viernes, 26 de septiembre de 2025

tesis

Una estudiante americana en Sevilla y su tesis. Su inmersión en la sociedad da lugar a multitud de situaciones cómicas derivadas de las dificultades lingüísticas, con equívocos y malentendidos. Novela epistolar que entretiene y que ofrece dos o tres momentos sublimes.

La tesis de Nancy. Ramón J. Sender. 1969

silencio

 Luna vive en un silencio agitado.

¿Quién te ha enseñado a ser luna y sol a la vez?


Ella es una de tantas lunas.


Qué echa de menos luna, qué desea.

huellas

No limpiaron las huellas de la fiesta que ya pasó, ahí quedan en el asfalto, no sé si esperando a la lluvia o a los servicios públicos. Mientras tanto todo parece hoy un poco más oscuro, o será que mis ojos no se abrieron aún del todo. El pan tiene picos, los mayores ya están de buena mañana en una terraza, departiendo, poca gente por las calles, lo habitual en los pueblos que camino. Y mientras, intento serenar el corazón porque el alma parece desbocada, llena de palabras, palabras y más palabras, a lo lejos alguien, de cerca no es quien podría ser, lo que es alejarse y acercarse para cambiar la realidad, sopla el viento, adivina de donde viene y hacia donde va, por un momento pareciera que las ramas se mueven a cámara lenta, ¿o seré yo?. Eso que vuela podría ser una cigüeña de las que traen niños y habitan en lo alto. Las personas corren o van en bici, pero lo que mas hacen es pasear con la mirada baja, enfrascada en la pantalla. Espero el momento dulce, el de la noche, para dormir; tras una ventana abierta suena Fly me to the Moon, quien pudiera. 

innombrado

El innombrado protagonista de otras entregas del autor abandona el manicomio, a partir de ahí se suceden incontables aventuras para resolver un enigmático asesinato. Locura y humor.

La aventura del tocador de señoras. Eduardo Mendoza. 2001

niebla

Un poco de niebla en la subida, me llega a causar inquietud, pasajera. Ya arriba un mucho de niebla en el valle que me impide ver el otro lado, el sol, mínimo, circular y perfecto, es tan blanco hoy que parece de juguete y muy lejano, juega a ocultarse. Hago tiempo para esperar la foto que no llega, cuestión de minutos. No había nadie y ahora vienen todos, antes solo estaban mis pisadas, parado dejé de oír hasta a los pájaros, fue un momento o una ilusión. Pisé las mismas piedras que he pisado tantas veces, escalones para subir arriba, lo más cerca del cielo que estaré hoy, subí deprisa, como alma que lleva el diablo, bajé más tranquilo, lo que son las prisas, no sé para qué. En el coche música, en Navacerrada también, ecos de las fiestas patronales, vallas de encierros, el pueblo pierde su encanto por un par de días. 

loco

Me gusta, mucho. El autor llega a decir que este podría ser un libro escandaloso y de alguna forma lo es. El relato de un viaje, el del fallecido Papa Francisco a Mongolia en 2023. Por momentos pasa de relato a novela de suspense, todo para responder a una pregunta, aquella sobre la resurrección de la carne y la vida eterna, la que le hizo al Papa. No revelaré la respuesta, hay que leerlo para conocer un poco mas a Francisco y el funcionamiento del Vaticano, hay múltiples entrevistas con personas del entorno, se habla de discernimiento, de clericalismo, de misericordia, y mucho de los misioneros, el gran baluarte, el gran ejemplo, el gran testimonio. Muy recomendable aunque sea usted un ateo empedernido.

El loco de Dios en el fin del mundo. Javier Cercas. 2025

lunes, 8 de septiembre de 2025

descubrir

Él está empezando a descubrir de otra forma, abre los ojos porque ve y ve porque abre los ojos, y ahí delante todo un mundo, tan indefinido como apasionante.


Dormimos bajo el mismo techo, yo lo sé, él no, le oigo, llora, como debe ser, pidiendo algo a gritos, algún día se lo diré o se lo contaré a mi manera. Sin saber contar los días, sin saber dónde llegó, sin saber cuántos le rodean, creciendo.


Su risa no es carcajada, es sonrisa, es llenar las mejillas mientras la lengua se entrevé y sus ojos acompañan, grandes, así que su rostro se transforma viendo lo que sea u oyendo lo que suena, y si pasamos al mundo de las certezas su cara iluminada llega y traspasa corazones.

pilares

Demasiado larga, repetitiva a veces, le salva el entretenimiento, el saber cómo acaba la historia. Demasiados buenos y demasiados malos, muy malos. La narración abarca unos cincuenta años del siglo XII en la Inglaterra oscura y violenta. Ambición, amor, luchas, violencia desmesurada, corrupción, todo cabe en el friso de la época.


