domingo, 29 de agosto de 2010

reos

Los cautiverios ocupan la prensa esta semana. Afortunadamente, los cooperantes españoles son liberados tras su largo secuestro. Aparece junto a ellos el secuestrador, ya libre. Imágenes para la locura. Su tortura no tenía fecha de caducidad, incluso pudo tener otro tipo de caducidad. Ahora se critica la caravana solidaria. La ayuda desinteresada a veces no es entendida. Hay otros cautivos, mineros en Chile. Saldrán si todo sale bien. Pero no se sabe cuándo. La ingeniería al servicio de la vida. La misma que bien empleada, con medidas de seguridad adecuadas, hubiera evitado este encierro involuntario. Desde el accidente se han cerrado unas cuantas minas. Nos acordamos de Santa Bárbara cuando truena. En Afganistán hay otro tipo de cautividad, el que sufren millones de almas inocentes, presos de un fundamentalismo religioso estúpido que no quiere ceder sus privilegios, que las encierra de por vida, que se ceba en mujeres y niñas, reos de una historia que parece haberlos dejado anclados en la edad media, de una miseria de la que no salen y de un conflicto de intereses donde ellos son los escudos humanos. Antes, las guerras tenían principio y final. Ahora tienen principio y el final se inventa, se anuncia a bombo y platillo pero no es real. Pasan los años y no se avanza. Entre medias, los soldados españoles se dejan la vida. No sé cuántos de ellos se sentirán también atrapados, atados por decisiones geoestratégicas que para nada calmarán a viudas o familias. Éstas quedarán presas de una historia que pasó por la puerta de su casa y se llevó a sus hijos para devolverlos envueltos en banderas, siempre las banderas.

jueves, 26 de agosto de 2010

letra y música

No son famosos, pasan desapercibidos, pero aquello que sus cabezas y almas crearon, sigue ahí, tarareado y cantado, por siempre jamás. Se inventan letra y música y casi no tienen nombre. Bobby Hebb creó “Sunny”, días después de que su hermano y JFK fueran asesinados en un intervalo de 48 horas. Rutina para escapar del dolor, amor para olvidar. Roberto Cantoral escribió “el reloj”, o “el preso nº 9”. Los intérpretes de sus canciones ocuparían mucho espacio. Por último, quién no ha oído alguna vez a Louis Armstrong interpretar “What a wonderful world”. Uno de los autores era George David Weiss. La canción parece un sueño, el tiempo de la canción es el presente y sólo se invoca el futuro para depositar la confianza en los niños que lloran, “ellos aprenderán mucho más de lo que yo nunca sabré”. Toda una declaración de intenciones a favor de la mejora de la humanidad. Todos estos autores tienen en común haber fallecido en los últimos días, tras los que el sol seguirá brillando, el reloj seguirá latiendo y el maravilloso mundo seguirá ahí, esperando que disfrutemos de él.

historia corta

Novela autobiográfica, Luis Hernández R., un soldado más, republicano en la guerra civil, en el bando defensor de la legalidad, un exiliado más, en Francia, mas tarde en la Resistencia francesa, luchando contra la ocupación nazi. La historia mil veces oída, conocida, pero contada por dentro, sin aspavientos, con memorias y recuerdos. A los que pasaron la frontera, derrotados tras la guerra, no les esperaba un camino de rosas. Campos de internamiento en Francia, luego mano de obra barata. “La hez de la tierra”, dijo de ellos Arthur Koestler, otro resistente ante la barbarie, se incluía él mismo. Nadie los quería. De trabajo en trabajo, de un escondite a otro, huyendo de la policía colaboracionista, luego de la Gestapo, hasta la liberación de Francia. Luego se pierde la pista, ni google es capaz de encontrarla.
Historia corta de una guerra larga. Luis Fernández R. 1972 (publicada en 1977).

