Busco el libro y no lo
encuentro. A alguien se lo dejé y ese alguien no lo devolvió. Guardo algo grato
en la memoria, sin saber el qué o el por qué. Pero la sensación basta, para
decir que me gustó, que me encantó y que me abrió aún más a un mundo de
emociones, el de la lectura.
La insoportable levedad
del ser. Milan Kundera. 1984
bamberg
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Bamberg sorprende, por sus calles y casas, de arquitectura diferente y
colorida. Hay flores por doquier, todo se cuida. También por su
ayuntamiento al...
Azurmendi
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Primera visita al Azurmendi, tras la reciente construcción del nuevo
edificio donde cocina los menús gastronómicos. La verdad de que la
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