viernes, 28 de junio de 2024

niños

Jugar en brazos de mamá cuando eres un paquete que siente el pecho que fue alimento. Y el niño recuerda el calor y el olor y juega a dormirse al run run de las olas.


Los niños que no conocen el frío gambetean con el agua para acabar hundiéndose por completo.

gorda

O cómo vivir con un amor incompleto, de esto va la novela, de cómo lidiar con la ausencia de lo que pudo ser y no fue. De cómo asumir la pérdida y vivir un juego sin fin con más fracasos y con unos padres que siempre están. Y algo más, el exceso de peso que marcó la infancia y adolescencia. 
Y lo hace de forma cruda, sin tapujos, con palabras duras, con emociones que no se esconden.
A gorda. Isabela Figueiredo. 2016

piel

Los nervios tan a flor de piel que podrían dar un salto y marcharse al mundo. Hay otros que están en las entrañas, moviéndose por un reducido espacio.


Grito sin ser oído, será que mi grito es flojo. A diferencia de los atronadores fuegos artificiales, ahora pienso en los mayores que los soportan al lado o un poco más lejos.

laura

Las mujeres, protagonistas en la novela de Baroja, Laura principalmente, también Mercedes, aparecen más. Laura estudia medicina en Madrid y vive en la calle Ferraz, escapan de España antes del golpe de estado pensando en algo temporal. Se establecen al lado de Bidart, la vida cambia, se van a Paris en busca de trabajo, nada es fácil, luego sus caminos se separan, Laura irá a Suiza a trabajar de institutriz para Natalia, después vendrá Londres, la boda y la soledad. La galería de personajes aquí y allá no se acaba.

Laura, o la soledad sin remedio. Pío Baroja. 1939

galicia.2024.4

El barrio de Canido en Ferrol se llenó de color en las paredes. Empezó Eduardo Hermida, siguieron muchos otros, empezaron las meninas que adoptaron múltiples formas, siguieron otras formas, se cansarán antes los pies que la mirada que busca pequeñas pinturas o enormes murales que nos observan desde la altura de esas paredes que se quedaron sin tocar casa. Todo un espectáculo que también se acompaña de palabras y mensajes. La memoria es lo que se decide recordar, dice uno, todo por la tapia, dice otro. Es Ferrol sin caudillo, con tiendas cerradas, con mucha calma, sin turistas, el caldo gallego es antológico y las casas tiene una arquitectura singular, incluso algunas amenazan ruina. Allí, al lado del Arsenal, hay una palmera triste, la última antes de la ría, las olas que baten. En coche, en ascensión corta, llegamos a la ermita de Nuestra Señora de Chamorro, bonitas vistas de la ría. Después, entre eucaliptos y helechos, acabamos en el Cabo Prior, sobrecoge la inmensidad azul y me paralizo ante la escalera que parece descender cada vez más vertical, vuelvo. La ermita de Santa Comba está en una isla a la que sólo se accede con la marea baja, llegará pronto el momento. A sus lados playas semi vacías donde nada es lo que parece, andamos sin escuchar más que al mar agitado por un viento inmisericorde. Los que toman el sol se resguardan, nosotros avanzamos con ropa de turista, todo es distinto aquí, volvemos a la creación o a esa playa del planeta de los simios, pajaritos que esquivan las olas, surfistas con vela que parecen atrapados en el mar, qué hacer, y sale, quizás agotado, peñas recortadas, sol y más sol, crema solar, y las aguas se abrieron y donde antes estaban queda la arena húmeda que pisamos y subimos escaleras, ya estamos en la isla, ya avanzamos entre altas hierbas con multitud de flores al borde de un acantilado que intimida, la mano agarrada, ahí la ermita, cerrada, pequeña, en la puerta un Cristo que parece un madelman, un muñeco articulado que alguien clavó en la cruz, quedan los antebrazos y un pie con los clavos, todo mirando al mar, buen lugar para pasar la eternidad, para siempre. Todavía queda día, para buscar murales en Fene, el mejor del mundo, dicen, y para que el sol se ponga de nuevo en Riazor.

