Debería estar prohibido plantar pies en
ciertas paredes. Habría que dejar inmaculado el entorno. Blanco que ciega con
luz y se disfruta con sombras. Es Casares, alejada de turismo masivo. Pocos se
pierden. No hay souvenirs. Hay lo que hay en un pueblo alejado del mundanal
ruido. Silencio y silencios que rebotan en la pared encalada.sábado, 19 de septiembre de 2015
blanco
Debería estar prohibido plantar pies en
ciertas paredes. Habría que dejar inmaculado el entorno. Blanco que ciega con
luz y se disfruta con sombras. Es Casares, alejada de turismo masivo. Pocos se
pierden. No hay souvenirs. Hay lo que hay en un pueblo alejado del mundanal
ruido. Silencio y silencios que rebotan en la pared encalada.
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