domingo, 10 de abril de 2011
libertad de juicio
¿Cómo es posible que la marcha contra ETA de ayer en Madrid se transforme en una manifestación contra el gobierno? ¿Y que se pida la muerte para Zapatero, la prisión para Rubalcaba o se vean pancartas con ZP=ETA? Todo porque existe la libertad de expresión. Y que nunca nos falte. Decía Azaña, 20 de octubre de 1935, meses antes de la victoria del Frente Popular, en el célebre mitin de Comillas en Madrid, que no estaban dispuestos a renunciar a la libertad de juicio ni a la independencia de espíritu. Desgraciadamente no todos los que se expresan tienen el juicio en su sitio, es decir, no son juiciosos, es decir, no son sensatos. Poco juicio en la manifestación de ayer, poca sensatez en la presentación de candidatos, imputados por presuntos delitos, para las municipales y autonómicas, y poco juicio en los eurodiputados que quieren viajar lejos de los turistas en los aviones, es decir, dos filas más allá. Juicio y sensatez, más bien su falta, que atentan contra las más elementales normas de respeto a la sensatez de muchos ciudadanos.
viernes, 8 de abril de 2011
toca bufón
Es difícil que me tomen el pelo porque tengo poco. El tiempo puso su nota discordante antes de tiempo en mi cabeza. Pero a pesar de eso hay gente que lo sigue intentando, y hasta lo consiguen. Hace dos semanas, algunos testigos del tuto se fueron a la nieve. Y muchos se quedaron en las aulas. Una nota al margen, creo que hay un error en planificar, por parte de los responsables educativos, este tipo de actividades que discriminan a la mayoría de los alumnos. Pero a lo que íbamos, los que fueron se encontraron a la vuelta con que algunos profesores habían dado la clase durante esos cinco días. Los de la semana blanca se sienten estafados. Será que la educación gratuita es así. Como no pago, debo de asumir que se cometan equivocaciones más o menos importantes, y que los alumnos y padres se conviertan por un día en bufones de la autoridad, todo un logro educativo con el que nadie contaba.
de batallas y carreras
No sé si alguna vez se deja de ser padre. Lo descubriré algún día. Quizás sea ese momento donde tu hijo ya parece un ser responsable, capaz de enfrentarse al mundo, hijo que ya mira poco para atrás. Lo que sí sé es que es pronto para hacer balance. A la carrera de fondo todavía le quedan unos kilómetros. Todavía quedan batallas por ganar y por perder. El cómputo final llegará dentro de unos años, está por ver. Pero también sé que hay padres que parecen perder más batallas que la media. Seguro que ustedes tendrían más de un ejemplo cerca. O no las luchan o les da igual. Esta semana, el ídolo de masas, Justin Bieber, pisa suelo español y muchas jóvenes hacen noches para coger buen sitio, perdiendo clase, que no su tiempo. Seguro que han disfrutado más que en las aulas. Todo ello con la permisividad de los padres, ausentes, o incluso colaboradores acérrimos de los caprichos de las niñas y niños. Una batalla para el enemigo. Póngale usted nombre a éste. Por cierto, hace años, Anguita, en la plenitud de su vida política, alcanzó a decirlo. Pocos le hacen caso. Nunca ha gustado. Escuche, la revolución empieza por uno mismo y el alcance posible de ésta debe de ser modesto. Es decir, si usted cambia, intente transmitir su cambio a los que lo rodean, que serán pocos, pero entre ellos estarán sus hijos. Claro que hablamos de cambios para bien. Algunos padres cambian al revés, meten la marcha atrás y vuelta a empezar. El futuro pasó por nuestra puerta hace algunos años, llenos de pañales; algunos todavía nos pegamos con él, aunque he de reconocer que las fuerzas abandonan. Así que usted, padre primerizo, domador de sueños y acuñador de criaturas celestiales, tiene algo que decir, más bien mucho. Por cierto otra vez, de esto, ni tuvo, ni tiene la culpa, ni la tendrá nunca ese saco de los golpes que alguien bautizó como Zapatero, alias maestro armero. Entono el mea culpa por lo que me toca de padre.
