jueves, 26 de marzo de 2026

mañana

Como cada mañana bajé el escalón del portal y las manos en mi cara, dejando libres mis ojos, acompañaron mi sorpresa al ver el árbol pelado todavía ahí, al ver un pájaro posarse y al ver unas nubes o un trocito de cielo azul. Gestos repetidos ante el nuevo día que no era el mismo de ayer, con la señal de la cruz no dirigida a ningún Dios en particular, era simplemente un gracias por lo que veía aquí y allá. Giré dos o tres veces sobre mí mismo sin apartar las manos, sin dejar de tener abiertos los ojos, aún mas, aún abarcando mas. Un señor se paró y me preguntó si estaba bien, contesté que estaba feliz. Me miro extrañado y siguió su camino, creo que no me entendió.

infante

Cines de luces y sombras o vecindarios o calles y paseos que bordean el mar, todo sirve para explorar y buscar. Novela de iniciación al sexo en La Habana. Lo hay en abundancia, también cine, también lenguaje, también palabras que nunca leí e infinidad de paréntesis. Entretenida.

La Habana para un infante difunto. Guillermo Cabrera Infante. 1979

plaga

Cuando veo a los padres o madres con una mano en el móvil y la otra en el carro del bebé que les confronta cara a cara me invade la tristeza o la rabia o lo que sea. No saben lo que se pierden, no hay nada en esos aparatos llenos de imágenes y letras que superen al bebé que duerme, que explora o que te mira esperando, esperándote. 

Padres y madres que se extrañarán luego de que les pidan pronto eso que ellos no sueltan de sus manos. 

jueves, 19 de marzo de 2026

torbellino

Curiosea, atiende, se esmera, almacena, imágenes, sonidos y ruidos, se queda mirando al que quedó varado en la acera o al perro que le precede, si te pierde te busca, imagínense un torbellino de todo eso porque es jueves, podría ser cualquier día, es Madrid, calles céntricas, el cielo claro, mas luz si cabe, toda la del mundo para sus ojos ávidos y todo eso sin poner palabra, sin poner etiqueta, las neuronas sin parar, conexiones que ayer no existían, celdas de memoria que esta noche volverán en sueños, de seguro que se le escapa en la madrugada un poco de ese mucho que almacena y que le sale a borbotones, boca inocente, de seguro que hay un pa y hay un ma que se oyen en silencio.  

pascueta

Chiribita, pascueta, margarita del prado, margarita menor, vellorita también, que tiñe de blanco y amarillo lo que hoy es mas verde que ayer, todo empieza de nuevo en esta mañana de cualquier día de los días de esta vida que se suceden, pasó la lluvia, constante y fina, revolviéndose todo, creciendo las briznas del césped salvaje e irregular, inconsciente la naturaleza a lo que la mano del hombre hace y deshace, pureza e inocencia rotas.

serpientes

Libro de misterio juvenil, popularizado bajo la marca de Alfred Hitchcock pero escrito por una escritora estadounidense, M.V.Carey. Editado por la Editorial Molino pertenecía a la serie Los tres investigadores. Otra lectura de gran intriga y suspense para los chicos. 

El Misterio de la Serpiente Susurrante. María Virginia Carey. 1972

hexagonales

Llevaba unos pendientes horrorosos y un labio hinchado, me dijo que había ido al dentista. Daba igual, se convirtió en el centro de todo, como siempre, con su risa, todos la buscaban. Sacaron la tarta sin números pero con dos velas, ella se enfadaba si alguien le preguntaba por su edad y la risa ya no era risa, el gesto torcido, pero encendieron las velas y volvió ella, las apagó, todos aplaudiendo y cantando. Elegimos una casa, en la tele arbolitos que parecen ahogados, rodeados de agua, lo que sobresale se mece, luego el mapa del tiempo, de los simples, con cuatro soles, seis nubes y unas lluvias que salen de esas nubes, con una salvedad: los soles eran hexagonales, ridículos, se lo dije, yo abrazado a ella, vámonos a ese sol contestó. En el camino le pregunté si su alegría era intrínseca o era una invasión, el trayecto fue corto, nos abandonamos pronto para cultivar el reposo, las pieles juntas.

domingo, 15 de marzo de 2026

invisible

Ya sé que no puede ser, que hay truco, pero ella estaba sentada sobre un asiento invisible, era eso lo que ella quería que pensáramos nosotros los espectadores. Por eso me entretuve, me senté en un banco a esperar que ella cerrara su silenciosa actuación y recogiera su escenario. Le invité a una cerveza y aceptó después de dejar los trastos en la pensión que habitaba. Esa mesa está libre, sí, esa, pero solo hay una silla dijo ella, tú no necesitas le dije, sonrió, buscamos otro asiento antes de que todo el lugar se llenara y se colmara de voces y gritos, gracias a eso nos acercamos mas para poder escucharnos. Me convertí en asiduo espectador de su espectáculo a última hora de la tarde, luego jugábamos a ser nosotros los invisibles, sin silla, a escondernos bajo sabanas blancas.

trópico

Vagar, trabajar, disfrutar de lo mucho o de lo poco, sexo a raudales, amigos, muchas mujeres, prostitutas, hombres. Todo en Paris o en otras ciudades francesas. El americano va y viene y lo cuenta a su manera, desbordante en todos los sentidos.

“No esperar nada”

Trópico de cáncer. Henry Miller. 1934

viernes, 13 de marzo de 2026

llorona

Yo era llorona, sin quererlo, de día o de noche, y aquella despensa, allá tan cerca, a tiro de mis pasos, era refugio para el llanto diurno, sostén, espacio para apoyar la espalda y entornar la puerta y cerrar mi mundo, y oler y volver a oler, y esperar con impaciencia a que el ojo secara, uno y otro, y después, ahíta de aroma, pretérito y presente, tomar un trozo de galleta o chocolate, que poco mas había, todo atesorado por mi abuela, pobre de monedas, llena de amor. Ahí sentada en la salita, un tabique solo, esperando en su mesa camilla, esperándome, sin prisa, sabiendo, la sonrisa en su cara, en la mía también con mi pizca de vergüenza, todavía el sabor dulce, relamido, y sin palabras que decir antes del abrazo.

robos

El autor nació en Barcelona y fue editor, guionista de cómics y novelista. En este libro de Plaza y Janés perteneciente a la colección los gorriones serán los niños haciendo de policías los que desentrañen el misterio (libro de gran suspense).

Robos misteriosos. Mariano Hispano. 1972

jueves, 12 de marzo de 2026

ovejas

Me sorprende ver que hay gente que sigue consultando el horóscopo, saber que hay gente que cree en la palabra escrita o dicha por esos supuestos expertos en la materia ya me resulta absurdo; en la misma categoría de sorpresa sitúo la creencia o esperanza en los charlatanes adivinadores que viven de una bola de cristal o de las cartas del tarot, estafadores que se aprovechan del miedo y la desesperanza. Hay otros que no se encargan de decirte lo que va a pasar, simplemente ellos deciden lo que va a pasar, uno de ellos Trump, ejecutores de acciones que cambian la faz del mundo y la vida de muchas personas; por eso la imagen del presidente rodeado de pastores de almas que no de ovejas y de líderes religiosos, todos unidos por manos en un acto de oración colectiva, todos con los ojos cerrados, me deja no sorprendido, sino aterrado, fotograma mas propio de un chiste o de un tebeo que de ese sector de la sociedad americana que tiempo ha tenido de alcanzar otro estadio de evolución y que se empeña en creer en lo increíble haciendo gala de una hipocresía miserable y peligrosa.

miércoles, 11 de marzo de 2026

retrovisor

He visto la noche por el espejo retrovisor de la derecha. Sonaba “strangers in the night” y veía charcos como océanos para mis pies donde se reflejaban algunas luces. Y yo esperando a que vinieras corriendo, y no apareciste. 

caballo

Gran novela, escueta, precisa, de refugiados de la guerra civil que salieron de Castellón y llegaron a Lorca. Avatares y vida de varios personajes que recuerdan de dónde vienen y sueñan con volver.

El caballo rojo. Concha Alos. 1966

var

No había VAR cuando yo era niño, llegó la moviola a finales de 1972 para cambiar la percepción del juego y llenar de polémicas las noches de los domingos sin darse cuenta los diversos estamentos que el fútbol a cámara lenta no es fútbol, es otra cosa. Y luego llegó el VAR para frustrar mas a los modestos en su desigual lucha con los clubes ricos, todo disfrazado de herramienta justiciera. 
Después de ver como los sesudos componentes de la dichosa sala tardan a veces minutos en dilucidar situaciones dudosas con resoluciones milimétricas, quitándole al fútbol su natural dinamismo, y ver que la agresión de Rüdiger a un jugador del Getafe pasa desapercibida para todos menos para el agredido se puede decir que el VAR es pura pantomima, teatro, puro teatro, parte del circo donde los equipos grandes siempre ganan.
En la liga de Suecia no hay VAR, creo que acertaron, será que consideran que esto del fútbol es verdaderamente un juego, nada más.