O
de cómo un sueño lo puede cambiar todo. Él, Hong Xiuquan, hijo de campesinos. La
casualidad pone en sus manos textos bíblicos traducidos al chino. Después el
sueño. Donde algo o alguien le dice que es el hermano pequeño de Jesucristo. Tiene
22 años. Pasará tiempo todavía, la idea tiene que madurar. Vendrán lecturas,
bautismo, predicación. Luego los primeros ataques a creencias y templos locales,
no admite los ídolos. Luego el proselitismo. Él y algunos de los suyos son
hechos prisioneros. Pero siguen ganando adeptos. Cada vez más, son miles. Dice,
“el tiempo de la paciencia y la humildad acabó”. Reclutamiento, grupos armados.
Dios habla por boca de otro de los dirigentes. Empieza la guerra, contra el
poder, contra el imperio, a los que tilda de demoniacos, corruptos y viles. La conquista
se mueve, nuevas adhesiones. El movimiento que parecía flor de un día acaba por
conquistar Nanjing, instaurando lo que parece un reino celestial en la tierra. Con
sometimiento total al hermano divino, con separación de hombres y mujeres, con
evocaciones bíblicas. Con textos que se corrigen según intereses. Quieren aniquilar
a budistas y taoístas. Cristo contra Confucio. Quieren gobernar no sólo China,
sino el mundo entero. Dios está de su lado. Guerra civil de conquista y
reconquista. Quieren mas, expandirse. Todo monstruo tiene problemas y el
crecimiento trae divisiones en la cúpula, purgas y guerras internas. Hong
contra la voz de Dios. Gana Hong. La nieve para el asedio final a Shangai. Los
occidentales apoyan al imperio y eso acaba por desinflar el reino celestial. La
tortilla se da la vuelta. Los asediadores se retiran y vuelven a su feudo. Se asedia
Nanjing y se arrasa. El imperio gana, oficialista. Hambre y destrucción. El hermano
pequeño de Jesús muere enfermo, antes de la caída de la ciudad. El resto cae
por su propio peso. Han pasado unos años, desde 1850 a 1864, de guerra que deja
mas de veinte millones de muerto. Se dice pronto.
martes, 19 de julio de 2016
canada
Dividida
en tres partes. Espectacular la primera. Se vive con suspense y desazón, nunca
mejor dicho, se siente la vivencia del protagonista ante los hechos que van a
cambiar su vida. Los nuevos derroteros, consecuencia de esa primera parte
llevan al joven a Canadá. Y allí la trama se amplifica y el azar pone nuevas
piedras en un camino de adolescencia minada. La tercera parte es resumen. Es vista
atrás, es reconciliación con un pasado. Es contar que se pudo llegar hasta
aquí. Es tranquilizar al lector. Novela que seduce, engancha y alienta a buscar
al autor.
museo naval
La exposición se titula
Aliadas, sita en el Centro Centro del Palacio de Cibeles. Obras que giran en
torno a los derechos de las mujeres en el mundo. Organizada por la ONG Alianza
por la solidaridad. Obras en diferentes estilos y técnicas. Aunque el
denominador común sea denunciar o mostrar me voy a lo artístico y me quedo con
el retrato simple, “sin título” de Judith García-Talavera, ilustradora. De ahí,
a escasos metros, al Museo Naval, visita sin guía primeramente y después
guiada. Casi dos horas esta última. Él se llama Faustino, es muy mayor y no
para de hablar. Tiene pausas, para enlazar o hilvanar. De sala en sala, mas
centrado en contar historias que en “ver” lo que se expone. O aprovechando esto
último para desgranar sus conocimientos sobre el mar y la marina española.
Lecciones de historia, de náutica, de construcción naval, todo en uno.
Empezamos muchos y acabamos pocos. Descubrimos que irse al carajo significa
subirse a la torre de vigía, a lo mas alto del mástil mayor, lo cual no era
precisamente un premio. O como Carlos III convocó el concurso para dotar de
bandera a la marina de guerra del cual salió la bandera española. Y cómo Isabel
II adoptó como bandera nacional la enseña de un cuerpo militar. Todo para verse
mejor en el mar y evitar errores fatales. Entre abordajes y galeras va
desgranando Faustino sus citas, “lo que hace el aburrimiento bien aplicado”, o de
como los presos podían construir maquetas en su cautiverio. Descubrimos el
repostero de la casa ducal de Fernán Nuñez, o enorme lienzo pintado sobre vela
de embarcación turca de Lepanto. Obra de Francisco Meneses Osorio, discípulo de
Murillo. El pueblo cordobés de Fernán Nuñez tiene una copia que se cuelga en
las celebraciones religiosas. Historias de Trafalgar o Lepanto, y muestra de
mascarones de proa como el de San Telmo, domínico y patrono de los marineros. Aprendemos
que el mantón de Manila es chino en realidad, y que “la necesidad crea
compañeros de cama”. Expresión para mostrar la mala relación entre Colón y Juan
de la Cosa, lo cual no podía evitar que fueran indispensables el uno para el
otro. Nos detenemos en la joya del museo, la carta de este último, mapa
cartográfico, o arrumbado, que pretende plasmar los descubrimientos realizados
tras el descubrimiento del nuevo mundo y hasta 1500. Acabamos con la piedra
lunar, regalo de Nixon a Carrero Blanco. Cansados salimos. Atrás objetos,
pinturas y un enorme bagaje histórico. Faustino abandona el local, todo bien,
dice. Volverá.sábado, 16 de julio de 2016
pastrana-2
Canta el gallo y vuelve a
volar el pájaro descansado, y vuelve a cantar. El cielo es azul. Vamos a San
José. Al final había misa, de nueve. Las señoras llegan y ocupan sus asientos,
probablemente siempre los mismos. Todas se detienen antes, al final de la nave,
para rezar a la Piedad, o al Nazareno, o al Santo Entierro. Nos dice una señora
que el Nazareno es muy milagroso y que habló. Oímos las mismas lecturas de ayer
pero diferente sermón. Largo y profundo. Todo para decir que cada uno de
nosotros tiene algo que hacer, con el prójimo. Ahí se resume todo, se resumió y
siempre se resumirá. Pero a veces la gente se olvida. Por eso es bueno
recordarlo. Todo lo demás podría sobrar. Una placa en la pared recuerda que
Doña Cristina Guera de la Vega, mujer del capitán Gregorio de Chinchilla
ingresó en este convento en 1603. Desayuno en el hotel, casero. Y coche hasta
el convento del Carmen. Fundado por Santa Teresa de Jesús, al llamado de los
primeros duques de Pastrana, en 1569. Entre sus religiosos destaca la figura de
San Juan de la Cruz que fue maestro de novicios. Estuvo ocupado por Frailes
Carmelitas hasta la desamortización de Mendizábal (1836). Más tarde, en 1855,
fue ocupado por la Orden Franciscana, que lo utilizó como seminario para formar
a los misioneros que enviaban a extremo oriente. Hoy ya no residen ahí, se
utiliza temporalmente sólo. Visita guiada y muy interesante. Uno de los dos
frailes que junto con la Santa inician la actividad del convento era pintor
también. Ahí están un par de sus cuadros. Se llama Fray Juan de la Miseria. Pinta
a su compañero, también italiano, Ambrosio Mariano, recibiendo la Orden del
Carmelo. Interesante cuadro histórico también, el de la conversión del Duque de
Gandía, cuando observa el cadáver de la emperatriz Isabel. Obra de Salvador
Maella. O San Juan de la Cruz pintado por Alonso de Arco. El hijo de los
príncipes, Fray Pedro González de Mendoza (1570-1639) encarga a la Escuela
Madrileña una serie de cuadros que reflejen la estancia de Santa Teresa en
Pastrana. Llegamos a la estrella de la colección, el Cristo de la Verdad, de Gregorio
Fernández. Magnífico en su altura. Una sorpresa, la de Juan Antonio de Frías y
Escalante (1633-1669) y su Transverberación de Santa Teresa. Se está bien bajo
el Palacio Ducal. Visita de hechos históricos. Se conserva el artesonado y nos
cuentan la historia de los príncipes. Él, criado a la sombra de Felipe II, ella
de la familia Mendoza. Se ve el balcón enrejado desde donde se asomaba en su
cautiverio a la plaza, una hora al día para tomar el sol. Su hija Ana emparentó
con los Medina-Sidonia, de ahí el nombre del parque de Doñana. Aceleramos el
paso para llegar a la Colegiata, también guiada la visita, puro espectáculo. Pintura
sobre alabastro en el altar, de 1624, y que representa a la Asunción. Cristo
anónimo del románico tardío, primeros del gótico, talla en madera. La joya son
los tapices de Pastrana, hechos en Bélgica, finales del XV. Encargo de Alfonso
V de Portugal para conmemorar conquistas en el norte de África. Coloridos, llenos
de historia y arte. Las explicaciones detalladas ayudan a entender lo que
vemos. Aparte de tapices, salas de lienzos y esculturas. Maria Gasca de la Vega
retratada ante la Dolorosa, cuadro del belga Felipe Diricksen, obra de 1625.