lunes, 4 de abril de 2011
agua
Las miles de gotas que están ahí arriba bajan sin parar, evaporadas de océanos lejanos, y se vierten durante horas seguidas, no miles, millones de ellas mojan todo lo que se pone en su camino. Incontables, aíslan a la gente en su casa. No hay nada como un paseo bajo la lluvia. Algunos, la mayoría, se lo pierde, placeres de la vida, raros. El paraguas pesa, lo noto. Tenía razón mi padre, no le gustaba, la mano se cansa, las manos, dos. Pero es grande y aísla ahí afuera dejando sentir el repiqueteo y la humedad, la que crece al mismo ritmo que baja la temperatura, la que despeja la mente mientras el agua trabaja para llevarse la mierda de las calles, patrimonio de todos. Millones de gotas, bienvenidas y primaverales, asomadas al olor de la tarde de un domingo de abril, mes de pasión tardía y de aguas mil, ojalá.
domingo, 3 de abril de 2011
el viento
Se va Zapatero y se afilan los colmillos. Unos piden elecciones anticipadas, otros dicen que no. No opinaré sobre el que se va. Opinaré sobre los que se quedan, en ayuntamientos, comunidades, etc. El pasado fin de semana sentí vergüenza ajena, en esa carrera loca por inaugurar hospitales sin terminar, bibliotecas, parques, polideportivos, y aeropuertos sin aviones,… Nos toman por tontos, y a veces no se equivocan, porque si ser tonto es seguir impasible ante tal sarta de tomaduras de pelo, pues tienen razón. Las urnas nos vuelven a esperar. Si es que a usted le quedan ganas de votar. A mí si, a pesar de todo, a pesar de la injusta ley electoral que hace que a nivel nacional los dos grandes no se puedan apear del burro. Y digo que sí a pesar de esa vergüenza que hace que me considere un individuo accidental en este país. Porque también, y a pesar de muchos, se hacen cosas bien. En Marzo, el viento transformado en energía eléctrica consigue el liderato en el ranking de fuentes de energía que hace que nuestras luces se enciendan. Pues sí, alguien ha hecho los deberes, ahora, cuando nos asustan las nucleares. Noticias que pasan desapercibidas pero de las que podemos sentirnos orgullosos, en este nuestro país del viento. No sé quién tiene la culpa de que haya tantos molinos de viento, pero lo ha hecho bien, sea este gobierno, el anterior o el de más allá. En el fondo no me importa. El servicio al ciudadano, y a futuro, está por encima de todo. Se les olvida a veces. “Soy veraneante accidental en la ciudad del viento”. En la ciudad del viento (letra y música: Quique González)
domingo, 27 de marzo de 2011
palabras
Los jóvenes escriben mensajes y se dejan las letras por el camino. Faltan vocales y alguna consonante, pero para ellos el mensaje queda concluso, otra cosa es que el interlocutor adulto acierte a leer, aunque es cuestión de práctica. A los de Sortu les pasa algo parecido, intentan legalizar su formación, sacan sus estatutos, a ellos les parece que han acabado, pero el resto echa de menos algo. Yo creo que no les faltan letras, les faltan palabras, quizás más, frases completas, y quizás más, declaraciones completas. Se dejan cosas en el tintero y claro, así no vale. No se ha estado tantos años soportando la lacra terrorista como para que ahora todo se arregle en dos días y de un plumazo. Y a diferencia de los jóvenes que lo dicen todo en todos los foros, constantemente y a todas horas, a estos señores que juegan a hacer política les falta lo más preciado de un político, la palabra completa. Y claro, el interlocutor, sea sociedad, sea tribunal superior o sea lo que sea, no entiende, no acaba de entenderles, y por lo general apoya la no legalización.
sábado, 26 de marzo de 2011
sueños con Messi
Los ojos del niño están abiertos y parece mirar a un imaginario doctor que viene a salvarle. Hasta la expresión de la cara parece serena, sólo que con la serenidad de la muerte. Muchos niños sueñan con Messi y sus diabluras. Algunos le intentan imitar. El chaval de la foto es supuestamente uno de los que murió en un ataque israelí. Palestino él. Maldito estigma. Soñar con Messi y que te mate un proyectil israelí cuando juegas al fútbol. Murieron tres jóvenes, 12, 16 y 17. La foto es de Mohamed Salem, agencia Reuters, búsquenla. Da miedo verla, y mucha rabia. Alguien debería prohibir eso, esas muertes. Al día siguiente llegó la venganza palestina, con bomba en Jerusalem, portada de periódicos. La muerte de los palestinos no es portada ni nunca lo será, es el día a día de una humillación constante que no hará que los grandes de Occidente se involucren, no vendrá OTAN ni ONU a salvarlos, ni potencias europeas o americanas, todas cobardes y aisladas en su propio interés económico. La mirada del niño no importa nada. Nadie vino a salvaguardar sus sueños o a escoltar su fútbol. Nadie.
domingo, 20 de marzo de 2011
reflexión sobre el espectáculo
Los hombres gustan de lo que es espectáculo, sobre todo el de la muerte, cuando esta muerte es la de un grande.
Chateaubriand (1768-1848)
Hay muchas clases de vivos, cada uno en sí mismo originaría una especie propia. Pero podemos crear conjuntos, y agrupar en uno a los de los países desarrollados y en el otro a los habitantes de los países menos favorecidos, bendecidos por la desigual distribución de la riqueza, la corrupción, el despotismo y demás barbaries. Unos están más acostumbrados a la muerte que los otros, la ven más cercana, tarda menos en llegar y se convive con ella, en muchos casos a diario. Por eso creo que la desgracia de Japón se asimila peor en el mundo occidental. Rodeados de todas las comodidades del mundo, con grifos que dan agua y luces que se encienden, el paradigma de la sociedad tecnológicamente avanzada sufre el embate natural y muchos pierden todo. Habrá que analizar lo que conlleva la comodidad, a la que nadie que yo conozca se quiere substraer. Los que quedan vivos sufren hasta con estoicismo santo y dicen que les cuesta exteriorizar los sentimientos. El salto del todo a la nada en un segundo. El paseo por la orilla de la eternidad. Esa es la vida. Recordatorio útil o inútil, según el día y la luz del sol. Se convocan manifestaciones contra la energía nuclear en España. No va nadie. Un cartel: japoneses si, nucleares no. Da risa. La vida da risa a veces. La muerte no. La frontera es difusa. Mejor no mirar esas imágenes, absurdas y terribles, diminutos seres los vivos, aún fuertes y grandes, aún gigantes, con pies de barro. Capaces de amar la vida y la naturaleza, pero la naturaleza no entiende de amor, para nada. No da nada a cambio del amor nuestro. Está viva y en movimiento, constante y perpetuo, una pequeña bola de fuego cubierta de vida y abonada por muertos, calentada por una gran bola infernal. Todo en el espacio, a la intemperie. Y nosotros sin saber qué pie apoyar primero al levantarnos de la cama, tras el sueño, donde vida y muerte se confunden, puro espectáculo el sueño.
Chateaubriand (1768-1848)
Hay muchas clases de vivos, cada uno en sí mismo originaría una especie propia. Pero podemos crear conjuntos, y agrupar en uno a los de los países desarrollados y en el otro a los habitantes de los países menos favorecidos, bendecidos por la desigual distribución de la riqueza, la corrupción, el despotismo y demás barbaries. Unos están más acostumbrados a la muerte que los otros, la ven más cercana, tarda menos en llegar y se convive con ella, en muchos casos a diario. Por eso creo que la desgracia de Japón se asimila peor en el mundo occidental. Rodeados de todas las comodidades del mundo, con grifos que dan agua y luces que se encienden, el paradigma de la sociedad tecnológicamente avanzada sufre el embate natural y muchos pierden todo. Habrá que analizar lo que conlleva la comodidad, a la que nadie que yo conozca se quiere substraer. Los que quedan vivos sufren hasta con estoicismo santo y dicen que les cuesta exteriorizar los sentimientos. El salto del todo a la nada en un segundo. El paseo por la orilla de la eternidad. Esa es la vida. Recordatorio útil o inútil, según el día y la luz del sol. Se convocan manifestaciones contra la energía nuclear en España. No va nadie. Un cartel: japoneses si, nucleares no. Da risa. La vida da risa a veces. La muerte no. La frontera es difusa. Mejor no mirar esas imágenes, absurdas y terribles, diminutos seres los vivos, aún fuertes y grandes, aún gigantes, con pies de barro. Capaces de amar la vida y la naturaleza, pero la naturaleza no entiende de amor, para nada. No da nada a cambio del amor nuestro. Está viva y en movimiento, constante y perpetuo, una pequeña bola de fuego cubierta de vida y abonada por muertos, calentada por una gran bola infernal. Todo en el espacio, a la intemperie. Y nosotros sin saber qué pie apoyar primero al levantarnos de la cama, tras el sueño, donde vida y muerte se confunden, puro espectáculo el sueño.
