La calle asciende con ese falso llano, parte del argot ciclista, que no es falso, es real. Bajan y suben con bolsas en la mano, los vecinos, vienen de los ultramarinos, de la carnicería, del pan, del periódico, de la farmacia, del estanco, de aquellas tiendas, de las que ya no están y de las que vinieron para cambiar el paisaje urbano.
Se paran, charlan, comentan, en un portal una esquela, noticia triste, en otro un recién nacido, noticia alegre, en todos un mucho de vida que nunca se para.
Se paran, charlan, comentan, en un portal una esquela, noticia triste, en otro un recién nacido, noticia alegre, en todos un mucho de vida que nunca se para.
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