Cuando yo era niño y jugábamos al fútbol los córners se sacaban de la esquina donde el ángulo es de noventa grados, claro que no había palos y si había alguno hincado en la arena se quitaba para golpear el esférico. Hoy el nombre de saque de esquina ha quedado obsoleto, un punto cualquiera que roce la cal del cuarto de círculo es suficiente.
Cosas de los nórdicos, en Noruega está prohibida la publicidad de casas de apuestas en las camisetas, gran acierto. No ganarán Champions ni mundiales pero quizás los niños estén aprendiendo mejor a ser adultos responsables.
Detesto la manía de tantos comentaristas de partidos de fútbol de llamar a tal jugador el ex de tal equipo, punto de su vida anterior que no viene al caso, que ya pasó, que se rompió la ligazón, el contrato, que cuando no sabes qué decir acudes a los tópicos, de tan usados ya gastados.
En algunas victorias sobra soberbia y en algunas derrotas sobran excusas. Acudir a los árbitros suele ser el recurso fácil e infantil para ocultar que algo no se hizo del todo bien, o lo que es lo mismo, que el rival metió mas goles.
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