Me
atrae el tema y un euro no va a ningún sitio. Compro el libro en Cádiz, día de
calor, librería de antiguo en plaza cercana al jaleo de otra que alberga a los
pequeños con sus padres, en ese maremágnum de idas y venidas, de coches y
correpasillos. Y el libro contiene una sorpresa y es un trozo de ecografía que
sirvió de marca páginas para un volumen ya antiguo. No sé qué se ve en ese
trozo de papel. Vida en blanco y negro en sombras. Las fechas son claras, 6 del
8 del 84, el hospital también, el Puerta del Mar de Cadiz. Hablemos de pronósticos,
el de la eco desconocido. Si es un bebé tendrá hoy unos 29 años, si era algo
mas nunca lo sabré; el del volumen también, como todo libro que empieza. Quién
lo leyó lo soltó. Yo también lo haré. Prometió al principio el libro. La vida
de Velázquez, o una parte, pero luego me perdí o se perdió el autor, o yo no
supe comprender donde iba y todo se quedó en fuegos de artificio y sólo algunos
detalles y poco más, para mi entender, que es pequeño pero soberano en mi
humilde biblioteca. No irá a la hoguera, seguirá su camino en busca de nuevas
manos que desentrañen que hay detrás de esas sombras de órganos humanos.
La
cruz de Santiago. Eduardo Chamorro. 1992