras y huracanes.

Escrito en las olas. Torcuato Luca de Tena. 1983

lunes, 29 de diciembre de 2025

nada

Con frío en el alma y ligero de equipaje, con pasos lentos acompasando el despertar, subiendo y bajando a las vías que nunca convergerán. Es un día después, habrá resacas, emocionales, también alegres, escondidas, habrá hasta hastío. No sé quien puede vivir ahí si es que vive alguien, entre basuras y escombros. ¿Y quién puede vivir en Paseo de la Habana, en pulcras y pacíficas casas a precios desorbitados? La calle que empiezo a recorrer es de final abrupto allá al lado de donde vivió Gala, eso dice la placa, en años de fructífera creación.
Y asoma gente, ella, recostada la cabeza, en el coche, quizás se acabó el beso y la flor, como se acaba la canción, ellos con sopladora de hojas, la diferencia entre pasear tu perro o el del amo, ella y sus pasos de carrera que se perdieron en la calle del Miño, es la calle de la San Silvestre, es Serrano, con embajadas y edificios que parecen guardar secretos.
Siempre llego al mismo sitio después de acabar esta calle de escaparates vivos con ropas que no son del mundo real que yo conozco. Como no lo son las caras de los bandoleros y personas que habitan los cuadros de la casa de vacas.

Y una voz en off que dice: el mastín español, como buen mastín, mas fuera que dentro. Y mas gente, el que anda para atrás, será una promesa, los ojos que se clavan desde la cara pálida, Pío Baroja de espaldas, un libro, un perro, un belén, se me olvidada que es Navidad, los evangelistas, un villancico, un taxi libre, lléveme al paraíso, más vueltas, un bocadillo, es una parada sólo, adornos en la cabeza, esperas, vías, sueños, otra voz en off: vamos a comprar los reyes, hija, ¿tienes  prisa?, qué necesitas….nada.

sábado, 27 de diciembre de 2025

abrazo

El Potaje tenía un coche de caballos en el que yo monté una noche que era buena para que mi madre viera a su madre. Mi padre lo alquiló, y ahí fuimos los cuatro. Hacía frío y los cascos del caballo, solo llevaba uno, resonaban en el empedrado. Relinchaba, agitaba la cabeza a derecha e izquierda, yo no sabía lo que pasaba ni lo que iba a pasar días mas tarde, solo sé que al bajar del coche descubierto hubo un abrazo entre mi madre y su madre que duró mucho tiempo, más del que yo sabía contar, yo las miraba y las volvía a mirar pero el abrazo seguía. Cuando se separaron se tomaron de las manos y entraron juntas a la casa baja de la calle la Caba, una vez estuvimos todos dentro cerraron la puerta.

desierto

Un viaje familiar a través de carreteras y desiertos en busca de sonidos y de salidas, allá donde llegan los que van en busca de un futuro mejor, muchos de ellos niños que viajan sin mapa en busca de refugio, niños que se pierden, y a veces irremisiblemente.
Emocionante y triste.

“He de procurar no perderte” Walt Whitman

Desierto sonoro. Valeria Luiselli. 2019

bien

Todo va a salir bien dijo alguien. Han pasado 16 años y entre villancicos y ruidos de obras pasé el día de la víspera de todo, también entre cielos turbios y gotas minúsculas y entre fotos bonitas con niños bonitos. También entre locuras y chaparrones de momentos en los que las ondas decían cosas y traspasaban paredes. Yo a lo mío, escuchaba y trabajaba entre silencios, gritos y sollozos, yo a lo mio y mis bolsas verdes, quito y pongo, rápido, veloz, algunos preguntando por las gotas que no acababan de caer, y al llegar la noche me pregunté si iba a cambiar algo esta Navidad, si esto era el resultado de aquello que iba a salir bien. 

lunes, 22 de diciembre de 2025

haiti

Estamos en los siglos XVIII y XIX en Haiti, todo convulso, luchas y revoluciones en busca de la libertad, es en ese marco donde se cuenta la vida del esclavo Ti Noel. 

El reino de este mundo. Alejo Carpentier. 1949

totora

Aparecían por las casas las inflorescencias de la totora o los puros de las totoras, que no juncos, que no son tales, traídos de humedales, crecidos al borde del agua y cortados de las riberas para ir a un jarrón con asas que decoraba algo y que pintaban escenas diferentes en el paisaje de los hogares de entonces, bodegones nunca trasladados a un lienzo. Y esos puros eran suaves, aterciopelados, eso es lo que recuerdo ahora que no los puedo tocar.