domingo, 13 de marzo de 2011
naturaleza
La naturaleza da la vida y la roba también. El temblor del suelo, imprevisto y mortal, se lleva todo por delante, el descontrol total. A otros la vida se la robaron, y en vida. Las pequeñas almas de sus hijos, robadas, por dinero o lo que sea. Canallas. Engañar, mentir, robar y vender niños. Y los niños no se enteran. Y los padres se pasan los años recordando al bebé muerto. Y cuando son mayores se les remueven las entrañas. Y conocen lo que significa el ADN. Por culpa de los canallas. De los que roban la experiencia de ser padres y amar criaturas, eso que justifica toda una vida. Ante esto, leo las cartas de Ruiz Mateos, implorando ayuda a Botín, y siento vergüenza ajena, y me parecen ridículas. Y las misas en su capilla privada pidiendo por las intenciones del banquero demuestran la incapacidad del ser humano para asumir sus propios errores. Y las ayudas no llegarán del cielo, salvo por aire, en aviones o helicópteros, ayuda humanitaria para los japoneses. A la naturaleza no se la puede juzgar, a los humanos sí.
viernes, 11 de marzo de 2011
sobre el hombre
Hay libros que no pasan de moda. Escrito hace ya años, corría el 1994. William Ospina, escritor colombiano. No existía Internet. ¿Se acuerdan? Y no pasan de moda porque el hombre sigue estando ahí, marcando la presencia de la historia, para bien o para mal, estrella invitada y protagonista a la vez, en un mundo que a veces se desata y le recuerda que todo es temporal. Precisamente, ese sentido de la temporalidad lo expresa el autor de la siguiente forma, como certeza, “la de que todo aquel que sabe lo que tiene, lo que inevitablemente perderá, no necesita recurrir a la imposición”. La solución a todos los problemas pasa por el hombre. Y Ospina añade la generosidad, la honestidad, la sensatez, la gratitud y la esperanza, opciones a tener en cuenta para disfrutar del “breve tiempo que nos fue concedido”. Reflexiones en forma de ensayo sobre nuestro mundo, el que no pasa nunca de moda, aunque ya la espalda le duela de acumular años. Receta final, del autor, aplique usted la “sabiduría de los mansos”, lejos de “todo mezquino orgullo”. Pongo en práctica la gratitud: Camilo, gracias por permitirme conocer algo que todos deberían leer. Termino. Debería William haber cambiado el título. Quizás lo pensó en el último momento. Nunca es tarde para el hombre.
Es tarde para el hombre. William Ospina. 1994
Es tarde para el hombre. William Ospina. 1994
vida
Obra escrita entre 1926 y 27, a la edad de 21 años, la autora da el nombre de Vida a su personaje, el que luego daría a su primera hija en la vida real. Novela de tintes autobiográficos que narra los primeros años de Vida hasta su adolescencia y juventud, todos ellos marcados por su fuerte sentido de la independencia y su deseo de encontrar el amor. Todavía no late la definición política ni la búsqueda de la justicia. No hay crítica social. Sólo aparecen los signos de ese espíritu indomable, sincero, fuera de convencionalismos, prototipo de la que luego sería ministra durante la Guerra Civil.
La indomable. Federica Montseny. 1951
La indomable. Federica Montseny. 1951
los subterráneos
Preguntas, siempre preguntas. La búsqueda es interrogación. “Seguía buscando, buscando de por vida,…, y siempre buscamos a los que realmente no nos buscan”. Jack Kerouac murió joven, 47 años. Me hubiera gustado preguntarle algo en una reunión de esas que se organizan entre autores y público, algo como: ¿de dónde viene la desdicha del niño que, en la casa de lo alto de la colina, anhela que el domingo termine de una vez? Largo monólogo interior, que se convierte en diálogo, a veces. Verbena de palabras, sentimientos circulares en un mundo de pasión, ajeno a todos. Su propio mundo, de arte y amistad. Y donde aparece lo que siempre se espera. Inmensa historia de amor, en suma.
Los subterráneos (Jack Kerouac).1958
Los subterráneos (Jack Kerouac).1958
domingo, 6 de marzo de 2011
jubilaciones
Jose Antonio Ardanza debería estar jubilado. Si las cuentas no me fallan tiene 71 años. Es Presidente de Euskaltel. No sé lo que cobra, ni me importa. Pero con los parados que hay, le podía dejar el puesto a la juventud. A mí me gustaría ser presidente de esa empresa. Pero cobrando, claro. Sólo que no sé si valgo. Porque la ambivalencia no es mi fuerte. Se puede ser dubitativo en la discusión futbolística o meteorológica, pero no en otras. Hoy en El País, la última pregunta no deja lugar a dudas sobre el perfil que ha definido históricamente al ex presidente del Gobierno Vasco. La pregunta: ¿Cree posible la reconciliación en este país?, ¿cómo? La respuesta: “sí, reconocer errores y equivocaciones y mucha generosidad por parte de todos”. Llamar error a los asesinatos de ETA es cuando menos discutible, digamos que vergonzoso se adapta mejor. ¿Y pedir generosidad a todos? Ardanza, esa sólo la ponen unos. A los otros se les pide que pronuncien la palabra perdón. Y no hay trazas de momento. Quizás mañana, quizás pasado. Que su Dios le conserve el puesto muchos años.
un paseo
Algunos tropiezan dos veces con la misma piedra. Me refiero a los que invirtieron en la Nueva Rumasa. Mal negocio. Algo va mal. Les sobraría el dinero o no oían las noticias allá por 1983. Juegan con fuego y se queman. Un polémico estudio relaciona sexo y riesgo de infarto. Lo que faltaba. Cuando tropezar con la misma piedra se convierte en placer. Bonita forma de morir, ¿no? Dice Rodrigo de Balbín, historiador, que las preocupaciones de los humanos no han cambiado mucho desde nuestros antepasados de la prehistoria; salud, poder y sexo. El orden depende de usted. Nunca he entendido a los estudiosos de tan lejana época. No hay periódicos ni testimonios. Pero quizás tenga razón. Los mismos sueños de entonces con el adorno de nuestra vida moderna. No haga balances. No le dé vueltas. No vaya a ser que el domingo se vuelva amargo. La tarde es soleada. ¿Un paseo? Siempre nos quedará la salud.
sábado, 5 de marzo de 2011
palabras
España. Coches, tráfico, sinónimo de discusión. Nos atrae la velocidad, a muchos. Con la edad, uno se calma o no. Depende. De lo que duren los reflejos. Algunos no tendrán la oportunidad de demostrar que estaban equivocados. La segunda oportunidad llega demasiado tarde. También nos atrae hablar. El silencio cuesta, no va con el carácter. Y hablamos, y todos quieren tener razón. Nos metemos a políticos sin querer. Arreglaríamos todo en minutos. Pido silencio. Para escuchar a los que saben. Atentos. Fernando Alonso, piloto de coches, lo que no garantiza el sentido común. Suyas son las palabras, suyo el micrófono: “a 110 km/h en una autopista con tres carriles es difícil mantenerse despierto en el coche”. Yo no tengo micrófono, tengo palabra y lápiz para escribir. Sí Fernando, tienes razón, yo estoy muerto. Todos los días muero y resucito, esa es mi ventaja, que tú no tienes. Me hago parte de la M40 a 100 por hora, ida y vuelta. Hay días que me mato una vez, otros, dos veces. Y me aburro tanto que cada día elijo dónde pegármela. No voy a poner la palabra que falta. Altisonante ella. La valentía al volante no es sinónima de cordura. Llevo muchos años conduciendo, los últimos 16 años sin multas, y muchos miles de kilómetros a la espalda. Ya, pero eso no cuenta. Por la boca muere el pez. Y a algunos se les acaba el crédito. Que le quiten el micro, por favor, y le den un volante.
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