Pero puestos, ya puestos, en modo carta a los magos que echo en el buzón de Correos, que se me antoja como un león de enormes fauces, ante la iluminada sonrisa de mis padres, podría decir que quiero soñar cada noche, que también me apetece bailar, que me gustaría pintar la niebla, sacarla de su único color, que quisiera escuchar la soledad de los árboles y poder entender el vuelo en bandada de los pájaros. Y poco más, y poco menos; quizás olvidaba que quiero vivir contigo.
Berenjenas rebozadas
-
Asar las berenjenas enteras en el horno. Dejar que se enfríen y quitarles
la piel dejando la parte de arriba como en la foto. Hacerles unos cortes y
estend...
Hace 3 semanas
No hay comentarios:
Publicar un comentario