lunes, 27 de mayo de 2024

tabla

 Un cuadro, una inscripción oculta, quién mató al caballero. Una partida de ajedrez. Todo marcha bien, hay tensión, crímenes por resolver, personajes atractivos, quizás la partida ajedrecista se empieza a hacer un tanto pesada, jugando hacia atrás o hacia el desenlace. Y cuando ya queda poco salta la sorpresa, un giro inesperado que viene en forma de diálogo surrealista con los protagonistas escuchando al asesino como si no hubiera pasado nada. Empieza bien y no me gusta el final.


La tabla de Flandes. Arturo Pérez-Reverte. 1990

efemérides

Son noches donde extravío memorias, hago por dormir y no puedo, llamo a los sentidos, que me respondan puedo  pensar, surgen imágenes de antes, que no de ayer, antiguas, poco modernas, surgen susurros, lo otro no lo escucho, lo otro se pierde dejando después restos de nada, dejando después que vuelva el tiempo, que regrese el de cerrar los ojos, que la rendija dice que no hay luz, no tanta como habrá después cuando todo vuelva.

La vida con aniversarios, con efemérides que traen a la memoria algo que pierde forma, que se difumina. Y sin ellos todo caería más abajo, más en las profundidades, más en el olvido, como si nunca hubiera existido.

Cartas que no esperaba encontrar y que se abren sin yo querer abrirlas para mostrar palabras que entiendo aunque estén escritas en ese otro idioma. Palabras que no quiero retener, siempre la vergüenza de leer lo que es ajeno, que no fue ficción, que fue real, el miedo de encontrar letras que cambien algo de lo que construí dentro de mi, de que desordenen aún más el caos.

sábado, 25 de mayo de 2024

vitrina

 Libro de artículos y pequeños ensayos donde Baroja habla de lo humano y lo divino, de lo pintoresco, de charlatanes, verdugos, ajusticiados, vagabundos, mendigos, gitanos, judíos, jesuitas, masones y extremistas (aquí va su opinión de la democracia recién nacida, “¿qué debería reinar en los gobiernos?, comprensión, justicia, benevolencia y equidad social”).
También aparecen gente de las afueras, personajes históricos y escritores, así como duendes, carnavales y brujas. Muestra su simpatía por una muchacha anarquista de Casas Viejas y habla de “la República que ha hecho perder la penúltima esperanza de los españoles…la gente se va cansando de las promesas y de la ineficacia de los políticos”. Y de sus viajes y de lo que ve también habla, de mares, ríos, campos y aves; observa y conversa. Y de una de esas conversaciones con un anarquista preso en Sevilla dice que “las luchas de nuestra época terminarán en una tregua tácita”, se equivocó.
Vitrina pintoresca. Pío Baroja. 1935

podría

Releer lo leído sabiendo que yo lo escribí y sin encontrar rastro de mí en esas letras que suenan sin abrir la boca, que yo pasé por ahí, por esa puerta y olvidé encender la luz quedando todo en la penumbra que los visillos viejos guardan.

Podría reescribir el final o más bien continuar la historia y barajar los personajes haciendo travesuras, llevándolos y trayéndoles, hacer una saga de sus andanzas, dejar que lleguen a término sin acabar nada, a una nueva interrupción que llega cuando se cierra la tapa y con el libro entre las manos el lector se piensa si dejarlo en la estantería o en un banco de la calle o en un escalón de un portal al que accederá esperando a que alguien baje o entre y el susodicho lector se haga pasar por alguien que está esperando a alguien pero que sólo está esperando realmente a que la persona que le franqueó el acceso siga su vida sin recelar de él y le deje buscar la mejor ubicación para dejar las letras y palabras a la espera.

martes, 21 de mayo de 2024

tristana

Me sorprende la novela, por la emoción que transmite, por su romanticismo y por la aparición de ideas revolucionarias para la época, las que hablan de los deseos de emancipación e independencia económica de la mujer. Como fondo el Madrid de final de siglo donde tres personajes, Tristana, Don López y Horacio, van y vienen. Hay cartas apasionadas en la distancia que se escriben después de la intimidad y hay un mundo de sueños y de expectativas. 

Dicen que la novela tiene algo de la de relación real del autor con Concha Morell.

Tristana. Benito Pérez Galdós. 1892

mayor

Se asoma tras la página, otro deja de hacerlo, la escaló con sus manos para salirse, huyendo a no se sabe dónde. Y él, el que se asoma, dice que lo hace por lo que pueda pasar, de natural curioso, sobre todo en las mañanas que le pillan despierto. Si veo algo que merezca la pena se lo diré, no me llames de usted le digo, y entonces me mira como miran los niños a un señor mayor.

domingo, 19 de mayo de 2024

fin

 Continuación de Crónica escandalosa y último volumen de las Memorias de un hombre de acción. María Cristina está en Barcelona, se reúne con Espartero, hay disturbios y algaradas, de ahí se traslada a Valencia donde abdica, exiliándose en Francia donde se encuentra con Aviraneta. Espartero es el nuevo regente. El hombre de acción, perseguido en tierras galas y desterrado en Suiza, sigue la evolución de los acontecimientos desde su abatimiento, María Cristina busca volver al trono, se intriga contra el nuevo regente, los generales y políticos cambian de bando buscando la ganancia, hay más discordias en la familia real. En 1843 Espartero abandona España y Aviraneta vuelve, muere la infanta Luisa Carlota y la reina Isabel II se casa en 1846 con el hijo de la fallecida, Francisco de Asís. La madurez y la vejez llegan mezcladas, nuestro aventurero contrae matrimonio en 1852 con Josefina, va apartándose de la vida pública y vive años tranquilos que le llevan a morir en 1872.
Desde el principio hasta el fin. Pío Baroja. 1934

indefensa

Y luna con lágrimas, rodeada de monstruos e indefensa. Luego convaleciente sin conocer su vacío, inquieta y de repente de pie mirando lo que sólo ella sabe.


Luna tumbada, todavía no corre tras los elefantes.

hereje

 Interesante novela, Valladolid, Castilla en el siglo XVI, a primeros nace el protagonista, 1517. Su vida contada, hay ciudad y campo, hay mucho camino que los caballos trotan, hay amores, hay religión y el descubrimiento de las ideas que vienen de fuera, es la reforma de Lutero y tras ello el combate de las autoridades contra el protestantismo. 

El hereje. Miguel Delibes. 1998

lunes, 13 de mayo de 2024

complemento

Ella habla con una pareja que vuelve del paseo, vecinos de siempre, de la antigua casa, la maña ella, y yo que no sé quiénes son, y que eran vecinos de la puerta de al lado, de ese tercer piso, y yo que tengo vacíos en la memoria lejana, los que ella tiene en la cercana, complementamos los vacíos para construir recuerdos artificiales, dudo que se queden. Me quedo pensando sin encontrarles dentro de mi, me quedo mirando al gato que se asoma a la ventana, ella se percató de que estaba ahí y me lo dijo, curioso el animal que mira a todos,  que no salte, deseo yo y se le agoten las vidas de repente. Yo me fijo en el niño extrañamente abrigado para el calor que hace y con caracol en la frente que entrega una moneda al señor que pide a la salida del supermercado, que todavía quiere más y creo que lo consigue, el niño se va feliz, eso parece. Se lo digo a ella, complementamos miradas dispersas que llenan la tarde.

domingo, 12 de mayo de 2024

crónica

 Corre 1840, Aviraneta en Francia, primero en Toulouse, luego Paris. Allí investiga los manejos del infante Francisco de  Paula, hermano de Fernando VII, y su esposa la infanta Luisa Carlota, hermana de la regente María Cristina, para ser corregentes y casar a su hijo con la heredera Isabel. Dicen que la hermana no soporta los amores de la regente con Muñoz. Aquí se cuentan dichos amores mientras siguen apareciendo personajes y se describe el Paris de entonces. Continuará en la siguiente entrega.

Crónica escandalosa. Pío Baroja. 1934

activarse

Activarse en el terreno de juego, activarse de repente, ella, y luego volver, si no a apagarse, a iniciar una retirada, gradual, retirada de lo más álgido, de lo que denota su voz, del milagro de seguir, día tras día, hora tras hora, sin más horizonte que el hoy.


Ella jugando con la suerte, que salga cara, siempre esperando, ¿esperando qué?.

Las propias canciones lo dicen, lo dicen todo.

domingo, 5 de mayo de 2024

viajes

Caracterizado por la mesura, la virtud está en el en medio, Jovellanos describe sus viajes de ocio y de trabajo, finales del XVIII, viajes en los que traza el camino Pajares-Gijón o redacta informes sobre la incipiente explotación del carbón en la cuenca asturiana, carbón que se empezaba a utilizar para fundir lingotes de hierro que servían para estabilizar los barcos. Sendas de Asturias o Castilla, que le llevan o traen a su ciudad de Gijón. Por ahí aparecen familiares, amigos, o gente de las fondas, posadas y mesones que lo reciben, a la vez que describe la geografía llena de montes, valles y ríos, el agua como constante, la que parece correr por todos lados; a caballo la mayoría de las veces por veredas que ni siquiera pueden considerarse caminos también gusta de contar la arquitectura de iglesias o monasterios. Y da gusto escuchar que por las noches la gente hablaba y se hacían juegos de manos y se bailaba.
El diario de los viajes. Gaspar Melchor de Jovellanos. Ed.1998

ganador

 El fútbol no cambia, ya lo decía Abba, el ganador se lleva todo, o va todo al ganador, la gloria sin críticas por solo un pelo o por sólo un penalti que inclina la balanza de defectos hacia el perdedor y que glosa en grandes palabras al vencedor. A veces entra el balón y el árbitro no se entera, es lo que tiene no querer gastar dinero en tecnología en la liga que presume de prestigio y que derrocha dinero. Y así un domingo o un sábado más. Eso es bueno para la barra del bar, para el lunes, para el martes y hasta para el miércoles, qué aburrido sería todo sin eso que no sé lo que es.

jueves, 2 de mayo de 2024

retiro

Hacia 1898, final de siglo, toda una galería de personajes se reúne en el Retiro madrileño en las noches de verano. De ahí se derivan reuniones con pintorescos personajes en un Madrid que se expande. Como el supuesto escritor y la novia escritora que pasa a convertirse en periodista. Y aparece Jaime Thierry, aventurero y protagonista. Se suceden amoríos, palabras, maledicencias, duelos. Hay ópera, teatro, banquetes y reuniones. Un periódico que sube y baja, más palabras, un asesinato. Y un amor que abandona.

Las noches del buen retiro. Pío Baroja. 1934

monstruos

Y déjame, que quiero escribir sentado con papel y boli, que no me olvido de tomarlo con todos los dedos que hagan falta…escribir de las tardes que transcurren entre minutos, o de las semanas que comienzan con palabras de noche, me equivoqué al escribir la palabra, era asfixiante, quizás dormí mal así que la noche que pudiera haber sido buena acabó en mala, quizás las pesadillas otra vez, sin monstruos o con ellos.

En la calle se ve de todo, perros que no son luna, perros pelados o esquilados de mala manera, niños que esperan para sentarse en el sillón del peluquero y terrazas con consumidores, no veo monstruos.

Revestido hoy de trabajador, de hombre alejado de Dios y de toda su esencia, transitando por el valle me voy hacia un lado y luego al otro.

Y si hablé de monstruos fue por la luna que no es redonda.

miércoles, 1 de mayo de 2024

incompleto

 “Dudo en acabar Mr.Noon. Tal vez algún día lo haré”.

Y nunca lo hizo. En la primera parte el protagonista Gilbert Noon habita la Inglaterra tradicional. Unos besos que atentan contra la moralidad trastocarán la vida de los actores. Trasladado Gilbert a Alemania encontrará allí en Johanna una pasión desconocida. Ella, casada y con hijos, se debate entre lo nuevo y lo antiguo. Las presiones familiares no hacen mella y ambos escapan, llevando poco o nada, andando valles, campos y montañas que les llevan a Austria y a su esperado destino, Italia, la historia se acaba en Riva, fin del manuscrito, lo demás son puntos suspensivos. 

Mr.Noon. D.H.Lawrence. 1922

diferentes

Y que diferentes somos, y al mirarnos más, y ahora descubrimos lo que entonces no vimos mientras pasábamos los kilómetros acodados en la ventanilla. 


Ella atractiva en sus gestos y en su voz, de cuerpo menudo, grácil.


Sentir una piel y sentir algo innombrable, hasta memorable (vivo de recuerdos cercanos, de casi ayer), cual vuelco de corazón, cual calor, cual escalofrío, quizás todo junto y apretado en décimas, ni siquiera eso, y esperar que se repita.