Anónimo en tabla que representa a María Magdalena con donante e hijo. Virgen de
Belén, anónima del XVIII. Parece enfadada. Descendimiento de Juan de Borgoña,
hacia 1537. Y un bonito lienzo de la hija pequeña de los príncipes, Ana de
Silva y Mendoza, que ante la muerte de su prometido, ingresa como monja en San
José. También Salzillo y la Divina Pastora. La cripta nos trae frío y urnas que
acogen a príncipes y familiares. En la salida un par de tablas de Mayno, el
pintor local que parece pasar desapercibido. Hora de comer y conducir por
carreteras distintas, con mas rectas, en dirección a Guadalajara.pastrana-1
Calor de sábado tarde en
Pastrana. Es provincia de Guadalajara. El viaje fue sinuoso, con subidas y
bajadas. Poco transitada la carretera. La oficina de turismo está cerrada. Se encuentran
en visita guiada. Aparcamos en parking público y gratuito. La plaza del
Palacio, mejor de la Hora, luego sabremos por qué. Sorprende encontrar tal
edificio en la Alcarria, en medio de esa nada que todo lo inunda. Hectáreas de
campos y tierras vacías y de repente unas torres. Suena la música en el kiosko
y el tiempo se detiene. Se desayuna de nueve a once nos dicen en recepción, es
el hotel Mayno. Nombre de pintor, del lugar. Es él, príncipe, duque y grande de
España. Ella princesa, de Éboli, y duquesa. Parece que fuera hermosa. Y con
parche que mantiene la duda sobre el aspecto de su otro ojo, o sobre su estado.
Se sospecha que era impostura para aumentar su hermosura. La Iglesia,
Colegiata, al otro lado del pueblo. Se visita en silencio. Huellas de Santa Teresa
por cada esquina. El párroco prepara la misa y nos dice que lleva once años
aquí y cuenta las maravillas que alberga el lugar. Lo comprobaremos al día
siguiente. Aquí bautizaron al pintor Mayno. Pueblo de cuestas empinadas y casas
antiguas. Algunas se venden. Las golondrinas o lo que sea vuelan y cantan. Bandadas
en giros infinitos. El convento de San José lo fundo Santa Teresa en 1569. Es la
calle de las monjas. Hoy son las franciscanas concepcionistas las que lo
ocupan. Llevan aquí desde que la santa dio orden en 1574 de que las descalzas
lo abandonaran. Todo, a raíz de la entrada en él de la enigmática princesa de
Éboli, a la muerte de su marido Ruy Gómez de Silva. Ella llamó a la orden
franciscana. No aguantó mucho más. Volvió a la vida civil y acabó encerrada en
palacio donde falleció. Intrigas en Madrid. El niño que pasa le pregunta a su
madre que es la misa. Nosotros le habíamos preguntado a ella si había tal. Cortinas
con Quijotes y Sanchos en su decoración. Los pájaros a lo suyo. Buscando el
fresco no hay sitio mejor que la Colegiata, muros recios para bajar la
temperatura. El órgano lo soportan dos encorvadas figuras de grandes manos. El rosario
adormece y el párroco cambio el negro por el blanco. A la hora de la misa
vestirá de verde. Abanicos y bastones. Blusas y vestidos de verano y pasos
cortes y torpes para alcanzar el altar. Se canta a la Virgen del Carmen con una
semana de adelanto. Madre mía, se le dice. Y madre mía, digo yo, cuando oigo
cantar a alguna de las señoras. Dios no le dio talento en la voz. Virgen marinera
en tierras tostadas al sol. Sale en procesión, la banda espera fuera y suena el
himno nacional. Muere un torero en la plaza y los mezquinos desbarran. La humanidad
se olvida en las redes sociales. Se confunde todo. La estúpidez sale a borbotones. Rabia de bárbaros que equiparan al animal con el humano racional. Ellos, irracionales, no alcanzaron el estado de humano. Se quedaron en la anécdota de la vida. En sus bocas de fuego y en sus mentes obtusas. Mas silencio y
mas respeto. Clamo yo. El silencio que acompaña a la virgen en su procesión. Al
son de tambor. En la plaza del ayuntamiento vuelan y vuelan los asilvestrados, hasta que la luz
se va. Y se hizo la noche. Unas tapas al aire libre que no fresco. Hora de
descanso.sábado, 9 de julio de 2016
fray francisco de vitoria
Hombre de
pensamiento, mas que de acción, estudioso siempre, y buen pedagogo en su
enseñanza. Estas relecciones (disertaciones que pronunciaban los catedráticos
sobre algún punto doctrinal, dicen que pronunció 14, aquí se muestran dos) se
basan en apuntes de estudiantes (estas son del bachiller Francisco Trigo). No
escribió obra alguna expositiva de sus ideas.
Como objetivo, hacer pensar, reflexionar…., llegar a conclusiones.
La conquista de América bajo análisis.
Se discute y se citan documentos de antaño, también los testamentos, nuevo y antiguo.
Santo Tomás o San Agustín son invocados. Se reflexiona y se concluye.
Preguntas y respuestas…aquí quedan algunas.
¿Eran los bárbaros, antes de nuestra llegada, verdaderos dueños pública y privadamente? Es decir, dueños de las posesiones privadas y si había algunos príncipes y señores de los demás.
Siempre, consultar a los sabios en temas de conciencia, es decir a la Iglesia….
“En materia dudosa debe consultarse con aquellos a quienes corresponde enseñar sobre ella…”
“Debe declararse por el parecer de muchos que sean sabios y probos”.
“La única y sola causa justa de hacer la guerra es la injuria recibida”.
No basta una injuria cualquiera para declarar la guerra.
Decía San Agustín que “las guerras justas suelen ser definidas como las que vengan las injurias, como ocurre cuando la nación o ciudad que ha de ser combatida ha descuidado castigar lo que malvadamente han hecho los suyos o restituir lo injustamente arrebatado”
Es lícito hacer en la guerra todo lo que sea necesario para la defensa del bien público.
El fin de la guerra es la paz y la seguridad.
Como objetivo, hacer pensar, reflexionar…., llegar a conclusiones.
La conquista de América bajo análisis.
Se discute y se citan documentos de antaño, también los testamentos, nuevo y antiguo.
Santo Tomás o San Agustín son invocados. Se reflexiona y se concluye.
Preguntas y respuestas…aquí quedan algunas.
¿Eran los bárbaros, antes de nuestra llegada, verdaderos dueños pública y privadamente? Es decir, dueños de las posesiones privadas y si había algunos príncipes y señores de los demás.
El ser infiel
o estar en pecado mortal no impide que los bárbaros sean verdaderos dueños, no
pudiendo los cristianos ocuparles sus bienes….y además nunca nos infligieron
injuria alguna…
¿Por qué
título pudieron los españoles entrar en posesión de ellos o de sus regiones?
¿Se puede
castigar a aquellos que pecan contra la ley cristiana?
No se puede
castigar sin condenar. Y no se puede condenar jurídicamente porque no pueden
ser claramente convencidos de que obran mal (consumo de carne humana o sacrificios
humanos).
¿Qué es lícito
en una guerra?
Lo necesario
que lleve a la victoria, por tanto habrá cosas innecesarias.Siempre, consultar a los sabios en temas de conciencia, es decir a la Iglesia….
“En materia dudosa debe consultarse con aquellos a quienes corresponde enseñar sobre ella…”
“Debe declararse por el parecer de muchos que sean sabios y probos”.
Quienes toman
decisiones son doctos y buenos, creamos en su rectitud y justicia, pero luego
oímos hablar de tantas “hecatombes humanas”… ¿se ha hecho justicia o injuria?
“La única y sola causa justa de hacer la guerra es la injuria recibida”.
No basta una injuria cualquiera para declarar la guerra.
Decía San Agustín que “las guerras justas suelen ser definidas como las que vengan las injurias, como ocurre cuando la nación o ciudad que ha de ser combatida ha descuidado castigar lo que malvadamente han hecho los suyos o restituir lo injustamente arrebatado”
Es lícito hacer en la guerra todo lo que sea necesario para la defensa del bien público.
El fin de la guerra es la paz y la seguridad.
Relecciones
sobre los indios y el derecho de guerra. Francisco de Vitoria. 1538.
domingo, 3 de julio de 2016
caravaggio
Novela gráfica, breve. Primera parte de la vida de Caravaggio, de su
estancia en Roma, de 1592 a 1606. Resumida en páginas donde pinta y pelea,
encuentra la cárcel, y al final huye tras matar a un turbio personaje,
Ranuccio. Tabernas, espadachines y prostitutas, entorno alejado de lo que uno
puede pensar del ideal de un artista.
Caravaggio. El pincel y la espada. Milo Manara. 2015
Suscribirse a:
Entradas (Atom)