domingo, 22 de agosto de 2010

una pelota

Llego a la basura, levanto la tapa y veo una pequeña pelota de fútbol, con sus pentágonos blancos y negros, con los blancos oscurecidos y los negros un poco más pálidos que antaño. La pelota en cuestión es de espuma, excepto el cuero exterior y ha estado ahí durante muchos años. No en la basura, sino en la estantería de mi hijo mayor. Probablemente la pelota tiene 17 años, los mismos que él, incluso puedo creer recordar dónde la compramos, en una pequeña juguetería de Bravo Murillo a la altura de Tetuán. Aunque esto quizás sólo sea un intento de recordar cosas que ya no están ahí. Hay fotos donde él aparece con su primer traje de futbolista y esa pelota, gateando tras esa pelota, haciéndola rodar con torpes manos y encendidos gritos. Y un día aparece en la basura porque su habitación no puede acoger todos los restos de la infancia. Y no te ha preguntado si podría tirarla, y te enteras cuando vas a arrojar basura a la basura. Y si preguntas por qué, obtendrás la respuesta que no quieres oír, y como tantas otras cosas en la vida, es mejor no preguntar porque la mayoría de las preguntas, las importantes, no tienen respuesta.

frío en el alma

Segundo aniversario de la tragedia del avión de Spanair en Barajas. Las familias piden justicia, exigen responsabilidades. Frío en el alma es la expresión que utilizan para que sepamos lo que sienten. Dos años y no hay explicación. No es dinero lo que buscan, es otra cosa. Hay cosas que deberían tener prioridad y este tipo de catástrofes la pide a gritos. Los afectados por las inundaciones de los últimos días también exigen información. Los sistemas de alcantarillado no son los ideales. La tele muestra un reportaje sobre Ciudad Juárez, México, y una viuda muestra en su camiseta negra la petición de justicia para poder sobrevivir a la muerte de su marido, periodista, uno de tantos asesinados por la lacra del narcotráfico. Decía Julián Marías en el año 2000, “la mayoría de los males son casos de irresponsabilidad”. Yo añado, antes y después de cada catástrofe. Necesitamos formar mejores profesionales, en todos los órdenes y para eso hay que querer, querer enseñar y querer dejarse enseñar. Para que la responsabilidad se tome en serio. También en el campo educativo hay que priorizar. Decía Adela Cortina en el año 2005, nunca dejen de leer nada suyo, que la asignatura de filosofía estaba siendo devaluada, y entonces daba cuatro razones para que tuviera un poco más de importancia en el currículum de nuestros hijos, apunten: aprender a reflexionar, excitar la capacidad crítica del individuo, educar en la argumentación, y por último, formar ciudadanos que puedan saberse y sentirse como libres e iguales. Todo ello para que el frío en el alma sea un poco más llevadero.

sábado, 21 de agosto de 2010

de tarde en Madrid

Tienen hasta el cinco de septiembre para ver la exposición de fotos que lleva por título ¡esto es la guerra! El lugar, el Círculo de Bellas Artes de Madrid. Los autores, Robert Capa y Gerda Taro. Se dejaron la vida en su trabajo, ella en España, año 37, él, más tarde, en otra guerra, la de Corea. Fotografiaron la guerra civil, y él siguió con la guerra chino-japonesa y con el desembarco de Normandía. Las fotos guardan silencio y no reflejan el ruido, las risas, la música de bandas y de artistas ciegos, pero sí la inocencia, la desolación, el sufrimiento, el miedo y la muerte. Hay de todo en las guerras. Las imágenes tantas veces vistas están ahí, al alcance de sus ojos. En la azotea del Círculo el silencio se transforma en rumor, el de una gran ciudad que despierta tras un día de duro calor. La vista es espectacular y los dos euros son bien pagados. Busco después a Anna Karénina por las estanterías de los comercios de la zona. Ha desaparecido, todo vendido. La culpa es del escritor Eduardo Lago y su artículo, “La lección de Tolstói”, publicado en la cuarta página de El País, domingo 15 de agosto de 2010. Una de las empleadas de la Casa del Libro me pregunta cuál es la razón de que esta semana se hayan agotado los ejemplares. Se lo cuento. El poder de los medios. Dice el culpable: “cuando Dostoievski terminó de leer la novela, salió a la calle para gritar que Tolstói era Dios”. Razón suficiente para no dilatar su lectura. La Puerta del Sol alberga a mucha gente, entre ellos a los que protestan contra el gobierno chino por la persecución a los practicantes del Falun Gong o Falun Dafa, práctica de meditación y enseñanza. China guarda silencio, como sobre tantas otras cosas. La tarde se anima, el calor permanece y las tajadas de bacalao de Casa Labra se superan a sí mismas.

crónica

Cae en mis manos la crónica de un partido de fútbol. Dice lo siguiente tras unos primeros minutos de juego poco vistoso: “…dado el dichoso afán de hacer los pases largos, sin preocuparse dónde está el jugador que puede recoger la pelota. (…) ¿Recordáis a los famosos equipiers ingleses que nos han visitado? Sus pases eran siempre relativamente bajos y precisos. (…)”. Ya en la segunda parte: “…., durante diez minutos presenciamos algo extraordinario. Se unen los jugadores y salen a relucir los pases precisos; la colocación es excelente. El público, entusiasmado, puesto en pie, aclama a los jugadores….”
Los rivales eran el Athletic y el Racing Club de Irún. La fecha, 22 de agosto de 1913. El motivo, la inauguración de San Mamés. 97 años después, el juego bonito sigue siendo un referente. Andrés Montes acuñó el termino tiki taka hace unos pocos años, una de sus contribuciones a la vida; allá por los albores del siglo XX no se le puso nombre a esa forma de jugar al fútbol, pero parece claro que algo compartimos con aquellos espectadores, coetáneos de nuestros abuelos, el placer por el buen fútbol.

jueves, 19 de agosto de 2010

vuelo hacia el futuro con mirada hacia atrás


Palabras de Walter Benjamin (1892-1940), filósofo alemán, que se suicidó en España tras ser detenido por la policía franquista, cuando huía de los nazis.
“Hay un cuadro de Klee (1920) que se titula Ángelus Novus. Se ve en él a un Ángel al parecer en el momento de alejarse de algo sobre lo cual clava su mirada. Tiene los ojos desencajados, la boca abierta y las alas tendidas. El ángel de la Historia debe tener ese aspecto. Su cara está vuelta hacia el pasado. En lo que para nosotros aparece como una cadena de acontecimientos, él ve una catástrofe única, que acumula sin cesar ruina sobre ruina y se las arroja a sus pies. El ángel quisiera detenerse, despertar a los muertos y recomponer lo despedazado. Pero una tormenta desciende del Paraíso y se arremolina en sus alas y es tan fuerte que el ángel no puede plegarlas… Esta tempestad lo arrastra irresistiblemente hacia el futuro, al cual vuelve las espaldas mientras el cúmulo de ruinas sube ante él hacia el cielo. Tal tempestad es lo que llamamos progreso”.

miércoles, 18 de agosto de 2010

camino verde

Es domingo 15 de agosto de 2010 y camino solo y corro solo por los caminos de Álava. Dice la canción del Liverpool que “nunca caminarás solo”. Yo no llevo a nadie conmigo, escasos sonidos en los que no se repara, el pisar de las zapatillas no se percibe, oculto bajo la respiración que acompaña rítmicamente los pasos. Ni siquiera el camino ofrece compañía, aunque sea ocasional. La vista juega malas pasadas, parecen caminantes aquellos, o postes, o algo parecido. Algún ciclista, algún paseante y poco más, alguno ni siquiera saluda, cuestión de educación. Lo curioso es que en un punto dado se produce una extraña concentración o conjunción humana de siete personas, cuatro ciclistas, dos andantes y yo. En el resto, soledad y escaso sol, pensamientos que se van y vienen, cuentas de lo que va y lo que resta y paso de estaciones antiguas, las del ferrocarril vasco-navarro, trazado convertido en vía verde, estaciones llenas de historias que nadie recuerda. Unas habitadas, reconvertidas, otras fantasmas, huecas, con paredes que aún muestran el nombre de la estación, esperando al tren que nunca llegará. Atravieso un túnel de 150 metros, húmedo y sombrío, y lo hago corriendo, en parte por el frío, en parte por el miedo, las paredes de un túnel son el espacio ideal para las pesadillas nocturnas. Antaño, esos metros de oscuridad servirían para lanzar besos furtivos, de escasos segundos. El paradigma del deseo encerrado en un túnel, con sonido de ruedas sobre torpes vías. Al igual que en uno de los hayedos que se atraviesan donde parece que la luz se ha ido y donde los árboles parecen esconder a habitantes que se mueven de tronco a tronco, los que espían a los viajeros, o los que son espiados por estos. Los limacos se cruzan en el camino, siempre transversales, atravesando el peligro de una orilla a otra, animales repugnantes que a veces sucumben a las ruedas de las bicicletas, para ser devorados por minúsculos seres de todo tipo que reptan, o vuelan, para intentar colarse en las bocas de los transeúntes, con zumbidos amenazantes algunos, con enjambres de bichos voladores que parecen querer formar una pared negra. Vendrán las paredes de verdad, con subidas espeluznantes y bajadas pronunciadas en terreno de nadie, donde nadie habita y donde la cobertura del móvil se difumina. Llegando a Cicujano hago uso de la tecnología, el comodín de la llamada, los calambres y el cansancio se acumulan. Más de 31 km tienen la culpa. El coche escoba me recoge. El objetivo era llegar a Vírgala, cinco kilómetros más. Otra vez será. Sigo sin saber con quién camino.

viernes, 13 de agosto de 2010

el olvido de las personas

El ministro de industria chino dice que antes de dos meses cerrará 2087 grandes empresas de su país, industria pesada, para poder cumplir con los compromisos de ahorro de energía y de reducción de emisiones. El anuncio llega 48 horas después de que los organismos internacionales pongan en duda el trabajo de China en ese sentido. La noticia no dice nada de las personas, miles, a poco que sepamos multiplicar, que saldrán mal paradas. Se les olvidó la persona. Los talibanes de Afganistán ejecutan a una embarazada de 35 años, viuda, acusada de relación ilícita. 200 latigazos y tres tiros. Se les olvidó la persona. Otros talibanes, esta vez en Pakistán, rechazan la ayuda internacional tras las inundaciones. Nuevo olvido. Descendemos del nivel de inhumanidad extrema hasta otros niveles, más cotidianos y cercanos. Una encuesta dice que el 43% de los españoles aprueba la evasión fiscal. Los cangrejos van para atrás, copiando a los humanos. Tan fácil como sumar, impuestos igual a servicios. Algunos siguen sin entenderlo. Se nos olvidan las personas. A veces estamos muy cerca de ellas, un ejemplo, las inundaciones en India. Nuestros compatriotas son buscados para ser repatriados. Unos no quieren venir. Se quedan para ayudar. Me quito el sombrero. Otros se quedan para seguir a lo suyo, esperando subir montañas o lo que sea. Otros llegan, en contra de las indicaciones de la embajada española. En caso de problema, ya les sacarán de allí en helicóptero; los nativos se quedarán, quemando a sus muertos, sin poder tomar el viaje al olvido. Es lo que dicen los que llegan: quiero olvidar. Se nos olvidan las personas. El Cardenal Cañizares parece velar por las personas, en este caso por los niños. Dice que le gustaría que la primera comunión se adelantara. Aduce que cuanto antes la hagan antes estarán preparados para el ambiente adverso que impera. El uso de razón, imperativo para tomar la comunión, lo puso alguien a los siete años. Algunos no lo alcanzan nunca. No hay edad. Otros son como el Guadiana, van y vienen, ganan y pierden la razón, lo más parecido a un loco, o a un enfermo que pierde la memoria y la recupera hasta que la pierde definitivamente y ya no pueda llegar a esa parte del cerebro que maneja el recuerdo y el olvido.

la batalla

Tomás Gómez dice que no cree en improvisaciones, es partidario del trabajo. Él lleva tres años luchando para ser candidato por su partido, el PSOE, a las elecciones autonómicas de la Comunidad de Madrid. Pero la historia no es tan sencilla. Por cuestiones que algún día se conocerán, un nuevo candidato aparece en escena. Se trata de Trinidad Jiménez. Dicen las encuestas del partido que ella estaría en disposición de hacerle sombra a Esperanza Aguirre. Nunca sabremos quién lo hubiera hecho mejor. Lo que si sabemos ahora es que en base a carisma, desesperación, amiguismo, favores pendientes, vaya usted a saber, se pone en tela de juicio el trabajo de Gómez, parece ser más importante la forma que el fondo y el carisma quiere derrotar la actitud numantina de Tomás Gómez, tal y como fue calificada por Zapatero. Se impone la cordura por fin, y la democracia, interna, de partido, dirá quién es el candidato. Ya llegan las primeras voces, que hablan de juego sucio, por unos, por otros. Tiempo habrá hasta la celebración de las primarias de sacar a la luz la verdadera naturaleza del ser humano, capaz de mucho para salir en los papeles, para no perder comba o para asegurarse un trabajo para el futuro más próximo. Nos gusta, les gusta mucho el poder, quizás la apariencia, todo para seguir en la pomada. Lo de vocación al ciudadano parece a veces una excusa.

domingo, 8 de agosto de 2010

doble unión

Me gusta la conjunción copulativa, alguno seguro que dice: a mí también. Pero hablo de lenguaje, conjunción es algo que enlaza o une con, copulativa también une, doble unión. Me gusta como recurso que abarca escrituras enteras, que posiciona un estado de ánimo al principio de una frase o que engancha para enfatizar, para terminar de descargar el sentimiento sobre el papel; algunas veces viene la “e”, otras “ni”, pocas veces aparece ”que”. La reina es la Y, majestuosa para ir, para venir, mi preferida. Hoy no sé qué decir. A veces pasa, hoy tocan puntos y aparte. Una encuesta refleja que cuatro de cada diez personas creen que la culpa del maltrato es de la mujer. Lo mejor es no comentar estas cosas, excepto para desear que nunca les toque de cerca, de refilón o de pasada una situación de esas. Seguro que no piensan lo mismo al cabo de un rato. Dios como salvavidas, tiempo de verano, tiempo de caminos, de Santiago, hay más, veredas o sendas para buscarle o para hacer deporte. Lo que no se ve es en lo que muchos depositan su confianza ciega, opción con más éxito que confiar en lo que se ve. Comparen ustedes la fe en el más allá con la fe en los políticos. La última encuesta del CIS en España ya pone a los políticos como problema. Vertederos en Ecuador, una señora de 75 años se está quedando ciega, pero todavía se acuerda de Dios después de una vida indigna a todas luces, escarbando la basura para vivir. Se acuerda para pensar que pronto se la llevará. No me resisto, la copulativa asoma. Y la nave va, me refiero a la que navega por aguas de Mallorca, con el príncipe enrolado. Qué bien viven los que viven bien, alejados de todos los problemas, hasta de elegir entre Dios y los políticos.

sábado, 7 de agosto de 2010

méxico

Utilizando el alfabeto, Carlos Fuentes desgrana los temas de la vida. Llega a la M y se encuentra con su México. Cuenta que en 1920 el ministro de Educación, José Vasconcelos intentó acometer una campaña alfabetizadora. Por entonces, el 90% de la población se encontraba fuera de los mínimos conocimientos. Los dueños del país, los hacendados, no querían que sus súbditos supieran leer y escribir. Muchos maestros fueron colgados y otros regresaron mutilados. El México de hoy dio el salto hace años y el analfabetismo es residual, pero la barbarie se ha instalado, otro tipo de barbarie, con narcotraficantes, con poder corrupto, con fronteras difusas entre buenos y malos. No todo es la educación, desgraciadamente, sino lo que se quiera hacer con ella. El dinero fácil, la avaricia, el vivir sin más, sin sentido, sin futuro, hace que las armas campen a sus anchas y los muertos se sucedan en una orgía de sangre sin sentido, con muestras de terror que hacen palidecer a los maestros del género de ficción. En este caso la realidad se ha instalado y no parece fácil salir de ahí. Otro México vive a su lado, el de la mayoría, el que intenta salir adelante, pero la mancha para los que vemos de lejos crece y crece y da miedo. Dice el autor, “país inconcluso, México, paciente y sereno, esconde sin embargo la rabia de una esperanza demasiadas veces frustrada”. Sólo queda desear que la frustración no gane más terreno.
En esto creo. Carlos Fuentes. 2002

jueves, 5 de agosto de 2010

azaña

Sobran las presentaciones, de Don Manuel Azaña:
"Quizás la libertad no haga felices a los hombres, pero al menos, los hará hombres".