domingo, 23 de junio de 2024

bullicio

Libro que ha estado muchos años en una estantería, creo recordar que lo compré en un puesto ambulante en la Glorieta de Ruiz Giménez, un señor mayor se apostaba allí, mañanas o tardes. Y un día desapareció. Y ahí se quedó esta novela, hasta estos días. Ambientado en la Euskadi de 1976 y 1977. Una pintora catalana acoge en su casa al militante de ETA que era compañero de su hija fallecida. A partir de ahí se suceden los acontecimientos reales y ficticios (zalaparta == bullicio) que provocan conversaciones y reflexiones sobre la situación política y sobre la violencia. Google no ofrece rastro de la autora.


Zalaparta. Antoni G. de Pagaldai.1977

salto

Salto entre páginas, esquivando a unos y a otros, o a otras, buscando huecos. Y hasta puede que me salga del todo, que caiga al vacío y olvide en la caída lo que me contaron que había que hacer. Será en ese vacío donde se encuentran los que duermen y sueñan en el metro esperando acordarse de qué hay que hacer al despertar.

moscas

El manchego y farmacéutico Miguel Salazar que trabaja en Madrid recibe un encargo que le traslada a Paris. Atrapado por la guerra civil recorrerá las calles de la capital, buscará trabajo y seguirá paseando, primero en solitario, luego acompañado por las personas que va conociendo. Una de ellas será Susana, una joven francesa de la que se enamora, y el Paris más sombrío se volverá a veces luminoso.

Susana, o los cazadores de moscas. Pío Baroja. 1938

domingo, 16 de junio de 2024

cielo

La luna más delgada que nunca, y casi lejana, mira con curiosidad, ávida y serena, desde el balcón.


La luna más cerca del cielo donde vuelan los pájaros, ahí al lado, inalcanzables, y luego a ras de tierra en selva colorida que casi la oculta mientras sigue y pierde rastros.

padres

Un homenaje a sus padres, la historia en viñetas de una vida sencilla en Inglaterra, con las aspiraciones de ellos para con su hijo, con las alegrías y las decepciones a través de una vida como tantas. Sencillo y entrañable.


Ethel y Ernest. Una historia verdadera. Raymond Briggs. 1998

sábado, 15 de junio de 2024

galicia.2024.3

La prudencia en el mar es vital y lo contrario causó que tres policías perecieran en el salvamento de un joven estudiante de Erasmus, fue hace doce años en la playa de Orzán y una escultura les recuerda. No hay nada que pare a la naturaleza que parece tranquila y hasta frágil a esta hora de la mañana del domingo. Compramos las empanadas de Sonia, recomendadas, el puesto es de otro tiempo (están buenas), hay gente que desayuna sola y otros que buscan compañía y un poco de charla en los bancos públicos, todo por compartir algo. En la Fundación Barrié hay cuadros del barroco veneciano y obras del pintor local Francisco Llorens, discípulo de Sorolla, y en la casa museo Picasso, allí vivió cuatro años de su infancia, hay unas habitaciones que quieren mostrar cómo podría ser la vivienda familiar y reproducciones de algunos de sus primeros trabajos. 
La tortilla de Betanzos en Betanzos es excelente, hay casas que parecen caerse y que se caerán. Paseamos la playa grande de Miño que espera que suba la marea o baje, hay rumor de ello. La arena tiene conchas, restos y piedras que pudieran ser las de la creación. Tomamos café en La Terraza de Sada, lleva desde 1923 en pie, necesita una reforma que nadie parece querer abordar, un edificio singular, bonito, que merece un esfuerzo. Ya de vuelta en A Coruña vemos los cuadros del pintor gallego Peteiro, fallecido joven, con 53 años, hace más de una década. Cuadros coloridos, con identidad propia, otra forma de pintar la realidad que los más pequeños y los adultos pueden disfrutar. Hay más cosas, mucho pie delante y detrás, y una puesta de sol fallida, la última bruma cegó al sol.

rapsodias

Todo empieza con el discurso de ingreso en la Academia de la Lengua. Es el doce de Mayo de 1934 y Baroja relata la experiencia de una vida, la que pasa por su ciudad natal, San Sebastián, por Madrid y Pamplona, la de sus estudios de Medicina entre la capital y Valencia, la de de sus limitaciones y la de su afán por ser claro y seguir la verdad. “Este entusiasmo por lo verídico y la antipatía por el fraude constante terminan a la larga en la misantropía; el otro camino, de la contemporización, conduce a la hipocresía y a la vulgaridad”.
Solitario, “nos hemos ido agriando y haciéndonos esquinados y atravesados con el trato social y con la vida”, seguirá con su anarquismo crítico (crítica a la vida social y política), su liberalismo extremo, su pesimismo, el acercamiento al budismo y su tendencia a la vagabundez. Algunas frases, “Hubiera deseado una evolución y una revolución lenta”. 

“Pensé si no habría más que la dictadura de las personas inteligentes que pudiesen realizar con plenitud el orden y el progreso de las cosas materiales, dejando a los hombres la absoluta libertad de pensar en cuanto fueran asuntos del espíritu”.

Luego médico en Cestona, luego atendiendo al negocio de su familia en Madrid, la tahona que se convertiría en Viena Capellanes, luego desencantado acude a las redacciones y empieza una vida diferente, literaria, con excursiones, viajes., etc, y una idea que prima, el individualismo y el liberalismo. Y un deseo, “siempre se espera algo” del porvenir próximo.

Hay otra conferencia, octubre de 1933, en el Ateneo Guipuzcoano, Las ideas de ayer y de hoy, y otra más en Villena. Luego se suceden los ensayos sobre diversos temas, sexualidad, barbarie, crueldad, razas, arios, semitas, utopías y un muy interesante artículo titulado La ganancia lícita. Con denominadores comunes como sus críticas a los modelos políticos faltos de libertad, a las prebendas de los representantes políticos o a la oscuridad de los gobernantes; reitera igualmente su desilusión con los resultados reales que la República está dejando a los ciudadanos.

Algunas frases más , “los dictadores actuales a nombre del socialismo o del fascismo, tratan a la gente como al ganado” o una inquietante “la verdad no se sabe nunca”.

Rapsodias. Pío Baroja. 1936

playa

Inaugurada el viernes 12 de Agosto de 1932 y abierta al público el día siguiente, la playa de Madrid aprovechaba las aguas represadas del Manzanares para ofrecer un espacio de baño a los madrileños. Así lo dice el diario Ahora que habla de que representantes de la Presidencia de la república, del Ayuntamiento y de la Diputación estuvieron presentes. Quedó destruída durante la guerra, luego reconstruida, luego ya la playa desapareció cuando abrió el cercano parque sindical, quedó el complejo que lleva ahora cerrado y abandonado unos años. Las entonces isletas circulares con arbolado que rodeaba el agua tal y como muestran las fotos de la época se encuentran al borde del camino que los paseantes o las bicis recorremos hoy. El río sigue su curso a escasos metros y las mariposas, sorprenden por su número, van a lo suyo.

jueves, 13 de junio de 2024

corazón

Con ese estilo distinto, con las frases que no acaban nunca se construye una novela que engancha, llena de secretos, silencios y palabras, con imprevistos, con humor, con casualidades, con decisiones que cambian el futuro. Brillante.

Corazón tan blanco. Javier Marías. 1992

jugar

Hay toques de balón sensatos y otros insensatos, veo algo de los últimos en la camiseta albiceleste que porta el niño que desborda emoción y ganas, el paradigma de la felicidad.


Parece mentira que siendo “bajitos” quieran jugar a un juego de “altos”. Pero lo hacen y se divierten.


Para no dar ventaja a nadie el portero saca de espaldas a los jugadores lanzando el balón por encima de su cabeza con las dos manos. Es un todos contra todos y un portero contra el mundo.