sábado, 4 de abril de 2026

procesión

Yo procesiono cada día, no hace falta que se señale a la semana como santa. Haga frío, llueva o haga calor, a cubierto por pasillos, o al aire libre por el parque que se ve desde la ventana nosotros procesionamos en distancias mínimas con pasos tan cortos que parece que no avanzamos, con ella colgada de mi brazo o enfrentada al andador. Sin música no hay mas que palabras, las que salen de mí o de ella, que hablan de recuerdos y de personas que en su mayoría no están, ya se fueron. En las calles y en la televisión se suceden las imágenes de pasos envueltas todas ellas en una fe que no entiendo, no sé como tantos mundos caben aquí ni como convivir con lo real y lo irreal. En vísperas de que acabe la semana y de que culmine con la resurrección ella sigue recordándolos y no sabe donde están.


jinetes

Libro que debería ser de lectura obligatoria en la juventud para que todos supieran de la guerra y la violencia y de la tragedia que ello conlleva, para que nadie se deje llevar por la sinrazón y la fuerza para conseguir ridículos objetivos. Novela escrita en París, en plena primera guerra mundial, de retaguardia y de vanguardia (incluso el presidente de la República Francesa pidió al escritor que fuera al frente para tener un testimonio más cercano del horror).

Los cuatro jinetes del apocalipsis. Vicente Blasco Ibáñez. 1916

viernes, 3 de abril de 2026

perturbar

No quise perturbar tu descanso ni tus sueños si es que soñabas, revisé si la ventana estaba cerrada y la persiana bajada porque afuera relampagueaba y luego llegaba el trueno y tenía miedo que se fundiera tu sueño con la negrura y los resplandores de la noche, por eso te arropé con mimo evitando caer en la tentación de sentirte y te acaricié a la distancia que dejaban los dedos en el aire y te miré como solo se puede mirar en la penumbra y te dije algo como adiós sin hablar.

ligero

Vida y obra del gran poeta que en su eterno caminar encuentra la muerte en el exilio. Se cuenta y analiza su obra, la que creaba mientras se ganaba el sustento en Soria, Baeza, Segovia y Madrid como profesor de francés y la que firmaba al compás de sus amores Leonor y Pilar. Poeta comprometido en la búsqueda de la libertad y firme defensor de la república asume que su voz y testimonio es útil para luchar contra los golpistas y sublevados y así lo hace hasta sus últimos días. Emocionante.

Ligero de equipaje. La vida de Antonio Machado. Ian Gibson. 2006