Los pilares de la tierra. Kenn Follett. 1989

verde

Caminante solitario con calor excesivo. Poniendo las calles cada amanecer, en la oscuridad ella saluda con entusiasmo, creo que para atajar el miedo. En la ventana el anciano abrió la ventana para asomarse al nuevo día, para dejarlo entrar en la habitación de su residencia. Y yo abriendo todas y esperando. Pasa una piel tersa, suave y desnuda, a un lado alguien pide con gesto de perdón o de plegaria. Mas calor. Si veo un gato este día me acordaré de michin, que bajaba y subía en la cesta. Ya nadie hace eso desde una ventana, todo es de otra forma. Antes no había asfalto ni casas, puro campo, verde y árboles, y las ramas se caían y yo siempre llevaba alguna a casa. Me pregunto si las apilaba o si construía un fuerte de madera para proteger a unos de otros. Tantas noches han pasado desde entonces, cuántas se torcieron y luego se enderezaron. Hago reír haciendo el mono o el mico, lo seguiré haciendo, llovió, cuatro gotas de Agosto. La lágrima no me sale a pesar de la congoja,es sólo por escuchar sin saber qué decir. Voy a dejar unas líneas en blanco para pensar.

sangre

Escritura ágil para mezclar lo nuevo y lo antiguo, para saltar en el tiempo y contar lo que le sucede a Violeta, o lo que vive mientras pasan las páginas. Me entretiene, me emociona, me hace sentir. No se puede pedir más.  

Todo empieza con la sangre. Aixa de la Cruz. 2025

domingo, 31 de agosto de 2025

imposible

Pongo palabras en boca de luna, un imposible. Eso no es lo peor, construyo frases, y aún peor, esas frases no son de un autómata, tienen su razón de ser y un sentimiento que las crea, y el imposible se vuelve aún más descabellado. 


Le he preguntado a luna algo, otro imposible, mas que pregunta es un susurro, qué hacemos contigo. Su respuesta se pierde en el vacío mientras no hace esfuerzo alguno por no cerrar los ojos. 

misterio

Un paciente del manicomio, antiguo confidente policial, metido a detective. Acción por doquier y humor en una novela que se puede leer de un tirón en un día de verano. Muy entretenida.

El misterio de la cripta embrujada. Eduardo Mendoza. 1979

martes, 26 de agosto de 2025

agua

Nueve caras en el pórtico de la iglesia, me pregunto cuando se abrió por última vez, se acumula el tiempo en la puerta y en el suelo descuidado. Ciclistas, ayer hubo luna grande, con carita, la de esturión, hay luna pequeña cada día. Las chicas suben de la fiesta, de Asiain, son las ocho de la mañana, agur y kaixo, el del tambor no se cansa, yo lo oí, llegaron a sonar unas notas del himno nacional, la música no paró en toda la noche, ni las voces, el calor del día se fue por la noche, el rio Arakil suena y fluye, la vida en el jardín, los pájaros, un cielo, casas de piedra, portones de madera, escudos, pueblo de tres letras, yzu o izu, esa diferencia entre latina y griega, algún perro, ladridos, cruje la madera de un techo alto. El agua de la piscina nunca descansa, se refleja en la piedra de enfrente con ese ondular cristalino, Mateo llora, duerme y despierta, duerme y vela, come y come, la piscina es alta, hay que subir y bajar, viajar para verlos, para celebrar un mes de vida, para vivir por unas horas de otra forma, como me gustaría vivir. 

lágrimas

Basada en una historia real, novela dramática ambientada en la China cubierta de silencios y control por parte de las autoridades, se maneja la natalidad, que es lo mismo que destrozar la vida. Triste y asfixiante.

Las lágrimas de Henan. Antonio Gómez Rufo. 1996

noche

Oí palabras en la noche que hubiera preferido no escuchar, hablaban de puertas, ventanas y escaleras, la cabeza se inclina a un lado o al otro, nada es normal, vienen de algún sitio, luego la ambulancia, luego un paseo, monolitos de asesinados, calles vacías, luego comida, mi enfado, ira después, acumulada, Paula y Mateo parados dentro de un tren, la ayuda llega; aquí en el salón el ventilador gira, otro paseo, veo a una loca, así lo creo, las más cuerdas y los más cuerdos, gente vestida de tarde de domingo triste, soledades que se intuyen, el bochorno es inhumano, truena, busco un libro, acabo en lo que era Zulaica, precios caros, me voy con las manos vacías, el niño arrastra la bici con la cadena rota, la Vitoria del año 70 no es la misma que la de hoy, ni la del 80, ni la del 90, locales que ya no son, vacíos, calles iguales, gente diferente, yo soy diferente, no el de la foto o las fotos en las que ella no quiere pasar mucho tiempo, encuentro posiblemente mi primera foto, estoy de pie en calle que crece poniendo aceras, personas que ya no están por todos los lados, hay blancos y negros, y transparentes goterones, llueve, nada es suficiente para llevarse este calor.