Todo se reduce a la infancia, cuando yo era pequeño y ellos eran muy grandes y muy altos, y el Vasconia perdía por muchos puntos ante los grandes. Llegaron tiempos mejores con títulos y travesías del desierto después, el dinero manda. Y así de repente llega un técnico italiano, Paolo Galbiati, que se empeña en volverse loco cada partido y alimentar la pasión de sus jugadores con la suya. Hace falta ser de hielo para no emocionarse con este entrenador en el que yo veo a todos los que fuimos niños llenos de ilusión que celebrábamos como si fuera la victoria de nuestras vidas aquellos remotos y aislados triunfos.
domingo, 22 de febrero de 2026
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario