Yo procesiono cada día, no hace falta que se señale a la semana como santa. Haga frío, llueva o haga calor, a cubierto por pasillos, o al aire libre por el parque que se ve desde la ventana nosotros procesionamos en distancias mínimas con pasos tan cortos que parece que no avanzamos, con ella colgada de mi brazo o enfrentada al andador. Sin música no hay mas que palabras, las que salen de mí o de ella, que hablan de recuerdos y de personas que en su mayoría no están, ya se fueron. En las calles y en la televisión se suceden las imágenes de pasos envueltas todas ellas en una fe que no entiendo, no sé como tantos mundos caben aquí ni como convivir con lo real y lo irreal. En vísperas de que acabe la semana y de que culmine con la resurrección ella sigue recordándolos y no sabe donde están.
sábado, 4 de abril de 2026
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario