lunes, 30 de diciembre de 2024

esperanza

Harto de hacerme preguntas sin respuesta sólo dibujo, ayer dolor, tristeza, alegría y hoy, porqué no, esperanza abandonada en el suelo y recogida.

cuarta

Cuarta entrega de las memorias. Comienza con el siglo y acaba en 1919. Opiniones, comentarios, apuntes, disquisiciones, un poco de todo. "Entretenerme un rato con la literatura", "y ganar algo", ese fue su objetivo. Aparecen reflexiones sobre las guerras, críticas a escritores, réplicas y contrareplicas. Unamuno en la picota. Uno de los bohemios le dijo "rezo por ti", hay humor, políticos, pintores, escultores y músicos. "El arte tiene muy poco valor en la vida. Es un adorno sin ninguna trascendencia". Describe a Picasso como "un tipo raro" y a Sorolla como roñoso. Dario de Regoyos se cuenta entre sus amigos. "Hoy cualquier emborronador de lienzos cree que tiene un alma complicada y exquisita, lo mismo les pasa a los músicos". También habla de algunos hombres de ciencia y de su amiga rusa, quizás un amor frustrado. Por último presenta tipos extraños, apasionados y extravagantes, como Don Álvaro, o cómo morir en soledad.
Galería de tipos de la época. Pío Baroja. 1948

sábado, 28 de diciembre de 2024

radio

Oigo por la radio la transmisión de un partido de fútbol que podría no estar jugándose, podría ser todo una gran mentira sin goles ni espectadores ni jugadores ni balón, el locutor solo mira al par de borceguíes que tiene delante e imagina todo lo demás.


Se ha puesto de moda hablar de la dinámica positiva en el post partido o antes o durante. Como toda moda desaparecerá y cambiará el vocablo o la frase, y alguien acuñará la siguiente expresión que todos copiarán y gastarán.

romana

Adriana, joven y bella, romana, estamos en la Italia fascista, antes de la segunda guerra mundial. Enamorada perdidamente se convierte en prostituta para salir de la miseria, para poder amueblar una habitación de matrimonio. Desengañada se ve envuelta en la sordidez que rodea la calle, luego vendrá de nuevo el amor al rescate, de nuevo la esperanza. Cruda, espesa, real, desoladoras algunas páginas donde solo brilla la juventud y el amor que desborda a Adriana. Hay una escena para el recuerdo, entre la protagonista y su madre, de lo más triste que leí nunca.

La romana. Alberto Moravia.1947

estatua

La estatua piensa porque ve, lo viene haciendo desde hace mucho. Ahora debe de ahondar aún más en su pensamiento porque los tiempos están cambiando, siempre lo han hecho, pero ahora el ritmo parece acelerado, excesivo, exagerado, como el número de luces que todo lo inundan y la ingente marea de personas y coches que pueblan las calles de Madrid en la noche de los inocentes. De aquí y de allá, vienen, van, cargados de regalos y de compras, hay cenas, copas, y al fondo todo iluminado en árboles y fachadas, todo radiante, y la pobre chica de piedra esperando que alguien la despierte de su letargo, esperando el beso redentor. Todo eso lo veo desde el coche, desde el asiento trasero, todo mientras no se empañe el cristal o mientras no cierre los ojos para recordar.

miércoles, 25 de diciembre de 2024

justine

Amantes aquí y allá, encuentros casuales que perduran, celos, estamos en Alejandría, “momentos que no pueden medirse”. El narrador, irlandés, maestro y escritor, traza historias donde él es protagonista, incluye diarios de otros personajes, quita y pone palabras que al principio me cansan pero que poco a poco crean página de gran belleza a través de impresiones y retazos, “y si tuviera que sucedernos”, todo tras aquel día en que dos personas se encuentran, empieza la historia, o continúa, “solo el amor puede sostenernos un tiempo más”. Seguiré con el resto de la tetralogía.

Justine. Lawrence Durrell. 1957

domingo, 22 de diciembre de 2024

gordo

Suena la radio. Cantinela, salmodia, los comentarios de siempre, algo casposo, los tópicos que cubren toda una vida, euros en vez de pesetas, comentarios que sobran, y es que es difícil rellenar tantas horas, los niños que cantan se oyen poco, de fondo, hay entrevistas, chascarrillos, gordo, segundo premio, la alegría va por barrios o por ciudades, se celebra con alcohol, en plural o en singular, no toca donde todo el mundo esperaba, la suerte no entiende de nada más, hacemos kilómetros, sol, no parece Navidad, donde está la nieve, pero sin duda ya empezó en esta parte del mundo.

war

Una familia que parece normal hasta que uno de sus miembros, el joven Tom, descubre el secreto que le hace sentirse no solo diferente sino devastado. La acción transcurre como en unos segundos, eternos, todo bajo ese manto terrible y oculto. La angustia se apodera del protagonista, los personajes no parecen ser los mismos que los de unas páginas atrás, todo se complica, la realidad lo desborda todo.

The war zone. Alexander Stuart. 1989

martes, 17 de diciembre de 2024

viento

Son hojas que el viento derribó y colores alfombrando el suelo, y personas a favor o en contra de los aires, y anochecer que enciende luces, alguna ve el castañero que se refugia en la máquina de tren de la esquina de siempre.

terror

A partir de documentos incautados y de sucesivas investigaciones desvela el autor algunos entresijos de la organización terrorista. Por sus páginas desfilan la clandestinidad, la sospecha constante, la locura, las huidas, las fugas, las esperas, el exilio, las contradicciones y los análisis que llevan a abandonar o a renegar. Y aparecen nombres que se hicieron tristemente famosos y también un aprendiz de ingeniero, Jose Martín López Castañares (Josu Beasain).

Dentro de ETA, la vida diaria de los terroristas. Florencio Domínguez. 2002

navidad

Lo más parecido al saco de Santa Claus o de los Reyes Magos es el cajón que portan los repartidores de Amazon. Los trineos o camellos se convirtieron en furgonetas.

La navidad empezaba con las vacaciones escolares y con el gordo. Ahora algunos ya están cansados de celebraciones, turrones, adornos y luces sin que hayan salido las bolitas.

Los árboles de Navidad tenían luces y bolas de colores. Ahora las luces las ponen los miles de coches atascados en accesos y calles de Madrid, ramas infinitas y coloreadas de blanco y rojo en un árbol inacabable.

lunes, 16 de diciembre de 2024

siguientes

El regalo se convirtió en una bomba, lo leo día si y día también, muy seguido. Es triste, real, es vida, puede que hasta terrible y siempre repleta de emociones. Es algo así como llorar en páginas sueltas, pares o impares, llorar sin lágrimas, se quedan dentro, se acumulan, y no es que me haga el fuerte pensando que solo es una novela que toma hechos de cada día y de cada hora y de cada noche, hechos que se repiten aquí y allá, no, es que no tendría suficientes.


Los siguientes. Pedro Simón. 2024

pulpo

He pasado frío, casi me duermo, no quería, ¿o lo hice?, porque recuerdo al pulpo de color azul y amarillo al que conté sus patas o tentáculos, era difícil porque se superponían, movían, giraban, y todo para apresarme, eran ocho. Pude escapar o eso creo, habito la confusión del medio en el que me muevo, del ruido y de las voces que me llegan amortiguadas, ¿preguntan por mí?

sábado, 14 de diciembre de 2024

inocentes

El recuerdo de una película inolvidable me hace buscar a los actores. Sin tantos detalles en mi memoria el libro transcurre rápido, trepidante, con diálogos ágiles, a ritmo de disparos, de alas que baten, que caen o que huyen, y de amos que desprecian a los que para ellos trabajan. Personajes inolvidables para una novela imprescindible.

Los Santos inocentes. Miguel Delibes. 1981

tardes

Las tardes de Noviembre se hacen oscuras en calles poco iluminadas y llenas de sombras. Este es el escenario por el que se mueven aquellos que no será por cuencas vacías u ojos cerrados por lo que no ven, será por llevar la cabeza gacha y no por pesadumbre o miedo, será por participar en múltiples conversaciones que les confunden, no puede ser de otra manera. No ven las sorpresas que pueden llegar todos los días y a todas horas, hasta en esas que la noche no se puede quitar de en medio.

crónicas

Crónicas parlamentarias que abarcan el periodo que va de Marzo a Diciembre de 1979, hubo generales en Marzo, triunfó Suárez, y también locales en Mayo. Son crónicas cortas o apuntes, siempre tratadas con humor. Ahí descubro la acepción “culiparlante”, o lo que es lo mismo, diputados que no hablan y solo votan. Interesante para descubrir algunos entresijos de aquella incipiente democracia.


Escaños de penitencia. Víctor Márquez Reviriego. 1981

viernes, 29 de noviembre de 2024

obvio

Los planetas no están unidos por cables invisibles, giran o se mueven sin reconocer a los otros.


Las colillas ensucian las calles y todo es culpa de los fumadores. El humo molesta y no se dan cuenta, también su culpa.


Los hay que hablan de oídas y están ciegos aún viendo. Y los hay que sin ver sonríen como si vieran.

judería

Novela que abarca desde 1404 hasta 1495 con los judíos como protagonistas en la Vitoria medieval. Un relato que abarca varias generaciones de una familia judía que vive a pesar de las restricciones contra ellos, la persecución y finalmente la expulsión. La conversión es una salida y no siempre es la solución, la inquisición no descansa. Todo intercalado con rencillas y odios, la convivencia con algunos cristianos viejos no es fácil. Muchos personajes, demasiados, hay que llevar la cuenta, muchos se pierden sin más en la historia. Novela de lugares comunes, entretenida, sin más.
La calle de la judería. Toti Martínez de Lezea. 2021

casualidad

Son casualidades las que gobiernan la vida, todo lo que nos ocurre, puro azar, no hay presagios ni manos que guían ni cielos que nos esperan, ni destinos marcados o escritos, ni señales divinas o rezos escuchados. Así de injusto y así de triste o de alegre, porque saber que nadie nos mira es alentador y que nadie tendrá que perdonar nuestros pecados también. Es casualidad que en el día con más viento del año, cuando el suelo se ha poblado de todas las hojas del mundo, yo me agache para coger un par de ellas, una preciosa, roja, de varias puntas, y otra también, verde, ovalada, y todo para dibujarlas, como un niño, y cuando me pongo a ello descubra que la verde es artificial, la que perdió la naturalidad que nunca tuvo, la que no cayó de un árbol, la que casualmente yo recogí de entre miles.

martes, 26 de noviembre de 2024

droga

Libro dramático, real, narrado por la madre de una hija heroinómana. Ella nace en 1960 y su vida se empieza a romper tras la separación de sus padres. Y el refugio de eso o de todo fue la inconsciencia, el no querer afrontar realidades u olvidarse de la vida para caer en otra vida paralela, infinitamente más cruel.

La agenda de los amigos muertos. Raquel Heredia. 1998

dejaré

Dejaré que la persona tumbada mire hacia un frente despejado, sin letras entre medio. A mi vuelta le traeré nada y le contaré lo que vi, esa maleta rota y abierta, o la mirada suplicante del perro cansado, o las nubes amenazantes, o las gotas suspendidas de las ramas; también buscaré su frente, de ojos cerrados o no, ocultos o abiertos, grandes siempre, y luego recorreré su cuerpo, desnudo y caliente, al abrigo, sin buscar nada más.

viernes, 22 de noviembre de 2024

rota

Tres relatos, en el primero, la edad de la discreción, una pareja se enfrenta al principio de ese periodo donde los años empiezan a dejar huella y todo se pone en duda, la pareja y la relación con el hijo incluidas. Un periodo de reflexión que se abre y un final que me gusta, como todo el relato.
En el segundo, monólogo, una mujer habla desde su soledad, recorriendo su vida de abandonos, pérdidas y deseos. Descarga de ira en frases sin puntuación, todo seguido. Impactante, tremendo final, triste en su conjunto.
En el tercero, la mujer rota, se presenta un diario. Ella escribe, su marido tiene una amante que ha sido descubierta así de repente cuando todo parecía ir, ella ahora que lo sabe piensa qué hacer, se pregunta, duda, siguen viviendo juntos. La angustia de ella crece, inexplicable que todo pueda seguir sin más. Se suceden los días con la desesperación en aumento, congoja, tiempos de espera y silencios.


La mujer rota. Simone de Beauvoir. 1968

gambeteó

La luna que gambetea, puro instinto el engaño para un ataque que es un asustar, que es un jugar.


Repetir una palabra sin gastarla, que suena en calles o en parques o en montes, y es que más que palabra es nombre, propio y en minúscula. Y la luna que mira desde las cuencas llenas, negras, oscuro su pensamiento, negro o blanco, ininteligible.

Suspiros sin luna llena, a cualquier hora.

enigmáticos

Narraciones cortas, las dos primeras transcurren en Andalucía y el País Vasco y presentan como es habitual múltiples personajes. El resto se ambientan en el Paris prebélico, hay historias de rusos, de personajes marginados y de soledad.

Los enigmáticos. Pío Baroja. 1948

martes, 19 de noviembre de 2024

repetición

Todo es ruido, nada es silencio. Todo repetición, repetitivo, duplicado, se repiten palabras, imágenes, imposibles, se repiten los cielos de hoy en la mañana de mañana, se dibujan canciones que alguien cantó por primera vez y hoy vuelven a escucharse con las mismas notas, y se escriben retratos de alguien que está o estuvo o ni siquiera habitó entre nosotros.

camino

Puro espectáculo. Y ahora me pregunto porqué no nos la dieron a leer en el colegio. Y ahora me digo que no se puede decir más en tan pocas páginas. Lección de vida y de mucho más con un lenguaje claro y preciso, ajustado y real. En fin, en la categoría de más que imprescindibles.

El camino. Migue Delibes. 1950

sábado, 16 de noviembre de 2024

encogido

Con el corazón lleno de sístoles, encogido, abandono la butaca, emotivo el espectáculo Para la libertad, la vida de Miguel Hernández llevada al teatro, triste historia y luminoso legado, inmortal su poesía de nanas, niños, denuncia y cantos de libertad y esperanza, imperecedera también la música de Serrat, año 1972, y brillante actuación de Daniel Ibáñez, Eva Rubio y Pablo Sevilla, todo para encontrar la magia que a veces desprende el directo.

miércoles, 13 de noviembre de 2024

mayta

La historia de una insurrección frustrada, ocurrida realmente en 1962 en el pueblo de Jauja, Perú. En la novela se ambienta cuatro años antes, una locura de aventura, de revolucionarios idealistas que con pocos preparativos y casi sin medios querían cambiar el curso de la historia. Un alférez, un trotskista, dos adultos más y siete estudiantes se embarcan con mayor o menor motivación en la empresa. El autor reconstruye en base a entrevistas los precedentes y el desenlace. Maestro narrativo, Vargas Llosa crea una novela poco conocida, alejada de sus grandes y laureados títulos pero igualmente interesante.

Historia de Mayra. Mario Vargas Llosa. 1984

fotones

Y acaba con silencio lo que empezó con un escalofrío y una rosa. Soñaré con fotones, y los pintaré y colorearé, y ya no contaré canciones, no dije cantaré, ya no escucharé el ruido y nadie descubrirá la soledad del hombre que apoyaba su espalda ni la pena del velero que nunca navegó.

martes, 12 de noviembre de 2024

lorca

Impresionante el trabajo de la ilustradora murciana contando y dibujando la vida y obra de García Lorca. Edición cuidada para ver y volver a ver.

Federico. Ilu Ros. 2021

agachada

Con una mano el móvil y en la otra un fuet que come a pedazos, cabeza agachada.


Cabeza agachada también en el coche, en esos intervalos de parón o semáforo.


Cabezas agachadas, sentadas en un banco, antes o después de la visita al museo. Son niñas que nacieron con un artefacto en la mano derecha o izquierda.


Móvil en la mano, cabeza agachada, a su lado el hijo habla; habla con él, digo yo, guárdalo, míralo, bien a derecha o a izquierda, algún día te acordarás de lo que no dijiste.

mario

La viuda vela el cuerpo de su marido fallecido repentinamente. Después de más de 20 años de matrimonio ella inicia un monólogo que repasa su noviazgo y posterior vida en común. Todo un retrato de pareja y de sociedad, y de las diferencias entre lo tradicional y lo que se salía de aquello. Infinidad de reproches en soledad, alguna gota de humor, franqueza y mucho dolor en ese repaso a un matrimonio en el que sus miembros no eran felices.

Cinco horas con Mario. Miguel Delibes. 1966

lunes, 11 de noviembre de 2024

arbusto

El autobús incorpora un lema por detrás y en el lateral que dice “más agusto que un arbusto”.
¿Nadie en los años de vida y uso del transporte se ha dado cuenta del error? A gusto se quedó quien lo diseñó, quien lo rotuló y quien cada día lo utiliza.

memorias

Tercera parte de las memorias. Comienza con Nuestra generación, donde aparecen semblanzas de cómicos, bibliófilos, teatros, vendedores de libros y palabras. Hay profusión de anécdotas y recuerdos, constante que se repite en los siguientes apartados. En Bohemia o seudo bohemia nos habla de las envidias en la literatura. En Paris fin de siglo nos cuenta su vida allá, su “huronear y registrar sus rincones”, todo lo describe y a todos recoge, escritores y artistas. En los Primeros libros habla de su amistad con Azorín y Pablo Schmitz, hay tertulias y cafés con “murmuraciones maliciosas y riñas”, hay un ambiente literario sin cordialidad donde todo el mundo muerde si puede. Describe sus diferencias con muchos artistas y su simpatía por Dickens, Tolstoi, Dostoyevski y Verlaine. En Personas conocidas habla de su actividad periodística, en Londres describe la ciudad y sus andanzas y miradas para concluir que aspira a ser un “vago tranquilo”.
Finalmente en Viajes y opiniones sobre escritores, el peripatético escritor (aquel que se realiza paseando), el que viaja después de acabar algún libro y cobrar unas pesetas, sigue describiendo ciudades y encuentros.


Final del siglo XIX y principios del XX. Pío Baroja.1948

querer

El primer capítulo de Querer me produce angustia, los personajes sufren, todos de alguna manera, y ese sufrimiento traspasa la pantalla, ayuda el que no haya música, solo silencios, y si la hay no se escucha, vale con las palabras, miradas y gestos.  Luego viene “mentir”, luego viene “juzgar”, no sé qué pensar tras el tercer capítulo, hay sorpresas, posicionamientos, hijos sobrepasados, la protagonista parece fuerte cuando antes parecía débil; acaba todo con “perder”, con más angustia, todo llevado al límite, a veces hay que perder para ganar, lo verdadero aflora y la mentira se desenmascara. Ejercicio de gran cine aunque sea serie, protagonistas que se lo creen y nos lo hacen creer con sobriedad y naturalidad, gran ejercicio de cómo contar la vida en manos de Alauda Ruiz de Azúa.

miércoles, 6 de noviembre de 2024

bella

Oscuro comienzo que confunde al lector. Una niña que espera a su padre, una familia atípica marcada por el miedo y los secretos, una maleta, un dinero manchado, hay noches eternas y aviones que rompen el cielo, novela ambientada en un lugar del que sabemos que tiene barrios ricos y pobres y un aeropuerto. La niña sigue esperando, también a una estrella, entre medias Airelai pone la nota mágica desde su pequeña estatura.

Bella y oscura. Rosa Montero. 1993

caballos

Todos comen y uno descansa, son caballos que parecen dóciles, quizás comió ya o no tenga hambre, quizás esté enfermo, no distingo de géneros en la distancia, yo en la carretera, ellos al lado, detrás de la valla, es toda una recta, esta carretera serpentea poco. Siempre quise montar y nunca lo hice, todo venia de las películas de vaqueros, nunca fui uno, tampoco fui soldado de los federales o indio, pero vibré con las galopadas de la pantalla, caí todas acababan de la misma forma, ganaban los buenos sin saber yo qué era realmente ser bueno o malo.


Ponerme en la muñeca un reloj que quizás fue suyo o sentir con las dedos el frío tacto del mechero que olía tan bien. Escribir con su boli o buscar nada en su bata de color rojo, en esos bolsillos que siempre cuelgan, ver la foto, las fotos, y no saber nada o poco, y mover un pie para alejarme.

lunes, 4 de noviembre de 2024

biografía

Serie de grandes personajes, biografía sin nombre de escritor que aparezca en el título, escrita por alguien, eso seguro, no había IA entonces. Y bien redactada, emociona el primer capítulo, dedicado a los últimos días del,protagonista, al apartamiento de la vida, a su muerte y al entierro, con Val y Vera, Miguel Pérez Ferrero, Eduardo Vicente y Cela bajando el ataúd a hombros, bajo la mirada de Hemingway. Antes de eso, viajó y anduvo para ver y escribir.

Pío Baroja. 1992. Editorial Labor.

imaginar

Mi abuelo lleva las riendas del caballo, no sé si corcel, no sé tantas cosas. Los coches llevan la matrícula que corresponde, ella encontró la foto, a veces lo hace, está cortada por la derecha, falta algo, más fácil que falte  alguien, imagino, puedo llegar a hacerlo, que ella ha cortado algo que no quería volver a ver o que nadie viera. Nunca lo sabré, ya no está en su cabeza.


Dejar de leer para escuchar, se trata de hacer compañía.

Esto es aburrido dice ella, y lo repite un día tras otro.

Se acuerda de la monja del sanatorio que tanto la quería pero olvidó su nombre. No el de la pitusa, la gata que un día salió de casa para no volver.

Celebra el ver una foto y un vídeo de su padre, arqueología en la red.

Nunca alcanzaré a imaginar su soledad y si la intuyo quiero llorar.

domingo, 3 de noviembre de 2024

mujeres

Tres mujeres en el mundo de hoy, con sus parejas y sus problemas, con los malos tratos, las infidelidades y el reparto de tareas, con todo lo que oímos y vemos actualmente plasmado en secuencias cortas y sobre todo ágiles, tan ágiles que quieres seguir leyendo hasta agotar las páginas, interesante.

No es tan fácil llevar bragas. Ana Manrique. 2010

escondida

Veo personas que de espaldas y en esa primera impresión se parecen a aquellas que ya no están, será el contexto, las calles, la ciudad.

Una niña escondida, sentada en el suelo, las rodillas abrazadas, no parece que esté jugando, es una tienda de ropa. ¿Será un enfado? Sin preguntarle nada me marcho.

jueves, 31 de octubre de 2024

derechas

De ciudades rojas y de zona nacional, un poco de guerra y mucho de posguerra. De estraperlo, hambre y cine como refugio, de pecados, iglesia y sexo. De Baroja como lectura clandestina en siestas sin dormir. Lectura interesante para entender de dónde venimos. Salió de la estantería 19 años después de su compra en un mercadillo del colegio seis de diciembre.

Memorias de un niño de derechas. Francisco Umbral. 1972

perezoso

Le llamaban perezoso y él no se defendía. Solo cansancio se decía a sí mismo. Se encontró con Agripina, hablaron y dejaron de hacerlo, sin despedirse de verdad, sin saber que no la vería más. Luego coincidió con alguien a la que reconoció al cabo de unas palabras dichas en alto con un acento diferente, su cuerpo estaba ceñido por ropas ajustadas y sus ojos no podían ser más grandes porque si no ocuparían su rostro entero, la imaginación se le desbordó al quedarse sólo de nuevo. Siguió buscando personajes en su paseo, imaginando colores en sus vestimentas, pensó que todos vestimos de la misma forma, monótona. Encontró a la dama del pelo blanco que recitaba el ruega por nosotros periódicamente, con cara de serenidad y hasta sonriente, el marido llevaba el transistor en la mano, radiaban el rosario mientras ella empujaba la silla de su madre anciana. Se preguntó cosas y no supo responder a ninguna. Llamó a alguien y esa llamada duró 29 minutos y 34 segundos, le hubiera gustado redondear la cifra pero se le habían acabado las palabras, a ambos.
Se encontró con una protesta de gentes que andaban y conducían tractores con lemas a favor de la tierra y el medio ambiente, los mismos que no apagaban los motores ahí parados un buen rato y que perturbaban la vida con sus insolentes cláxones, predicar con el ejemplo siempre fue difícil.
Llegó a su casa aturdido por el ruido y por lo que olvidamos y por lo que dejamos de hacer. Puso la tele y llovía lejos y venían riadas de muerte y destrucción y los que tanto saben y no saben nada daban sermones y repartían culpas y buscaban carnaza para alimentar al televidente; y tras apagar todo vestigio de civilización dejó que ahora sí le llegara lo que algunos llaman pereza.

martes, 29 de octubre de 2024

moral

Igual de imposible que colorear las palabras es a veces entendernos aunque hablamos el mismo lenguaje. Eso pasa a menudo entre los políticos, personajes adscritos a las siglas de su partido, muy definidas y marcadas a sangre y hueso, todos con lealtad inquebrantable, repetidores de palabras y eslóganes hasta la saciedad e indefinidos en ética y moral.


Y de moral mejor no pregunten a Errejón, estafador, enfermo, abusador, adicto incluso a la mentira. Inexplicable que los que le han rodeado y aplaudido todos estos años no estuvieran al tanto de nada, o como meter la basura debajo de la alfombra.

nunca

Me gusta lo que cuenta y cómo lo cuenta. La desesperación del escritor que comienza y que elige Paris como escenario para emborronar cuartillas esperando la posible inspiración de la inacabable ciudad. Hay humor y una pregunta sin respuesta, ¿qué hacer para llegar a serlo?

Paris no se acaba nunca. Enrique Vila-Matas. 2003

lunes, 28 de octubre de 2024

balón

Ocurrió hace unas pocas horas, estará presente unas horas más, a lo sumo unos días, luego su olvido dará paso a lo inmediato o actual. Hablo del clásico, de la grandiosidad del escenario, del resultado inesperado, de la alegría y la decepción, del hay que tomar medidas ya tras olvidar la remontada que todavía estaba caliente. Y dentro de ese absurdo y desquiciado ambiente que rodea al fútbol, me quedo con Flick, entrenador del Barcelona, que se gira tras el gol y todavía busca con quién abrazarse, necesita encontrarlo urgentemente; también me quedo con el menos es más, jóvenes que ayer no eran casi nadie derrotan a una pléyade de estrellas; la ansiedad o vaya usted a saber qué derrota a los velocistas blancos, de los que se aseguraba iban a hacer destrozos en la portería rival, si fuera todo tan fácil mejor no empezar a jugar. Y por último preferiría no quedarme con los insultos que no son nuevos, lacra que no es racismo, es sencillamente falta de educación o cómo tener la nada en vez de cabeza. 

Y como extra diré que saber perder es tan importante  como saber ganar, y si Vinicius no ganó el balón de oro es porque muchos así lo decidieron. El deseo de ser siempre el mejor a veces se topa con lo que piensan los que deciden. Y ya que no es el brasileño el elegido, el club insiste en que se lo tenían que haber dado a otro de los blancos, y como no es así rompen la baraja y no juegan. Ahora pensarán que la conspiración anti madridista que según ellos viven en España se traslada también a Europa, es lo que tiene alimentar la suspicacia y la desconfianza, crece y te devora, y el único responsable no es otro que el ser superior que ejerce de presidente y que como tal no admite perder.

miércoles, 23 de octubre de 2024

respondona

Alzar la voz, vencer el miedo, desterrarlo, y hablar y escribirlo, sabiendo que la dominación es dolor espiritual y física para los oprimidos y explotados. Para ella hablar en la familia era castigo, de ahí responder, decir lo que piensa y siente, y resistirse a la potencial opresora interior (porque toda mujer puede explotar y oprimir).
Mujer con seudónimo, negra, que en sus ensayos detalla la dominación por sexo, raza o clase, porque no existe una opresión única, que dice que hay que empezar por la familia y por una misma, porque hay violencia en las relaciones familiares. Y luego hablar a los hombres, no callar, cuestionando sin desprecio, no conformarse. El esfuerzo debe ser individual y colectivo para llegar al objetivo que es cambiar el sistema, la estructura. Y como siempre, aparece la educación como base para alcanzar la libertad y desarrollar una conciencia crítica imaginando que todo es posible, “si no lo podemos imaginar, no lo podemos hacer realidad”
Andre Lorde: “las herramientas del amo nunca desmontarán la casa del amo”.
Respondona. bell hooks, Gloria Jean Watkins. 2015

martes, 22 de octubre de 2024

resiliencia

Es domingo y no crecen las nubes, dicen que vendrá un nuevo frente y se abrirán otros, es como en las guerras, el enemigo ataca por varios flancos y puede que falten brazos y piernas para defender el cuerpo. No sé si la solución es agazaparse, hacer más pequeña la superficie del cuerpo, hacerse un ovillo o esconderse. Dicen que hay que aplicar la resiliencia y no sé cuántas palabras más, algunas no las entiendo, otras no las comprendo. Algo tiene la vida que te hace vulnerable a pesar de todo. Me tapo la boca, no respiro por un momento, me ahogo, me ahogaré si sigo así, me destapo la boca, aire que todo lo cambia. Miro por la ventana y alguna hoja cae, otra vuela, otra no levanta el vuelo, otras se amontonan y otras siguen en su hábitat natural ancladas a un árbol que no entiende aunque sienta o padezca, será resiliencia inconsciente.

domingo, 20 de octubre de 2024

mes

Me embarqué en un mes que trajo muchas cosas, hasta una obsesión que a veces quema, y sin barco tomé la bicicleta, envié algunas postales cambiando palabras y pidiendo que acabaran en una pared, enviaba sonrisas, muñecos, más bien caras, de esas, amarillas. Por las noches me acostaba, me levantaba por las mañanas, intuía que el mes iba a aportar eso y más. Pedaleaba sin mirar atrás mirando rostros aquí y allá, contra el viento o a favor, con nervios visibles e invisibles, cerraba los ojos, los abría y seguía estando encima de la bicicleta. Reventó la rueda, la arreglé, empezó a diluviar, me fijaba en las gotas y en las burbujas, luego todo era agua, riada, busqué refugio y esperé hasta que todo pasó, ya no crecían las nubes. A veces me olvidaba del paso de los días y tenia que preguntar si era lunes o jueves, y hasta el número del día. Y fueran treinta o uno más los días de aquel mes llegó un momento en que los alcancé. Sin celebración busqué la noche, dormí y desperté en el siguiente mes.

domingo, 13 de octubre de 2024

max

Desconozco de donde salieron estos pequeños libros que presentan los ganadores de los premios Max Aub, en versión internacional y comarcal. Todo organizado por la fundación de dicho nombre que se encuentra en Segorbe. Encuentro ediciones del 87, del 90 al 93, del 98 , 99 y 2002. Aparece como ganador un joven de 21 años, Juan Manuel de Prada. Y leo un corto y angustioso relato del peruano José de Piérola.

tubo

Paseo por el tubo siguiendo un camino. Una vez parado, dentro, escucho música en mis cascos y encuentro formas, la de la izquierda podría ser una persona un tanto echada hacia atrás en su espalda, sin pared en la que apoyar su cansancio, presunción mía, me recuerda a una escultura olvidada en una calle de una ciudad, alguien la puso en una altura a la que no llegan normalmente los ojos de los paseantes salvo que quieran mirar al cielo, y poca gente lo hace ya. Así que olvidada sigue, yo sé dónde está. En el tubo, en el centro, hay otra figura que quiero que sea la vela de un barco, pero no hay barco debajo, ni mar, me frustra y le buscaré otro sentido. Lo digo porque volveré al tubo. A la derecha hay otro señor, tan pequeño, que puede ser raya o mancha, atributos que yo no quiero que me hagan olvidar lo que yo quiero ver, a un ser diminuto que camina como yo y se hace pequeño al alejarse. Y quizás mañana entre sin cascos para oír si el tubo tiene su propia música o si el aire sopla al entrar y suspira al salir.

destronado

Un día en la vida de Quico, un niño de tres años que ha perdido su condición de último hijo en una familia numerosa; desde la mañana hasta la noche de un tres de diciembre de 1963 por donde desfilan los miembros de la familia, el servicio, el doctor y un desencanto y un cansancio entre los padres.

El príncipe destronado. Miguel Delibes. 1973

miércoles, 9 de octubre de 2024

lisboa.sept24.5

Volvemos de nuevo donde el Tajo se abandona para siempre, ya no es río. El lugar es simplemente mágico. Cova de Vapor es el paradigma de un silencio inestable sólo roto por el océano. De una tranquilidad pasmosa que quizás asuste cuando los cielos descarguen, la arena amenace con invadir el hogar o las aguas lleguen a casa. Aquí han dejado instantáneas de la historia del pueblo por sus paredes, homenaje y reconocimiento a los antiguos moradores, o para aquellos visitantes que se conocieron aquí, se enamoraron y vivieron años juntos antes de que sus cenizas se disolvieran en las aguas, marinas o fluviales, aguas indivisibles para almas gemelas.
Hoy se quieren proteger las dunas, carteles de madera en vivos colores alertan de lo que ya todos sabemos, pensar en algo más que en el ser humano parece más necesario que nunca. Sin saber si volveré a este destartalado y confuso pueblo que despide al Tajo, me gustaría que quien venga encuentre la misma naturaleza invasora que hoy admiro yo, y así para siempre. Comemos en Trafaria, nos separa del río un trozo de arena negra donde las gaviotas hacen tiempo y una señora recoge algún tipo de molusco del agua. El presidio abandonado está cerrado, un contrasentido. No el fuerte al que se accede por camino de tierra y que está lleno de grafittis y color. Los cañones apuntan a ningún sitio y me imagino los gritos de una película de terror que se rodara aquí; las vistas del río, del mar y de Lisboa, desde una altura considerable, casi producen vértigo. Nos acercamos después a Puerto Brandao que se mantiene en pie de milagro. Una cuesta larga lleva al agua, el ferry espera, aquí cenamos en una noche cerrada hace algún tiempo. Y en el presente se cerrará la noche de hoy, andaremos las calles nuevamente para llegar a Campo Grande, regresaremos para comer un cachorrinho y descansaremos antes de volver.

a veces

Ambientada en Biarritz, allí se ha instalado Carmen Godoy huyendo de la guerra. Viuda y con una hija trabaja cosiendo de sol a sol; su padre la quiere relacionar con un millonario americano pero entonces aparece su antiguo novio de Madrid, Paco. 

Obra sencilla y agradable de leer.

Todo sale bien…a veces. Pío Baroja. 1937

protección

La voz escrita y lejana, el papel rayado, no te tuerzas, el bolígrafo negro, una mañana separada por horas y miles de kilómetros, todo guardado a oscuras, la tinta no se perdió.


Protección, se trata sólo de eso, me lo pregunto, ¿era eso lo que tanto buscaba?, ni siquiera el aire que me rodea oye lo que no digo, desconozco cuál es la respuesta, es mirar por la ventana y saber que todo pasa.

lisboa.sept24.4

En Carcavelos se vende comida y ropa en el mercadillo de los jueves. Imagino los contenedores que vienen de China llenos de cajas de cartón que cada día se vacían sobre las mesas en montones que la gente baraja, mueve y vuelve a mover mientras los comerciantes gritan para que se les oiga. Es bueno en un idioma ajeno no confundir los números y no pensar que el precio es aún más bajo. El aire suena y hasta dentro de la Iglesia se oye mientras el altar de Nuestra Señora de los Remedios luce lleno de azulejos. La playa es pequeña, recogida y agradable, de punta a punta recorrida hasta las rocas horadadas por el agua. Luego en coche hacia Cascais pasando antes por Estoril, lujo en casas, también en la marina, repleta de tiendas, barcos y restaurantes de postín. La comida india está rica y después visitamos la ciudadela, bonito espacio con galerías de arte y una encantadora librería solidaria. El litoral a la salida de Cascais presenta un océano verde y plateado, el viento arrecia y hay alguna playa inaccesible. Un helicóptero suspendido presagia algo malo, quién lo sabe, y un velero parece tan frágil que asusta. No conducir me produce sueño, el cansancio es infinito, despierto y veo una playa, vuelvo a despertar y veo otra. Del sopor me saca la torre de Belém y una música militar y un pastel de esos que llevan vendiendo aquí desde 1837, la espera en la sempiterna cola es escasa. 

miércoles, 2 de octubre de 2024

emigrante

Lorenzo y su ya esposa Anita emigran, después de las despedidas y preparativos toman el barco hasta Buenos Aires y de ahí el tren a Santiago de Chile. Aventuras en el mar, todo nuevo. Las entradas en el diario son a veces escuetas, otras se expanden. El nuevo mundo trae conflictos, esperanzas, un hijo, trabajo, negocios, celos, poca caza, otra palabras, otros aires, temblores de tierra, vida que no acaba de asentarse, será la nostalgia, tan infinita, la que gane la batalla. El abanico de posibilidades crece, el entorno se ha abierto definitivamente, el escenario es cambiante a diferencia del diario de un cazador, pero lo entrañable que del primero es difícilmente superable.

Diario de un emigrante. Miguel Delibes. 1958 

lisboa.sept24.3

Andar, buscar otras calles y otras vidas, bajar al río, cruzarlo, llegar a Cacilhas, hacer fotos, es encantadora Cecilia, brasileña ella, que junto a su familia llevan unos meses regentando Mundi Love, local que vale para un brunch o para un café y que nos pide que escribamos algo para el mural que cuelga dentro. Estamos en Almada y ahí, debajo del Cristo Rey, se habitan las naves que amenazan ruina, se monta una tienda solidaria y se abre un bar que da miedo. Los murales y pintadas se actualizaron, son de 2024, se tapa la pintura que se hizo antigua a la fuerza, capa sobre capa. Ajenos, algunos pescadores a lo suyo. Sorprende la falta de autoridad municipal para desalojar a los okupas o para tirar lo ruinoso. A unos metros, en el restaurante Punto Final, ese donde si pones mal un pie acabas en el Tajo, se come bien, hacemos cola que luego no es tanta, merece la pena esperar unos minutos por probar la crema de alubias y verduras que es antológica y por el arroz tamboril que no se queda atrás. Al regresar las olas han crecido y a pesar de eso sueño por escasos segundos, unas cabezadas desde babor en el barco que cruje pero no se hunde. Hay más espacios abandonados en la orilla lisboeta que sin ser rehabilitados se han acondicionado como espacio de ocio. Puede ser Alirari el nombre pero no, será Mirari, es lo que tiene una caligrafía rebuscada. Todo se aprovecha para sentarse, hay sombra y barras que sirven bebida, la cabina de un avión que un día voló también está ahí.
Siempre volvemos al LX Factory, nuevas tiendas, ropa bonita y de diseño, otro libro en una de mis librerías favoritas, y como no, acabamos en San Amaro, por las vistas, por la iglesia, hoy cerrada, porque se respira paz y quizás porque es ya un poco parte de nuestras vidas.

lunes, 30 de septiembre de 2024

diamante

Novela ambientada en Caracas, finalista del Planeta, Dos hermanas, la bella y la que no, Ana Elisa, que pasará a ser la gran protagonista, una huída tras la tragedia cambiará su vida allá en Trinidad. Hay personajes que se apagan solos, bruscamente. Sólo Elisa permanece en primer plano, superviviente en un país en permanente revuelta, la inmensa Venezuela, lleno de contrastes, allá el lujo, la riqueza y el poder. Transmite la sensación de haber sido escrita a impulsos, a pesar de todo mantiene el interés.

Villa Diamante. Boris Izaguirre. 2007

adivinar

Se acaba el boli negro, tomo el azul, lleno y entero, crece la expectación, solo dentro de mí, y todo por cómo seguirá esta historia o como se llame. 
Fue tras un viaje, desde la terraza del apartamento veía al sol marcharse sin saber qué nos encontraríamos al día siguiente, nunca se sabe. Y fue una noche llena de sueños y fue un día ajetreado e intenso, lleno de nervios, con aire fresco en las alturas, y al otro día pasó todo y vino un cansancio más cansancio que nunca pero pleno o feliz, acompañando, acompañado, los sueños volvieron, los ojos se cerraron antes de tiempo, volaron los pájaros y los aviones, dulces nombres y dulces con nombre allá donde hacía mucho viento, me perdí en el agua y mirando y mirando encontré la orilla, el esfuerzo por salir hizo mella, esta es una frase hecha, todas lo son aunque unas más que otras. Si el helicóptero que sobrevolaba las aguas me buscaba a mí no me vio, yo tampoco, en el agua sólo se oye el chocar del agua y mi respiración y hasta un silencio, la playa ya no tenía nadador salvador, ya el turno había acabado, pero alcancé la orilla, lo repito, y encontré mi ropa y pensé lo fácil que es vivir en la ignorancia o fuera de juego, y es que alguien dice que me he hecho mayor, no lo creo y es que salí del agua solo, sin salvador, y no escuché el canon que siempre viene a mi rescate porque ya he dicho que el ruido era ensordecedor y además dudo que Dios hubiera puesto esa música solo para mí. Y al salir miré al mar, y quise que lloviera pero sin nubes era imposible, encontré el coche, arranqué, busqué esa canción, llegué, me asomé de nuevo a la calle, ya no siento vértigo como antes, habían pasado algunos días, no me salían las cuentas, me salían tres, pero quizás fueran dos, y yo pensando en la acción siguiente a tomar, todo desde mi particular inacción. Otra vez anochecía, el cielo era rojo, presagio de algo que olvidé. Adivinar es gratis 

sábado, 28 de septiembre de 2024

bucle

Libro que no es fácil de leer, complejo por momentos, tan detallado en ciertos temas que leo entre líneas algunas veces. El autor busca la pérdida real que genera la melancolía, sin encontrarla, hurga en la estrategia victimista y repasa la historia del nacionalismo vasco, por allá en la lejanía aparece Unamuno, luego Sabino Arana y sus vueltas a los apellidos y a la raza, vendrá la creación del PNV, aparecerá Gallastegui, padre e hijo, también Krutwig que en 1961 empieza a hablar de la violencia como recurso. Se analiza la influencia irlandesa y el impacto que causó el libro de Begin, Revuelta en tierra Santa. Aparte de raza o etnia surge la conciencia propia y la voluntad de ser libres a partir de una lengua, una cultura y un territorio. Llegará Arzallus y los comienzos de ETA, lo siguiente es por todos conocidos.

El bucle melancólico. Historias de nacionalistas vascos. 1997

vacíos

¿Deja vacíos la luna?
La luna agotada tras ver aguas inmensas que no se atreve a caminar aunque se deja mojar en el río de las piedras tanteando fondos.

La luna de las mil posturas, todas nuevas o casi.

martes, 24 de septiembre de 2024

nocturno

Otra pieza teatral, ambientada en Sevilla. El hermano cuenta 23 años y su vida ha sido azarosa y aventurera desde que fue abandonado al nacer. Su fama crece por sus palabras y por las notas del piano que toca. Aparecerá una duquesa, habrá un reencuentro, un duelo por celos y una huída. Como siempre muchas aventuras.

El nocturno del Hermano Beltrán. Pío Baroja. 1929

sábado, 21 de septiembre de 2024

lisboa.sept24.2

Si el océano no fuera tan largo lo cruzaría desde aquí, desde la península de Troia en Setúbal. Y al otro lado me encontraría América, las Américas, todas enteras, tierra de oportunidades.

En esta manga se construye a lo bajo, se preservan las dunas y la playa que mira al Atlántico no tiene fin. Llegamos en ferry patrocinado por Coca-Cola, no vimos delfines y sentimos lo que llega del norte, sea brisa, viento o aire.

Aquí estamos, sentados en la arena, bajo un paraguas negro que nos protege del sol, escuchando rumores y viendo colores.

La comida en Troia fue buena, al lado de los barcos de recreo, se respira lujo alrededor. Luego vemos otros barcos, varados, rotos, comidos por el tiempo. Luego vemos ruinas romanas donde salaban el pescado y producían el garum o salsa de pescado, desde aquí se mandaba a los confines del imperio.

Luego el sueño me vence y dormito mientras esperamos el ferry de vuelta en el que se embarcan muchos trabajadores de una empresa de jardinería que ya acabaron su jornada y vuelven a la ciudad, Setúbal, que promete inicialmente en su parte antigua con plazas coquetas y terrazas, con una heladería valenciana fundada en 1938 por los Bornay Verdú que no tiene horchata. A medida que nos alejamos, las calles se llenan de casas cerradas o en ruinas. Lo prometedor se desvanece. 

El sin techo se cae en la entrada de la cafetería, lo levantamos y no habla, no responde a las preguntas, aunque parece maldecir su suerte, no sé si la de hoy o la de su vida, quién será y adonde irá. Nos reconocemos mutuamente al marcharnos con un saludo de cabeza sin palabras, un signo que a pesar de su humanidad deja un rastro de tristeza. Y el cansancio es tan abrumador que volvemos y cruzamos el Tajo otra vez por el puente de los sueños.

dolor

Comprobar que no hay una nueva vida ni una nueva era al acabar la contienda debe ser desolador, la guerra de Vietnam contada por un soldado del norte, de los triunfadores. Un manuscrito en una buhardilla, allá donde vive al lado la muchacha muda, lleno de desolación este pasaje. Once años de lucha que dejan dolor y amargura. Como pone el novelista en boca de un desertor, el alma se me escapa del cuerpo. O como dice otro, no, a la gente normal y corriente no le gusta la guerra. Gran novela de un amor interrumpido por la barbarie.

El dolor de la guerra. Bao Ninh. 1991

espontáneo

Un espontáneo con los colores de su equipo mete un gol para su selección sin que suba al marcador, ya es raro verlo en nuestros días, ahora desvían las cámaras, sigo sin tener claro la razón, algunos hablan del efecto contagio, nos tratan como a niños, no pasa nada nos dirán.

crímen

Pieza teatral subtitulada farsa villanesca. Estamos en la antesala de una ejecución. En el pueblo se ha cometido un crimen, ya está todo hecho, que se cumpla la sentencia, en la capilla se dan cita el reo, el verdugo, la justicia y más personajes que dialogan, el humor no falta en el condenado que come y bebe como si no hubiera un mañana.

El horroroso crimen de Peñaranda del Campo. Pío Baroja. 1926.

nunca

Parafraseando a Hemingway y su “Paris no se acaba nunca” yo diré que Lisboa siempre está empezando.
Porque las aguas que la bañan se renuevan o porque las nubes tienen hoy formas caprichosas o porque los aires no son los de ayer o porque un adoquín se desprendió o porque infinitos son los caminos que nos pueden llevar a la otra orilla.

vértigo

Simplemente fantástico, la narrativa de Auster alcanza otro grado en lo que parece un cuento pero que es mucho más. Toda una vida, la del niño Walt, llena de aventuras.

Mr.Vértigo. Paul Auster. 1994

domingo, 15 de septiembre de 2024

sabor

El sabor de la infancia llega a veces en botella transparente, los ojos verdes llegan detrás del mostrador.

La guitarra sin cuerdas no puede sonar aunque el que lo intenta lo persiga con ahínco.


Llevarme una golondrina que deja a cambio de limosna un señor de barba blanca que casi no puede hablar.

juventud

Segunda parte de las memorias. Muy entretenida. Empieza el autor recordando a sus ancestros, (¿quien va a garantizar la honorabilidad de las personas que no se conocieron?), a los lejanos y a los cercanos, abuelos y padres. Nacido en 1872, en San Sebastián, llega la infancia con esos primeros recuerdos que le adentran en el folletín de la vida. En 1879 estará en Madrid, en el 81 en Pamplona, años de correrías y travesuras infantiles de un mal estudiante, nunca podrá usted ser ingeniero le dicen. Años de miradas sin decisión. En el 86 vuelve a Madrid, empieza la juventud de alguien que se define a sí mismo como poco atrevido, poco sociable, torpe y no inteligente. Dos amigos le bastan, comienza la carrera de Medicina, es lector asiduo pero no buen lector, “solamente ya de viejo comencé a leer los libros completos, con todas sus frases”, “siempre saltaba las descripciones y las reflexiones e iba a buscar, decidido, el diálogo y la acción”. Aparece el deseo de escribir y cuenta historias de hospital, tristes, novelescas, como la de Sor María y su diario y la del hermano Juan. En 1890 la familia se traslada a Valencia. Allí obtendrá la licenciatura en 1893. El doctorado lo completará el curso siguiente en Madrid. En febrero de 1894 fallece su hermano Darío y pasan unos meses en Burjasot. Ya en verano de 1893 se traslada a Cestona para ejercer de médico, de pueblo y disponible a cualquier hora, a sus 21 años tiene poca suerte con las galanterías. 
Enumera a muchos personajes reales que luego habitaron sus novelas. Las malas relaciones con el otro médico y su cierta falta de vocación le hacen volver a Madrid en septiembre de 1895 para encargarse del negocio de su tía abuela convirtiéndose en industrial panadero en la calle Capellanes. El negocio no acaba de andar y así será año tras año, aunque el día a día lo vive con aventuras, amigos, noches y escarceos con las mujeres. Llegará otra crisis por la guerra de Cuba, jugará en Bolsa, ganará y perderá, y en 1902 no ve ya salida al negocio, quiere ensayar la literatura y cede la administración de la tahona. No será hasta 1916 cuando venda el negocio a Manuel Lence.
Familia, infancia y juventud. Pío Baroja. 1945

lisboa.sept24.1

Decir adiós a todos en el aeropuerto, recordar, rememorar lo vivido, inolvidable en fotos o vídeos pero más aún en el corazón. El cuerpo duele de tanto trajín, los ojos se cierran de cansancio, bienvenido sea.
Y volvemos a la ribera eterna del Tajo para atravesar sus aguas por el puente Vasco de Gama, 17 kilómetros que parecen exagerados a nuestra vista engañada.

El río parece envidiar al océano que lo aguarda y baja su nivel para mostrar un fango donde pequeñas gaviotas que no son tales y flamencos se alimentan, será marea.

En Montijo hay casas de pescadores, de cuando esa actividad traía el pan para todos. Y las hay de colores, con redes que adornan o no, las hay también que no resistieron el paso del tiempo. Comemos bien y nos vamos a Barreiro para buscar sombra y aire, al otro lado una vista de Lisboa diferente con un perfil de baja altura al que abruma el Tajo y el cielo azul, y entre esa variedad de azules aparecen blancos o pasteles y el color de los tejados. Si me fijo en las aguas diré que están viniendo y yéndose a la vez, pasarán debajo de un puente, luego de otro, sombras en su camino para abrazar a las aguas abiertas. Y ya en Caparica encontramos el espectáculo del sol, el agua y el viento mientras las gaviotas chillan agitadas por el pescado que recién sacaron los tractores en las redes. Los pescadores clasifican las piezas, los cangrejos son para las aves. Quiero seguir a una, elegir mi gaviota, se sustenta en el aire, más es imposible no perderla, su movimiento me pierde, sujeta a instintos anárquicos, otras abandonan los aires y se anclan a tierra, algo esperan. Como nosotros esperamos el atardecer pensando que será rojo y tras la espera no llega tal y como lo imaginamos. Salimos huyendo, el viento incesante pide chaqueta que no tenemos.

sábado, 14 de septiembre de 2024

madre

Bonito cuento infantil del novelista portugués con primorosas ilustraciones de Daniel Silvestre da Silva.

A mae que chovia. Jose Luis Peixoto. 2012