americanos

Llega la mujer de Obama y algunos se piensan que es un nuevo plan Marshall. Solo nos falta cantar lo de “americanos, vienen a España, gordos y sanos,…”. Los hosteleros dicen que ahora vendrán más turistas americanos; para acabar con el paro, añado yo. Seguimos teniendo espíritu de admiración hacia los “grandes”, y nos sigue faltando autocrítica. Por eso le damos tantas vueltas a los éxitos deportivos, admiramos a los deportistas, los nuestros, que no salen de la rueda informativa, tenemos que ser buenos en algo, en todo menos en lo importante, que es en mejorar el día a día. Es autocrítica, con datos y dosis de realidad. Este verano he tenido la suerte de visitar varios países, Alemania, Holanda, Dinamarca y Suecia. Sólo dos puntos: no vi mayor caos que en Barajas y no he visto mayor suciedad que en Madrid. Somos únicos para llenar las cunetas de nuestras carreteras de basura, que limpien otros. Colillas, latas, botellas, pañuelos, lanzadas por la ventanilla del coche. Me acuerdo de la madre que los parió. Esas madres fallaron en alguna enseñanza o sus hijos/as son unos energúmenos, algunos de traje y corbata y con coche caro. El civismo nos lo pasamos por el forro. Lo importante es ser campeón del mundo de algo, de canicas, de corrupción, de comisiones ilegales, de chapuzas y de huelgas de controladores aéreos. Ética y responsabilidad, palabras difíciles para los tiempos que corren. Mejor cantemos y hagamos pasillo a la mujer del presidente.

domingo, 1 de agosto de 2010

china

He tardado en leer este libro mucho tiempo. Leído a salto de mata, en consultas médicas, como libro de espera, para llenar espacios, es ideal para los tiempos muertos. Paul Theroux se marchó a China, se metió en mil trenes y recorrió el país de punta a punta, mezclándose, preguntando, convirtiéndose en un observador de una realidad que asombraba día a día. Eso no es turismo, es otra cosa, es viaje, anonimato, ausencia de prisas, como decía Baudelaire, “los verdaderos viajeros son aquellos que parten por el gusto de partir”. Theroux me da envidia. Tuvo tiempo para hacerlo, no es cuestión de dinero, osadía, atrevimiento y talento para dar forma a este relato, páginas de descubrimientos continuos, historias contadas sobre un país a camino entre la locura y el futuro, que seguro que actualmente se parece poco a lo que Paul vio en el año 1986. Es lo que tiene que el tiempo no se pare.
En el gallo de hierro. Viajes en tren por China. Paul Theroux. 1989

el antónimo de aprecio

La prensa ofrece lo siguiente: el sabio, chamán o guía espiritual del presidente de Bolivia, Evo Morales, es detenido por narcotráfico ante la sorpresa de muchos de sus compatriotas. Siete de cada diez controladores aéreos que estaban de baja en nuestro país, no pasan la inspección médica, es decir, tienen que volver a trabajar. El dueño del Hércules Club de fútbol, supuestamente implicado en un intento de compra de partidos para que su equipo suba a primera división, lo que finalmente logró. Veo salir de la cárcel al jefe del clan de los charlines, narcotraficante, y siento desprecio por él. Ni siquiera su edad suaviza mi reacción. Hacía tiempo que no me pasaba algo parecido. Hace años, compraba el ABC los jueves, para leer la tercera página, donde escribía Julián Marías, uno de los grandes pensadores de este país. Busco y encuentro un artículo suyo de aquella época, enero de 2001. Se titula desprecio y empieza así: “Mi resistencia a despreciar a las personas es casi invencible,…, pero hay conductas que podríamos llamar parcialmente despreciables, y sería un gravísimo error no reconocerlas…”. El desprecio del que habla Julián Marías es el desprecio a la mentira, “…. permitirla es destruir la convivencia,…”, concluye. Todos esos ejemplos del principio, con diferentes grados de engaño, pero con responsabilidad individual total en cada caso, crean también diversos grados de desprecio, lo siento, no lo puedo remediar.